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El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
información, formación, reflexión en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde 2003
27 de ago de 2016
El Santo Padre se dirigió en un videomensaje a los participantes del Jubileo extraordinario de la Misericordia en el continente americano, que se lleva a cabo en Bogotá del 27 al 30 de agosto.

25 de ago de 2016
La revista Civiltà Cattolica publica la transcripción del diálogo entre el Papa Francisco y 28 jesuitas polacos con los que se reunió la tarde del pasado 30 de julio en Cracovia.

25 de ago de 2016
El próximo sábado 27 de agosto será beatificada en Argentina María Antonia de Paz y Figueroa, más conocida como Mama Antula, fundadora, en 1795, de la Casa de Ejercicios Espirituales, que aun funciona en la ciudad de Buenos Aires.

21 de ago de 2016
El “camino de la salvación” fue el tema central sobre el que Papa Francisco reflexionó a la hora del Ángelus durante el tercer domingo de agosto. El Santo Padre explicó el pasaje del Evangelio de Lucas que se lee en la misa del día. Estas son las palabras de Papa Francisco antes de rezar el Ángelus.

19 de ago de 2016
En Roma el Obispo de Dallas. Con el motu propio ’Sedula Mater’ el Papa realiza la ya anunciada fusión de dos pontificios consejos. Paglia a la Pontificia Academia pro Vida

17 de ago de 2016
Lamentablemente, no todas las víctimas suscitan el mismo dolor en el mundo «civilizado»

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Noticias
27 de ago de 2016 - Enrique de la Lama cereceda (i)
Me gusta rezar las Horas Litúrgicas con tranquilidad- Con este sistema veo mucho mejor que con el li...
Lo que te preguntas
27 de ago de 2016 - Juan (i)
me gusta conocer la liturgia de los días siguientes...
Publicaciones
27 de ago de 2016 - Sol (i)
Muchísimas gracias. Me ha ayudado mucho. ...
Publicaciones
25 de ago de 2016 - mizales
bellisimo! mizales...
Boletines de ETF
23 de ago de 2016 - ermelinda (i)
soy de provincia de la rioja-Argentina.muchas gracias!!...
Boletines de ETF
23 de ago de 2016 - ermelinda (i)
quiwero participar de un curso para interpretar lecturas biblicas...
Lo que te preguntas
21 de ago de 2016 - Coco (i)
El responsorio en completas, se hace de pie? No me queda claro ...
Santoral
19 de ago de 2016 - Carmen (i)
San Luis de Toulouse, Obispo, ruega por nosotros. Muy particularmente por nuestros jovenes. Amén...
Santoral
19 de ago de 2016 - Carmen (i)
San Luis de Toulouse, Obispo, ruega por nosotros. Muy particularmente por nuestros jovenes. Amén...
Santoral
19 de ago de 2016 - Abel
Hola Erick, acabo de agregar una en portugués que encontré en la orden del Carmelo en su país. Tambi...
La liturgia de hoy
Domingo 28 de agosto ~ Tiempo Ordinario ~ Ciclo C ~ Año Par
Se está utilizando la liturgia en modo normal - utilizarla en modo reducido
Hoy celebramos:
Completas
Las Completas de Domingo I y II se usan respectivamente tras las primeras y segundas vísperas de Domingo.
También se utilizan en las solemnidades (después de I y II Vísperas respectivamente) aunque no caigan en domingo.
En las fiestas, aunque no caigan en domingo, se utiliza después de Vísperas las Completas de Domingo I o II (a libre elección).
Si se van a rezar de memoria, puede utilizarse cualquiera de estas dos, cualquier día de la semana [Ord. Gral. n 88].
En Triduo Pascual, si corresponde rezarlas (ver rúbrica al inicio del día), se utiliza Domingo II, con responsorio especial.
Rezar el Oficio de Difuntos:
Hora Intermedia: Tercia   Sexta   Nona  
El Oficio de Difuntos puede utilizarse a voluntad, según las necesidades de cada orante.
Las oraciones deben adaptarse, cambiando el género y número, según las circunstancias.
Celebraciones omitidas en esta fecha:
San Agustín, obispo y doctor de la Iglesia *, memoria obligatoria:    
Preparar una hora litúrgica a partir de un Común:
Con esta funcionalidad es posible montar una celebración de las Horas utilizando los textos de cualquier "común", de modo de poder utilizar el programa para celebraciones no previstas en el calendario litúrgico español
Naturalmente los textos propios, si es que la celebración los tiene, deben buscarse desde la fuente que corresponda (el propio diocesano, por ejemplo).
Escoger la hora:
Celebrarla como:
Escoger un Común:
Dice el Evangelio de hoy:
Si 3,17-18.20.28-29: Hazte pequeño y alcanzarás el favor de Dios.
Sal 67,4-5ac.6-7ab.10-11: Preparaste, oh Dios, casa para los pobres.
Hb 12,18-19.22-24a: Os habéis acercado al monte Sión, ciudad del Dios vivo.
Lc 14,1.7-14: El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido.
Si 3,17-18.20.28-29: Hazte pequeño y alcanzarás el favor de Dios.
Hijo mío, en tus asuntos procede con humildad
y te querrán más que al hombre generoso.
Hazte pequeño en las grandezas humanas,
y alcanzarás el favor de Dios;
porque es grande la misericordia de Dios,
y revela sus secretos a los humildes.
No corras a curar la herida del cínico,
pues no tienen cura,
es brote de mala planta.
El sabio aprecia las sentencias de los sabios,
el oído atento a la sabiduría se alegrará.
Sal 67,4-5ac.6-7ab.10-11: Preparaste, oh Dios, casa para los pobres.
Los justos se alegran,
gozan en la presencia de Dios,
rebosando de alegría.
Cantad a Dios, tocad en su honor,
alegraos en su presencia.

Padre de huérfanos,
protector de viudas,
Dios vive en su santa morada.
Dios prepara casa a los desvalidos,
libera a los cautivos y los enriquece.

Derramaste en tu heredad, oh Dios, una lluvia copiosa,
aliviaste la tierra extenuada;
y tu rebaño habitó en la tierra
que tu bondad, oh Dios, preparó para los pobres.
Hb 12,18-19.22-24a: Os habéis acercado al monte Sión, ciudad del Dios vivo.
Hermanos:
Vosotros no os habéis acercado
a un monte tangible,
a un fuego encendido,
a densos nubarrones,
a la tormenta,
al sonido de la trompeta;
ni habéis oído aquella voz
que el pueblo, al oírla,
pidió que no les siguiera hablando.
Vosotros os habéis acercado
al monte Sión,
ciudad del Dios vivo,
Jerusalén del cielo,
a la asamblea de innumerables ángeles,
a la congregación de los primogénitos inscritos en el cielo,
a Dios, juez de todos,
a las almas de los justos que han llegado a su destino
y al Mediador de la nueva alianza, Jesús.
Lc 14,1.7-14: El que se enaltece será humillado y el que se humilla será enaltecido.
Entró Jesús un sábado en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando.
Notando que los convidados escogían los primeros puestos, les propuso este ejemplo:
-Cuando te conviden a una boda, no te sientes en el puesto principal no sea que hayan convidado a otro de más categoría que tú; y vendrá el que os convidó a ti y al otro, y te dirá: Cédele el puesto a éste. Entonces, avergonzado, irás a ocupar el último puesto.
Al revés, cuando te conviden, vete a sentarte en el último puesto, para que, cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba. Entonces quedarás muy bien ante todos los comensales.
Porque todo el que se enaltece será humillado; y el que se humilla será enaltecido.
Y dijo al que lo había invitado:
-Cuando des una comida o una cena, no invites a tus amigos ni a tus hermanos ni a tus parientes ni a los vecinos ricos; porque corresponderán invitándote y quedarás pagado.
Cuando des un banquete, invita a pobres, lisiados, cojos y ciegos; dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.

Intenciones de oración
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27 de ago:
Anónimo: La conversión de mis hijos y el futuro del pequeño
26 de ago:
mery: Virgencita te pido que tu hijo Jesus cure a mi papa Erasmo de cualquier mal que se le quiera presentar. Solamente Jesus puede sanarlo y en su nombre te pido que lo ayudes para que sane pronto.No permitas que nada malo le ocurra. Pero al final lo pongo todo en tus manos y que se haga tu Voluntad amen
Ana: Por todos los niños de este mundo, que siempre tengan la protección de nuestra madre, por que los enfermos reciban la protección de nuestro Dios y les conceda sanación, ruego a Dios por los afanes que tengo el día de hoy y pueda con la guía de nuestro Dios resolverlo y me ayude en mis necesidades...
j: Por los enfermos, por los perseguidos a causa de nuestro SEÑOR JESUCRISTO, POR LOS SIN TECHO, POR LOS AMBRIENTOS Y POR TODOS LOS QUE SUFREN EN EL CUERPO Y EN EL ALMA, SEÑOR TEM MISERICORDIA tambien de este miserable pecador amen amen amen
Daniela Robles : Madre mía de Guadalupe Virgencita te pido por la salud de mi mamá cúbrela Con tu manto de salud intercede por ella madre mía sanala sánala te lo pido con toda mi alma Amén
Daniela Robles : Virgen de Czestochowa te pido por la salud de mi mamá intercede por ella ante tu hijo y sánala que mañana salgan bien sus estudios virgencita tu sabes cuanto necesitamos tu protección y ayuda Amén
25 de ago:
Ana Martinez: Por la salud de mi tía Micaela Aurora y Teodora
Ana Martinez: Por la salud de mi tía Micaela Aurora y Teodora
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San Agustín de Hipona, obispo y doctor de la Iglesia
fecha: 28 de agosto
n.: 354 - †: 430 - país: África Septentrional
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: Memoria de san Agustín, obispo y doctor eximio de la Iglesia, que, convertido a la fe católica después de una adolescencia inquieta por los principios doctrinales y las costumbres, fue bautizado en Milán por san Ambrosio y, vuelto a su patria, llevó con algunos amigos una vida ascética y entregada al estudio de las Sagradas Escrituras. Elegido después obispo de Hipona, en la actual Argelia, durante treinta y cuatro años fue maestro de su grey, a la que instruyó con sermones y numerosos escritos, con los cuales también combatió valientemente los errores de su tiempo y expuso con sabiduría la recta fe.
Patronazgos: patrono de los teólogos, los impresores y los fabricantes de cerveza; protector de la vista.
Oración: Renueva, Señor, en tu Iglesia, el espíritu que infundiste en tu obispo san Agustín, para que, penetrados de ese mismo espíritu, tengamos sed de ti, fuente de la sabiduría, y te busquemos como el único amor verdadero. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén (oración litúrgica).
Santos de hoy
San Agustín de Hipona, obispo y doctor de la Iglesia
No se celebra hoy, porque hay una celebración de mayor rango

San Hermes, mártir
San Pelagio, mártir
San Julián de Brioude, mártir
San Alejandro I de Constantinopla, obispo
San Restituto de Cartago, obispo
San Vicinio de Sarsina, obispo
San Viviano de Saintes, obispo
San Moisés Etíope, abad
Santa Florentina, virgen
Beatos Guillermo Dean y siete compañeros, mártires
San Edmundo Arrowsmith, presbítero y mártir
San Junípero Serra, religioso presbítero
Beato Carlos Arnaldo Hanus, presbítero y mártir
Santa Joaquina de Vedruna, viuda y fundadora
Santa Celia Guérin de Martin, madre de familia
Beatos Juan Bautista Faubel Cano y Arturo Ros Montalt, mártires
Beato Aurelio Ample Alcaide, presbítero y mártir
Beato Alfonso María Mazurek, presbítero y mártir

San Agustín nació el 13 de noviembre del año 354 en Tagaste. Esa pequeña población del norte de África estaba bastante cerca de Numidia, pero relativamente alejada del mar, de suerte que Agustín no lo conoció sino hasta mucho después. Sus padres eran de cierta posición, pero no ricos. El padre de Agustín, Patricio, era un pagano de temperamento violento; pero, gracias al ejemplo y a la prudente conducta de su esposa, Mónica, se bautizó poco antes de morir. Agustín tenía varios hermanos; él mismo habla de Navigio, quien dejó varios hijos al morir y de una hermana que consagró su virginidad al Señor. Aunque Agustín ingresó en el catecumenado desde la infancia, no recibió por entonces el bautismo, de acuerdo con la costumbre de la época. En su juventud se dejó arrastrar por los malos ejemplos y, hasta los treinta y dos años, llevó una vida licenciosa, aferrado a la herejía maniquea. De ello habla largamente en sus «Confesiones», que comprenden la descripción de su conversión y la muerte de Mónica. Dicha obra, que hace las delicias de «las gentes ansiosas de conocer las vidas ajenas, pero poco solícitas de enmendar la propia», no fue escrita para satisfacer esa curiosidad malsana, sino para mostrar la misericordia de que Dios había usado con un pecador y para que los contemporáneos del autor no le estimasen en más de lo que valía. Mónica había enseñado a orar a su hijo desde niño y le había instruido en la fe, de modo que el mismo Agustín, que cayó gravemente enfermo, pidió que le fuese conferido el bautismo y Mónica hizo todos los preparativos para que lo recibiera; pero la salud del joven mejoró y el bautismo fue diferido. El santo condenó más tarde, con mucha razón, la costumbre de diferir el bautismo por miedo de pecar después de haberlo recibido. Pero no es menos lamentable la naturalidad con que, en nuestros días, vemos los pecados cometidos después del bautismo que son una verdadera profanación de ese sacramento.

«Mis padres me pusieron en la escuela para que aprendiese cosas que en la infancia me parecían totalmente inútiles y, si me mostraba yo negligente en los estudios, me azotaban. Tal era el método ordinario de mis padres y, los que antes que nosotros habían andado ese camino nos habían legado esa pesada herencia». Agustín daba gracias a Dios porque, si bien las personas que le obligaban a aprender, sólo pensaban en las «riquezas que pasan» y en la «gloria perecedera», la Divina Providencia se valió de su error para hacerle aprender cosas que le serían muy útiles y provechosas en la vida. El santo se reprochaba por haber estudiado frecuentemente sólo por temor del castigo y por no haber escrito, leído y aprendido las lecciones como debía hacerlo, desobedeciendo así a sus padres y maestros. Algunas veces pedía a Dios con gran fervor que le librase del castigo en la escuela; sus padres y maestros se reían de su miedo. Agustín comenta: «Nos castigaban porque jugábamos; sin embargo, ellos hacían exactamente lo mismo que nosotros, aunque sus juegos recibían el nombre de 'negocios...' Reflexionando bien, es imposible justificar los castigos que me imponían por jugar, alegando que el juego me impedía aprender rápidamente las artes que, más tarde, solo me servirían para jugar juegos peores». El santo añade: «Nadie hace bien lo que hace contra su voluntad» y observa que el mismo maestro que le castigaba por una falta sin importancia, «se mostraba en las disputas con los otros profesores menos dueño de sí y más envidioso que un niño al que otro vence en el juego». Agustín estudiaba con gusto el latín, que había aprendido en conversaciones con las sirvientas de su casa y con otras personas; no el latín «que enseñan los profesores de las clases inferiores, sino el que enseñan los gramáticos». Desde niño detestaba el griego y nunca llegó a gustar a Homero, porque jamás logró entenderlo bien. En cambio, muy pronto tomó gusto por los poetas latinos.

Agustín fue a Cartago a fines del año 370, cuando acababa de cumplir diecisiete años. Pronto se distinguió en la escuela de retórica y se entregó ardientemente al estudio, aunque lo hacía sobre todo por vanidad y ambición. Poco a poco se dejó arrastrar a una vida licenciosa, pero aun entonces conservaba cierta decencia de alma, como lo reconocían sus propios compañeros. No tardó en entablar relaciones amorosas con una mujer y, aunque eran relaciones ilegales, supo permanecerle fiel hasta que la mandó a Milán, en 385. Con ella tuvo un hijo, llamado Adeodato, el año 372. El padre de Agustín murió en 371. Agustín prosiguió sus estudios en Cartago. La lectura del «Hortensius» de Cicerón le desvió de la retórica a la filosofía. También leyó las obras de los escritores cristianos, pero la sencillez de su estilo le impidió comprender su humildad y penetrar su espíritu. Por entonces cayó Agustín en el maniqueísmo. Aquello fue, por decirlo así, una enfermedad de un alma noble, angustiada por el «problema del mal», que trataba de resolver por un dualismo metafísico y religioso, afirmando que Dios era el principio de todo bien y la materia el principio de todo mal. La mala vida lleva siempre consigo cierta oscuridad del entendimiento y cierta torpeza de la voluntad; esos males, unidos al del orgullo, hicieron que Agustín profesara el maniqueísmo hasta los veintiocho años. El santo confiesa: «Buscaba yo por el orgullo lo que sólo podía encontrar por la humildad. Henchido de vanidad, abandoné el nido, creyéndome capaz de volar y sólo conseguí caer por tierra».

San Agustín dirigió durante nueve años su propia escuela de gramática y retórica en Tagaste y Cartago. Entre tanto, Mónica, confiada en las palabras de un santo obispo que, le había anunciado que «el hijo de tantas lágrimas no podía perderse», no cesaba de tratar de convertirle por la oración y la persuasión. Después de una discusión con Fausto, el jefe de los maniqueos, Agustín empezó a desilusionarse de la secta. El año 383, partió furtivamente a Roma, a impulsos del temor de que su madre tratase de retenerle en África. En la Ciudad Eterna abrió una escuela, pero, descontento por la perversa costumbre de los estudiantes, que cambiaban frecuente de maestro para no pagar sus servicios, decidió emigrar a Milán, donde obtuvo el puesto de profesor de retórica. Ahí fue muy bien acogido y el obispo de la ciudad, san Ambrosio, le dio ciertas muestras de respeto. Por su parte, Agustín tenía curiosidad por conocer a fondo al obispo, no tanto porque predicase la verdad, cuanto porque era un hombre famoso por su erudición. Así pues, asistía frecuentemente a los sermones de san Ambrosio, para satisfacer su curiosidad y deleitarse con su elocuencia. Los sermones del santo obispo eran más inteligentes que los discursos del hereje Fausto y empezaron a producir impresión en la mente y el corazón de Agustín, quien, al mismo tiempo, leía las obras de Platón y Plotino. «Platón me llevó al conocimiento del verdadero Dios y Jesucristo me mostró el camino». Santa Mónica, que le había seguido a Milán, quería que Agustín se casara; por otra parte, la madre de Adeodato retornó al África y dejó al niño con su padre. Pero nada de aquello consiguió mover a Agustín a casarse o a observar la continencia, y la lucha moral, espiritual e intelectual continuó sin cambios.

Agustín comprendía la excelencia de la castidad predicada por la Iglesia católica, pero la dificultad de practicarla le hacía vacilar en abrazar definitivamente el cristianismo. Por otra parte, los sermones de san Ambrosio y la lectura de la Biblia le habían convencido de que la verdad estaba en la Iglesia, pero se resistía todavía a cooperar con la gracia de Dios. El santo lo expresa así: «Deseaba y ansiaba la liberación; sin embargo, seguía atado al suelo, no por cadenas exteriores, sino por los hierros de mi propia voluntad. El Enemigo se había posesionado de mi voluntad y la había convertido en una cadena que me impedía todo movimiento, porque de la perversión de la voluntad había nacido la lujuria y de la lujuria la costumbre y, la costumbre a la que yo no había resistido, había creado en mí una especia de necesidad cuyos eslabones, unidos unos a otros, me mantenían en cruel esclavitud. Y ya no tenía la excusa de dilatar mi entrega a Ti alegando que aún no había descubierto plenamente tu verdad, porque ahora ya la conocía y, sin embargo, seguía encadenado... Nada podía responderte cuando me decías: 'Levántate del sueño y resucita de los muertos y Cristo te iluminará...' Nada podía responderte, repito, a pesar de que estaba ya convencido de la verdad de la fe, sino palabras vanas y perezosas. Así pues, te decía: 'Lo haré pronto, poco a poco; dame más tiempo.' Pero ese 'pronto' no llegaba nunca, las dilaciones se prolongaban, y el 'poco tiempo' se convertía en mucho tiempo».

El relato que san Simpliciano le había hecho de la conversión de Victorino, el profesor romano neoplatónico, le impresionó profundamente. Poco después, Agustín y su amigo Alipio recibieron la visita de Ponticiano, un africano. Viendo las epístolas de san Pablo sobre la mesa de Agustín, Ponticiano les habló de la vida de san Antonio, y quedó muy sorprendido al enterarse de que no conocían al santo. Después les refirió la historia de dos hombres que se habían convertido por la lectura de la vida de san Antonio. Las palabras de Ponticiano conmovieron mucho a Agustín, quien vio con perfecta claridad las deformidades y manchas de su alma. En sus precedentes intentos de conversión Agustín había pedido a Dios la gracia de la continencia, pero con cierto temor de que se la concediese demasiado pronto: «En la aurora de mi juventud, te había yo pedido la castidad, pero sólo a medias, porque soy un miserable. Te decía yo, pues: 'Concédeme la gracia de la castidad, pero todavía no'; porque tenía yo miedo de que me escuchases demasiado pronto y me librases de esa enfermedad y lo que yo quería era que mi lujuria se viese satisfecha y no extinguida.» Avergonzado de haber sido tan débil hasta entonces, Agustín dijo a Alipio en cuanto partió Ponticiano: «¿Qué estamos haciendo? Los ignorantes arrebatan el Reino de los Cielos y nosotros, con toda nuestra ciencia, nos quedamos atrás cobardemente, revolcándonos en el pecado. Tenemos vergüenza de seguir el camino por el que los ignorantes nos han precedido, cuando por el contrario, deberíamos avergonzarnos de no avanzar por él.»

Agustín se levantó y salió al jardín. Alipio le siguió, sorprendido de sus palabras y de su conducta. Ambos se sentaron en el rincón más alejado de la casa. Agustín era presa de un violento conflicto interior, desgarrado entre el llamado del Espíritu Santo a la castidad y el deleitable recuerdo de sus excesos. Levantándose del sitio en que se hallaba sentado, fue a tenderse bajo un árbol, clamando: «¿Hasta cuándo, Señor? ¿Vas a estar siempre airado? ¡Olvida mis antiguos pecados!» Y se repetía con gran aflicción: «¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo? ¿Hasta mañana? ¿Por qué no hoy? ¿Por qué no voy a poner fin a mis iniquidades en este momento?» En tanto que se repetía esto y lloraba amargamente, oyó la voz de un niño que cantaba en la casa vecina una canción que decía: «Tolle lege, tolle lege» (Toma y lee, toma y lee). Agustín empezó a preguntarse si los niños acostumbraban repetir esas palabras en algún juego, pero no pudo recordar ninguno en el que esto sucediese. Entonces le vino a la memoria que san Antonio se había convertido al oír la lectura de un pasaje del Evangelio. Interpretó pues, las palabras del niño como una señal del cielo, dejó de llorar y se dirigió al sitio en que se hallaba Alipio con el libro de las Epístolas de san Pablo. Inmediatamente lo abrió y leyó en silencio las primeras palabras que cayeron bajo sus ojos: «No en las riñas y en la embriaguez, no en la lujuria y la impureza, no en la ambición y en la envidia: poneos en manos del Señor Jesucristo y abandonad la carne y la concupiscencia.» (Rom 13,13-14) Ese texto hizo desaparecer las últimas dudas de Agustín, que cerró el libro y relató serenamente a Alipio todo lo sucedido. Alipio leyó entonces el siguiente versículo de san Pablo: «Tomad con vosotros a los que son débiles en la fe» (Rom 14,1). Aplicándose el texto a sí mismo, siguió a Agustín en la conversión. Ambos se dirigieron al punto a narrar lo sucedido a santa Mónica, la cual alabó a Dios «que es capaz de colmar nuestros deseos en una forma que supera todo lo imaginable». La escena que acabamos de referir tuvo lugar en septiembre de 386, cuando Agustín tenía treinta y dos años, y se narra en el Libro VIII de las Confesiones (cap. 12).

El santo renunció inmediatamente al profesorado y se trasladó a una casa de campo en Casiciaco, cerca de Milán, que le había prestado su amigo Verecundo. Santa Mónica, su hermano Navigio, su hijo Adeodato, san Alipio y algunos otros amigos, le siguieron a ese retiro, donde vivieron en una especie de comunidad. Agustín se consagró a la oración y el estudio y, aun éste era una forma de oración, por la devoción que ponía en él. Entregado a la penitencia, a la vigilancia diligente de su corazón y sus sentidos, dedicado a orar con gran humildad, el santo se preparó a recibir la gracia del bautismo, que había de convertirle en una nueva criatura, resucitada con Cristo. «Demasiado tarde, demasiado tarde empecé a amarte. ¡Hermosura siempre antigua y siempre nueva, demasiado tarde empecé a amarte! Tú estabas conmigo y yo no estaba contigo. Yo estaba lejos, corriendo detrás de la hermosura por Ti creada; las cosas que habían recibido de Ti el ser, me mantenían lejos de Ti. Pero tú me llamaste, me llamaste a gritos, y acabaste por vencer mi sordera. Tú me iluminaste y tu luz acabó por penetrar en mis tinieblas. Ahora que he gustado de tu suavidad estoy hambriento de Ti. Me has tocado y mi corazón desea ardientemente tus abrazos.» (Confesiones X,27) Los tres diálogos «Contra los Académicos», «Sobre la vida feliz» y «Sobre el orden», se basan en las conversaciones que Agustín tuvo con sus amigos en esos siete meses.

La víspera de la Pascua del año 387, san Agustín recibió el bautismo, junto con Alipio y su querido hijo Adeodato, quien tenía entonces quince años y murió poco después. En el otoño de ese año, Agustín resolvió retornar a África y fue a embarcarse en Ostia con su madre y algunos amigos. Santa Mónica murió ahí en noviembre de 387. Agustín consagra seis conmovedores capítulos de las Confesiones a la vida de su madre. Viajó a Roma unos cuantos meses después y, en septiembre de 388, se embarcó para África. En Tagaste vivió casi tres años con sus amigos, olvidado del mundo y al servicio de Dios con el ayuno, la oración y las buenas obras. Además de meditar sobre la ley de Dios, Agustín instruía a sus prójimos con sus discursos y escritos. El santo y sus amigos habían puesto todas sus propiedades en común y cada uno las utilizaba según sus necesidades. Aunque Agustín no pensaba en el sacerdocio, fue ordenado el año 391 por el obispo de Hipona, Valerio, quien le tomó por asistente. Así pues, el santo se trasladó a dicha ciudad y estableció una especie de monasterio en una casa próxima a la iglesia, como lo había hecho en Tagaste. San Alipio, Evodio, san Posidio y otros, formaban parte de la comunidad y vivían «según la regla de los santos Apóstoles». El obispo, que era griego y tenía además cierto impedimento de la lengua, nombró predicador a Agustín. En el Oriente era muy común la costumbre de que los obispos tuviesen un predicador, a cuyos sermones asistían; pero en el Occidente eso constituía una novedad. Más todavía, Agustín obtuvo permiso de predicar aun en ausencia del obispo, lo cual era inusitado. Desde entonces, el santo no dejó de predicar hasta el fin de su vida. Se conservan casi cuatrocientos sermones del santo, la mayoría de los cuales no fueron escritos directamente por él, sino tomados por sus oyentes. En la primera época de su predicación, Agustín se dedicó a combatir el maniqueísmo y los comienzos del donatismo y consiguió extirpar la costumbre de efectuar festejos en las capillas de los mártires. El santo predicaba siempre en latín, a pesar de que los campesinos de ciertos distritos de la diócesis sólo hablaban el púnico y era difícil encontrar sacerdotes que les predicasen en su lengua.

El año 395, San Agustín fue consagrado obispo coadjutor de Valerio. Poco después murió este último y el santo le sucedió en la sede de Hipona. Procedió inmediatamente a establecer la vida común regular en su propia casa y exigió que todos los sacerdotes, diáconos y subdiáconos que vivían con él renunciasen a sus propiedades y se atuviesen a las reglas. Por otra parte, no admitía a las órdenes sino a aquellos que aceptaban esa forma de vida. San Posidio, su biógrafo, cuenta que los vestidos y los muebles eran modestos pero decentes y limpios. Los únicos objetos de plata que había en la casa eran las cucharas; los platos eran de barro o de madera. El santo era muy hospitalario, pero la comida que ofrecía era frugal; el uso mesurado del vino no estaba prohibido. Durante las comidas, se leía algún libro para evitar las conversaciones ligeras. Todos los clérigos comían en común y se vestían del fondo común. Como lo dijo el papa Pascual II, «San Agustín adoptó con fervor y contribuyó a regularizar la forma de vida común que la primitiva Iglesia había aprobado como instituida por los Apóstoles». El santo fundó también una comunidad femenina. A la muerte de su hermana, que fue la primera «abadesa», escribió una carta sobre los primeros principios ascéticos de la vida religiosa. En esa epístola y en dos sermones se halla comprendida la llamada «Regla de San Agustín», que constituye la base de las constituciones de tantos canónigos y canonesas regulares. El santo obispo empleaba las rentas de su diócesis, como lo había hecho antes con su patrimonio, en el socorro de los pobres. Posidio refiere que, en varias ocasiones, mandó fundir los vasos sagrados para rescatar cautivos, como antes lo había hecho san Ambrosio. San Agustín menciona en varias de sus cartas y sermones la costumbre que había impuesto a sus fieles de vestir una vez al año a los pobres de cada parroquia y, algunas veces, llegaba hasta a contraer deudas para ayudar a los necesitados. Su caridad y celo por el bien espiritual de sus prójimos era ilimitado. Así, decía a su pueblo -como un nuevo Moisés o un nuevo San Pablo-: «No quiero salvarme sin vosotros». «¿Cuál es mi deseo? ¿Para qué soy obispo? ¿Para qué he venido al mundo? Sólo para vivir en Jesucristo, para vivir en Él con vosotros. Ésa es mi pasión, mi honor, mi gloria, mi gozo y mi riqueza».

Pocos hombres han poseído un corazón tan afectuoso y fraternal como el de san Agustín. Se mostraba amable con los infieles y frecuentemente los invitaba a comer con él; en cambio, se rehusaba a comer con los cristianos de conducta públicamente escandalosa y les imponía con severidad las penitencias canónicas y las censuras eclesiásticas. Aunque jamás olvidaba la caridad, la mansedumbre y las buenas maneras, se oponía a todas las injusticias sin acepción de personas. San Agustín se quejaba de que la costumbre había hecho tan comunes ciertos pecados que, en caso de oponerse abiertamente a ellos, haría más mal que bien y seguía fielmente las tres reglas de san Ambrosio: no meterse a hacer matrimonios, no incitar a nadie a entrar en la carrera militar y no aceptar invitaciones en su propia ciudad para no verse obligado a salir demasiado. Generalmente, la correspondencia de los grandes hombres es muy interesante por la luz que arroja sobre su vida y su pensamiento íntimos. Así sucede, particularmente con la correspondencia de san Agustín. En la carta quincuagésima cuarta, dirigida a Januario, alaba la comunión diría, con tal de que se la reciba dignamente, con la humildad con que Zaqueo recibió a Cristo en su casa; pero también alaba la costumbre de los que, siguiendo el ejemplo del humilde centurión, sólo comulgan los sábados, los domingos y los días de fiesta, para hacerlo con mayor devoción. En la carta a Ecdicia explica las obligaciones de la mujer respecto de su esposo, diciéndole que no se vista de negro, puesto que eso desagrada a su marido y que practique la humildad y la alegría cristianas vistiéndose ricamente por complacer a su esposo. También la exhorta a seguir el parecer de su marido en todas las cosas razonables, particularmente en la educación de su hijo, en la que debe dejarle la iniciativa. En otras cartas, el santo habla del respeto, el afecto y la consideración que el marido debe a la mujer. La modestia y humildad de san Agustín se muestran en su discusión con san Jerónimo sobre la interpretación de la epístola a los Gálatas. A consecuencia de la pérdida de una carta, san Jerónimo, que no era muy paciente, se dio por ofendido. San Agustín le escribió: «Os ruego que no dejéis de corregirme con toda confianza siempre que creáis que lo necesito; porque, aunque la dignidad del episcopado supera a la del sacerdocio, Agustín es inferior en muchos aspectos a Jerónimo». El santo obispo lamentaba la acritud de la controversia que sostuvieron san Jerónimo y Rufino, pues temía en esos casos que los adversarios sostuviesen su opinión más por vanidad que por amor de la verdad. Como él mismo escribía, «sostienen su opinión porque es la propia, no porque sea la verdadera; no buscan la verdad, sino el triunfo».

Durante los treinta y cinco años de su episcopado, San Agustín tuvo que defender la fe católica contra muchas herejías. Una de las principales fue la de los donatistas, quienes sostenían que la Iglesia católica había dejado de ser la Iglesia de Cristo por mantener la comunión con los pecadores y que los herejes no podían conferir válidamente ningún sacramento. Los donatistas eran muy numerosos en África, donde no retrocedieron ante el asesinato de los católicos y todas las otras formas de la violencia. Sin embargo, gracias a la ciencia y el infatigable celo de san Agustín y a su santidad de vida, los católicos ganaron terreno paulatinamente. Ello exasperó tanto a los donatistas, que algunos de ellos afirmaban públicamente que quien asesinara al santo prestaría un servicio insigne a la religión y alcanzaría gran mérito ante Dios. El año 405, San Agustín tuvo que recurrir a la autoridad pública para defender a los católicos contra los excesos de los donatistas y, en el mismo año, el emperador Honorio publicó severos decretos contra ellos. El santo desaprobó al principio esas medidas, aunque más tarde cambió de opinión, excepto en cuanto a la pena de muerte, de la que no era partidario. En 411, se llevó a cabo en Cartago una conferencia entre los católicos y los donatistas que fue el principio de la decadencia del donatismo. Pero, por la misma época, empezó la gran controversia pelagiana.

Pelagio era originario de la Gran Bretaña. San Jerónimo le describía como «un hombre alto y gordo, repleto de avena de Escocia». Algunos historiadores afirman que era irlandés. En todo caso, lo cierto es que había rechazado la doctrina del pecado original y. afirmaba que la gracia no era necesaria para salvarse; como consecuencia de su opinión sobre el pecado original, sostenía que el bautismo era un mero título de admisión en el cielo. Pelagio pasó de Roma a África el año 411, junto con su amigo Celestio y aquel mismo año, el sínodo de Cartago condenó por primera vez su doctrina. San Agustín no asistió al concilio, pero desde ese momento empezó a hacer la guerra al pelagianismo en sus cartas y sermones. A fines del mismo año, el tribuno san Marcelino le convenció de que escribiese su primer tratado contra los pelagianos. Sin embargo, el santo no nombró en él a los autores de la herejía, con la esperanza de así ganárselos y aun tributó ciertas alabanzas a Pelagio: «Según he oído decir, es un hombre santo, muy ejercitado en la virtud cristiana, un hombre bueno y digno de alabanza». Desgraciadamente Pelagio se obstinó en sus errores. San Agustín le acosó implacablemente en toda la serie de disputas, subterfugios y condenaciones que siguieron. Después de a Dios, la Iglesia debe a san Agustín el triunfo sobre el pelagianismo. A raíz del saqueo de Roma por Alarico, el año 410, los paganos renovaron sus ataques contra el cristianismo, atribuyéndole todas las calamidades del Imperio. Para responder a esos ataques, san Agustín empezó a escribir su gran obra, «La Ciudad de Dios», en el año de 413 y no la terminó hasta el año 426. «La Ciudad de Dios» es, después de las «Confesiones», la obra más conocida del santo. No se trata simplemente de una respuesta a los paganos, sino de toda una filosofía de la historia providencial del mundo.

En las Confesiones san Agustín había expuesto con la más sincera humildad y contrición los excesos de su conducta. A los setenta y dos años, en las Retractaciones, expuso con la misma sinceridad los errores que había cometido en sus juicios. En dicha obra revisó todos sus numerosísimos escritos Y corrigió leal y severamente los errores que había cometido, sin tratar de buscarles excusas. A fin de disponer de más tiempo para terminar ése y otros escritos y para evitar los peligros de la elección de su sucesor después de su muerte, el santo propuso al clero y al pueblo que eligiesen a Heraclio, el más joven de sus diáconos, quien fue efectivamente elegido por aclamación, el año 426. A pesar de esa precaución, los últimos días de san Agustín fueron muy borrascosos. El conde Bonifacio, que había sido general imperial en África, cayó injustamente en desgracia de la regente Placidia, e incitó a Genserico, rey de los vándalos, a invadir África. Agustín escribió una carta maravillosa a Bonifacio para recordarle su deber, y el conde trató de reconciliarse con Placidia. Pero era demasiado tarde para impedir la invasión de los vándalos. San Posidio, por entonces obispo de Calama, describe los horribles excesos que cometieron y la desolación que causaron a su paso. Las ciudades quedaban en ruinas, las casas de campo eran arrasadas y los habitantes que no lograban huir, morían asesinados. Las alabanzas a Dios no se oían ya en las iglesias, muchas de las cuales habían sido destruidas. La misa se celebraba en las casas particulares, cuando llegaba a celebrarse, porque en muchos sitios no había alma viviente a quien dar los sacramentos; por otra parte, los pocos cristianos que sobrevivían no encontraban un solo sacerdote a quien pedírselos. Los obispos y clérigos que sobrevivieron habían perdido todos sus bienes y se veían reducidos a pedir limosna. De las numerosas diócesis de África, las únicas que quedaban en pie eran Cartago, Hipona y Cirta, gracias a que dichas ciudades no habían sucumbido aún.

El conde Bonifacio huyó a Hipona. Ahí se refugiaron también san Posidio y varios obispos de los alrededores. Los vándalos sitiaron la ciudad en mayo de 430. El sitio se prolongó durante catorce meses. Tres meses después de establecido, san Agustín cayó presa de la fiebre y desde el primer momento, comprendió que se acercaba la hora de su muerte. Desde que había abandonado el mundo, la muerte había sido uno de los temas constantes de su meditación. En su última enfermedad, el santo habló de ella con gozo: «¡Dios es inmensamente misericordioso!» Con frecuencia recordaba la alegría con que san Ambrosio recibió la muerte y mencionaba las palabras que Cristo había dicho a un obispo que agonizaba, según cuenta san Cipriano: «Si tienes miedo de sufrir en la tierra y de ir al cielo, no puedo hacer nada por ti». El santo escribió entonces: «Quien ama a Cristo no puede tener miedo de encontrarse con Él. Hermanos míos, si decimos que amamos a Cristo y tenemos miedo de encontrarnos con Él, deberíamos cubrirnos de vergüenza». Durante su última enfermedad, pidió a sus discípulos que escribiesen los salmos penitenciales en las paredes de su habitación y los cantasen en su presencia y no se cansaba de leerlos con lágrimas de gozo. San Agustín conservó todas sus facultades hasta el último momento, en tanto que la vida se iba escapando lentamente de sus miembros. Por fin, el 28 de agosto de 430, exhaló apaciblemente el último suspiro, a los setenta y dos años de edad, de los cuales había pasado casi cuarenta consagrado al servicio de Dios. San Posidio comenta: «Los presentes ofrecimos a Dios el santo sacrificio por su alma y le dimos sepultura». Con palabras muy semejantes había comentado Agustín la muerte de su madre. Durante su enfermedad, el santo había curado a un enfermo, sólo con imponerle las manos. Posidio afirma: «Yo sé de cierto que, tanto como sacerdote que como obispo, Agustín había pedido a Dios que librase a ciertos posesos por quienes se le había encomendado que rogase y los malos espíritus los dejaron libres».

Las principales fuentes sobre la vida y carácter de san Agustín son sus propios escritos, especialmente las Confesiones, el De Civitate Dei, la correspondencia y los sermones. Existen numerosas ediciones y traducciones de dichas obras. Es imposible recorrer aquí toda la bibliografía agustiniana; simplemente la mención de las obras publicadas en los últimos años ocuparía muchas páginas. La edición clásica de las obras de san Agustín en castellano la constituye la monumental de la BAC, bilingüe en 41 volúmenes, permanentemente reeditada; aunque de sus obras más populares, como las Confesiones o La Ciudad de Dios, hay versiones editadas en forma más económica, fragmentarias o completas, de traducciones antiguas o nuevas. Existe una interesante iniciativa del Instituto Agustino que tiene en línea la totalidad de la obra en latín, según las más recientes ediciones críticas, además de la traducción completa al italiano y, por acuerdo con la BAC, la traducción castellana, que también se ha completado el presente año (2014). Con este link se accede al portal castellano, y de allí se puede ir con facilidad al latino, al italiano, y al motor de búsqueda, fundamental en una obra tan vasta.

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.orgindex.php?idu=sn_3071
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Conocer a los Padres de la Iglesia
::año
Obras que pueden consultarse en nuestra base de datos: Listado de obras y links para su lectura, Listado de sermones
Para leer
Cambios en el formato de El Testigo Fiel
26 de ago de 2016

Después de algún tiempo de trabajo, he concluido por fin una nueva etapa en la reforma del web de ETF; en este caso el objetivo era principalmente adecuarla a dispositivos móviles, pero también reorganizar y compaginar mejor la ingente cantidad de información acumulada en tantos años de estar en línea.

Me preocupaba que mucha gente no conseguía orientarse a través de las distintas secciones; me enviaban mails, por ejemplo, pidiéndome que incorporara tal o cual funcionalidad, o que presentara tal información... ¡que existía en el sitio!

Es el problema de sitios tan enormes: que el contenido se encuentra almacenado según la lógica de quien lo pone en línea...

He renunciado a la organización antigua del menú, muy poco intuitiva. Ahora todas las secciones se encuentran enumeradas alfabéticamente al pie de todas las páginas, así que desde cualquier parte se llega a todas las demás con rapidez.

Pero lo más importante es que ahora prácticamente todo el sitio es accesible desde la portada: en la versión de escritorio, se trata de una portada a tres columnas:

-La central contiene material que cambia cada día: la liturgia del día, el evangelio del día, links a cuestiones relacionadas (por ejemplo, rezar la liturgia de las horas, leer la Biblia), y el santoral del día, con el santo principal, si se celebra alguno, o un santo del día escogido al azar. Si además el santo que se celebra fue Padre de la Iglesia, el link a sus obras. Además articulos de las publicaciones, boletines... lo que vaya siendo adecuado al tiempo.

-En las columna de la izquierda y de la derecha, las noticias principales, así como los links a todas las demás noticias de la quincena, y luego links e información de las distintas secciones.

En la versión móvil todo eso se presenta en una sola columna, comenzando con la liturgia del día.

La adaptación de las secciones al móvil aun no está terminada: hay secciones accesibles y secciones que no lo son, pero están echadas las bases del programa para seguir adaptando de a poco. Las secciones que pueden utilizarse en el móvil con proporciones adecuadas son, de momento: liturgia, noticias, biblioteca, publicaciones, brújula, boletines,  cursos y santoral, pero -Dios mediante- iré adaptando lo más pronto posible las demás secciones.

El modo de armar las direcciones ha cambiado, por tanto los links viejos no servirán. Si tratas de entrar a una dirección que diga ...../lectura/publicaciones.php?idu=nnnn, dará error, pero eso no implica que el material no exista, búscalo en las publicaciones, y lo encontrarás con facilidad. He tratado de interceptar algunos de los errores que darán las direcciones viejas, pero no es posible en todos.

Pido de antemano disculpas por los inconvenientes que todo cambio genera, pero espero que la nueva presentación del sitio, y la mayor facilidad para acceder a la información conpensen sobradamente esos pequeños problemas.

Abel Della Costa

Los privilegios de la Virgen
por Lic. Abel Della Costa
08 de dic de 2015
Un explicación cristológica de los dogmas marianos

Es tal la devoción y el amor del pueblo fiel hacia la Virgen María, que muchas veces corremos el peligro de "ahogarla" de tanto amor. ¿Qué sería "ahogarla"? Celebrar sus grandes prerrogativas -su maternidad divina, su concepción inmaculada, su virginidad perpetua, su asunción al cielo- como si se tratara de "premios" que Dios le dio a la humilde nazarena por ser "tan buena y tan guapa". En una palabra, desgajando estos dones de su significado profundo con vistas, no a la Virgen María en su humanidad individual, sino a la salvación de cada uno de los hombres, sus hijos. Cada una de las prerrogativas de la Virgen es algo dicho, no sólo sobre ella, sino fundamentalmente sobre su Hijo y Salvador.

 

La maternidad divina

El dogma de la maternidad divina de la Virgen es el primero de los dogmas marianos solemnemente definidos, y es el que con más claridad expresa en su fórmula la conexión con la fe en Cristo:

«[...] no nació primeramente un hombre vulgar, de la santa Virgen, y luego descendió sobre Él el Verbo; sino que, unido desde el seno materno, se dice que se sometió a nacimiento carnal, como quien hace suyo el nacimiento de la propia carne... De esta manera [los Santos Padres] no tuvieron inconveniente en llamar madre de Dios a la santa Virgen.» (Conclio de Éfeso, Dz. 111a)[...continuar leyendo...]

No he venido a traer paz
por Lic. Abel Della Costa
14 de ago de 2016
Algunas consideraciones en torno a un evangelio que siempre nos sorprende.

La lectura del evangelio de este domingo sorprende y choca. Tal como están redactados lo leemos sólo cada tres años, porque es una formulación exclusiva de Lucas; Mateo trae el recuerdo de estas palabras de Jesús, pero no con la vehemencia con la que está expresado en Lucas, donde a la mención de que Jesús no vino a traer paz sino espada (Lc 12,51-52||Mt 10,34-36) se le une la afirmación de que Jesús ha venido a traer fuego a la tierra. Si tan sólo hablara del fuego podríamos perdernos en consideraciones -a veces pertinentes, a veces melosas o disparatadas- sobre el fuego del Espíritu... pero resulta que está unida a algo tan fuerte y directo como que no vino a traer paz, sino división y espada.

El mismo Lucas tiene en exclusiva dos fragmentos que también hablan de la paz y del fuego, uno es el anuncio angélico a los pastores: «Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace» (Lc 2,14), y el otro es el descenso del Espíritu Santo en Pentecostés: «Se les aparecieron unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos» (Hechos 2,3). Esas dos menciones las podemos considerar enteramente "positivas": la paz a los hombres y el fuego del Espíritu. Pero resulta que cuando se juntan los mismos dos elementos en el fragmento que nos ocupa, producen una sentencia un tanto inquietante.

Ya el Bautista nos aclaraba que su bautismo era sólo de agua, «pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. El os bautizará en Espíritu Santo y fuego.» (Lc 3,16||Mt3,11). No es "os bautizará con el fuego del Espíritu" sino "con Espíritu Santo Y fuego". Aparece aquí unido el fuego al bautismo, igual que en la sentencia de hoy: "He venido a prender fuego ... Tengo que pasar por un bautismo". No es casual que la asociación del bautismo y el fuego nos lleven a la figura del Bautista; de él recoge el propio Lucas que es enviado delante del Mesías "con el espíritu y el poder de Elías, 'para hacer volver los corazones de los padres a los hijos,' y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto." (Lc 1,17).[...continuar leyendo...]

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Hola, soy Graciela de Argentina, hago mi oración con el Santísimo en línea hoy no lo encuentro en el nuevo formato, dónde está? Por lo demás es un portal buenísimo ...
Graciela
hermosa pagina gracias ...
Enrique
Felicidades ETF! Hermoso trabajo de mi amigo Abel Della Costa. Por muchos años mas!!! ...
Marcelo Pozzi
Feliciidades en su Aniversario. Que el ESPIRITU SANTO, le colme de Sabiduría, para que siga creciendo Espiritualmente. El Testigo Fiel es un enlace para acercarse mas a DIOS, y prepararnos ...
Maria Azucena Santos
My buena página, felicidades, y ánimo ...
San José
muy buen sitio, donde se ve que se es fiel al Magisterio y nadie pretende saber más que los otros ...
Ezequiel
Gracias a su web puedo rezar diariamente la liturgia de las horas. Les agradezco sinceramente. Por otra parte, deberían actualizar ya las lecturas de acuerdo con la versión oficial de la ...
manuel
Gracias por el servicio que prestáis desde esta página. He encontrado aquí textos de libros que estaban agotados y no podía comprar en una librería. Mucho éxito y que muchas ...
Pedro
He descubierto EL TESTIGO FIEL a partir de un artículo sobre San Expedito, que me pareció excelente. Seguiré en contacto. Gracias ...
Clara Nielsen
este sitio web es un hermoso y sabio rincon para estudiar la sagrada escritura, para orar y meditar Dios bendiga el equipo que mantiene abierta las puertas de la sabiduria ...
Gilberto Luna Zapata
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Espiritualidad
No he venido a traer paz (Lic. Abel Della Costa)
¿Qué tiene de propio la Pasión según san Lucas? (Lic. Abel Della Costa)
¿Qué tiene de propio la Pasión según San Marcos? (Lic. Abel Della Costa)
¿Qué tiene de propio la Pasión según san Mateo? (Lic. Abel Della Costa)
Ricos ante Dios (Lic. Abel Della Costa)
Marta y María (Lic. Abel Della Costa)
Una calzada en la estepa (Lic. Abel Della Costa)
«No temas» (Lic. Abel Della Costa)
Proclamar el Año de Gracia del Señor (Lic. Abel Della Costa)
La Boda en la boda (Lic. Abel Della Costa)
Gustad y ved (Lic. Abel Della Costa)
Juan es la voz, Cristo la Palabra (San Agustín)
Aprendices de profetas (Lic. Abel Della Costa)
Atraeré a todos hacia mí (Abad Felipe, OSB)
Domingo de «Laetare» (Alegraos!) (Abad Felipe, OSB)
Ética cristiana en un mundo de muchas opiniones (Lic. Abel Della Costa)
Dios está en favor nuestro (Abad Felipe, OSB)
Buena noticia (Abad Felipe, OSB)
Ser AMÉN para Dios (Abad Felipe, OSB)
Permanecer al lado de nuestro Señor en el amor y en la acción (Abad Felipe, OSB)
Una extraña colección de lecturas (Abad Felipe, OSB)
«cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aque­llos labradores?» (Lic. Abel Della Costa)
«Vuestros caminos no son mis caminos» (Lic. Abel Della Costa)
Dos o tres reunidos en su Nombre (Lic. Abel Della Costa)
«Nada hay oculto que no quede manifiesto» (Lic. Abel Della Costa)
Dios es Luz (Lic. Abel Della Costa)
Un domingo para el recuerdo (Lic. Abel Della Costa)
El que se ha ido, volverá (Lic. Abel Della Costa)
El justo vivirá por la fe (Lic. Abel Della Costa)
Me mirarán a mí, a quien traspasaron (Lic. Abel Della Costa)
«Todo lo mío es tuyo» (Lic. Abel Della Costa)
«Si no da fruto, el año que viene la cortarás» (Lic. Abel Della Costa)
«Yo, que sólo soy polvo y ceniza» (Lic. Abel Della Costa)
Y vino una voz del cielo (Lic. Abel Della Costa)
Belén de los pastores (Lic. Abel Della Costa)
¡Gaudete! (Alegraos) (Lic. Abel Della Costa)
«Se acerca vuestra liberación» (Lic. Abel Della Costa)
«No pasará esta generación» (Lic. Abel Della Costa)
Jesús, pastor de su pueblo (Lic. Abel Della Costa)
«Éste es el plan...» (Lic. Abel Della Costa)
«Vamos a la otra orilla» (Lic. Abel Della Costa)
¡Hosanna en las alturas! (Lic. Abel Della Costa)
El Espíritu, el agua y la sangre (Lic. Abel Della Costa)
«A Dios nadie lo ha visto jamás» (Lic. Abel Della Costa)
Vosotros no sabéis (Lic. Abel Della Costa)
«¡Tú eres ese hombre!» (Lic. Abel Della Costa)
En ti se bendecirán las naciones (Lic. Abel Della Costa)
Un Evangelio «amoral» (Lic. Abel Della Costa)
De entre todos los pueblos de la tierra (Lic. Abel Della Costa)
«Recibid el Espíritu Santo» (Lic. Abel Della Costa)
«Hemos visto al Señor» (Lic. Abel Della Costa)
La condición imposible (Lic. Abel Della Costa)
¡Qué bien se está aquí! (Lic. Abel Della Costa)
Jesús en el desierto (Lic. Abel Della Costa)
Las Bienaventuranzas según San Mateo (Lic. Abel Della Costa)
Señor del Tiempo (Lic. Abel Della Costa)
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Al demonio con los Pokemon (Lic. Abel Della Costa)
Dos miradas sobre sexualidad humana y transexualidad
Los genes no mienten (Nuriddeen Knight)
Repensando el enfoque conservador sobre transexualismo (Jennifer Gruenke)
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De cómo una mujer rechazó el mundo y vivió para disfrutarlo (Paul Johnson)
Los Seises (Carlos Ros)
Dos preguntas sobre la oración (Lic. Abel Della Costa)
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El Día del Señor (Carlos Ros)
Hoy es día de honrar a nuestros mártires (Maricruz)
¡Feliz décimo aniversario! (Maricruz)
Llegó el décimo aniversario (Lic. Abel Della Costa)
Otro aniversario (Andrea)
Diez años (Elena Cazes)
Feliz aniversario (Maite)
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Historia de un mártir (Maricruz)
Teología
Los homosexuales y las «listas de pecados» de san Pablo (Lic. Abel Della Costa)
Comenzar a leer la Biblia (Lic. Abel Della Costa)
¿Qué es la Biblia? (Lic. Abel Della Costa)
Diversidad en la Iglesia de Jerusalén (Raymond Brown)
El cuarto cántico de Siervo sufriente (Lic. Abel Della Costa)
El tercer cántico de Siervo sufriente (Lic. Abel Della Costa)
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El primer cántico del Siervo sufriente (Lic. Abel Della Costa)
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Una aproximación a Qohélet (Eclesiastés) (Lic. Abel Della Costa)
El signo del Emmanuel (Lic. Abel Della Costa)
Historia sagrada y profana (Lic. Abel Della Costa)
Lo histórico (Lic. Abel Della Costa)
El género literario (Lic. Abel Della Costa)
Biblio-webgrafía (Lic. Abel Della Costa)
La lectura literal (Lic. Abel Della Costa)
Acerca de los evangelios (Lic. Abel Della Costa)
La Biblia y sus manuscritos (Lic. Abel Della Costa)
He venido a traer fuego sobre la tierra (Lic. Abel Della Costa)
¿Jesús ascendió o fue ascendido? (Lic. Abel Della Costa)
¿De verdad que los muertos salieron de sus tumbas? (Lic. Abel Della Costa)
Leer la Biblia (Lic. Abel Della Costa)
La divulgación bíblica (Lic. Abel Della Costa)
Sentimientos de Jesús (Lic. Abel Della Costa)
¿Cómo se escribieron los evangelios? (Lic. Abel Della Costa)
La oración de Jesús, oración del cristiano (Lic. Abel Della Costa)
Algunos géneros literarios que podemos encontrar en la Biblia (Lic. Abel Della Costa)
¿Qué es un «género literario»? ¿cómo se relaciona con la Biblia? (Lic. Abel Della Costa)
Para estudiar la Biblia (Lic. Abel Della Costa)
Cómo están organizados los libros en la Biblia (1ª parte) (Lic. Abel Della Costa)
Anotaciones en torno al concepto bíblico de «pureza» e «impureza» (Lic. Abel Della Costa)
Los salmos imprecatorios (Lic. Abel Della Costa)
Exaltación de la Santa Cruz (Lic. Abel Della Costa)
Motivos para rezar los salmos (P. Luis Alonso Schökel)
«vuestra tristeza se convertirá en gozo» (Lic. Abel Della Costa)
«Entra en el gozo de tu Señor» (Lic. Abel Della Costa)
El Sagrado Nombre de Dios (Lic. Abel Della Costa)
El cielo en la tierra (Lic. Abel Della Costa)
Notas al salmo 87 (Lic. Abel Della Costa)
La cruz, cada día (Lic. Abel Della Costa)
Las genealogías de Jesús (Lic. Abel Della Costa)
¿«Voz clamando en el desierto: preparad...» o «Voz clamando: en el desierto preparad...»? (Lic. Abel Della Costa)
La Biblia y la moral (Lic. Abel Della Costa)
Introducción a la cuestión de los Evangelios y la historia (Lic. Abel Della Costa)
María, sede de la sabiduría (Lic. Abel Della Costa)
¿Cuándo veré el rostro de Dios? Notas al Salmo 42/3 (Lic. Abel Della Costa)
Sacerdotes según el orden de Melquisedec (Lic. Abel Della Costa)
Biblia y versiones bíblicas (Lic. Abel Della Costa)
Notas al Salmo Primero (Lic. Abel Della Costa)
La Biblia y su sensibilidad ante la historia (Lic. Abel Della Costa)
Ironía Bíblica (Lic. Abel Della Costa)
Los Evangelios: narradores de Jesús, testigos de Cristo (Lic. Abel Della Costa)
Una herejía práctica (Lic. Abel Della Costa)
Algunos procedimientos poéticos de la Biblia (Lic. Abel Della Costa)
El prólogo del Evangelio según San Marcos (Lic. Abel Della Costa)
Traducción y exégesis poética del Prólogo de Juan (Lic. Abel Della Costa)
Apuntes para Babel (Gn 11,1-9) (Lic. Abel Della Costa)
Los hijos de Dios y las hijas de los hombres (Lic. Abel Della Costa)
Algunos indicios acerca de Caín y Abel (Gn 4,1-16) (Lic. Abel Della Costa)
La pronunciación del nombre de Bíblico de Dios (Lic. Abel Della Costa)
Lecturas de la Biblia (Lic. Abel Della Costa)
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Novedades de la sección:
Al demonio con los Pokemon (Lic. Abel Della Costa ~ Crónicas y opinión)
No he venido a traer paz (Lic. Abel Della Costa ~ El evangelio del domingo)
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¿Conoces los salmos?
Son la oración por excelencia, y en esta sección del sitio están acompañados de explicaciones, orientaciones para el rezo cristiano, catequesis de los Padres, y de los Papas, y mucho más.
¿Y a los Padres de la Iglesia?
Siempre es formativo leerlos, o conocer más sobre el mundo de quienes dieron forma a nuestra fe en los primeros siglos de la Iglesia.: San Dionisio de Alejandría, Panteno, Atenágoras de Atenas, Eusebio de Cesarea, San Apolinar de Hierápolis, Pseudo Sexto, Melitón de Sardes, San Justino, San Ignacio de Antioquía, La escuela de Alejandría y muchos más...
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Lo que te preguntas
Preguntas sobre la Biblia
Si Jesús murió un viernes ¿cómo entonces pudo resucitar al tercer día, el domingo?
¿Como explicar a un hermano no catolico la objecion siguiente: Si Jesucristo instituyo la Eucaristia en la Ultima Cena entre sus Doce Apostoles, como es que los no apostoles: los 2 de Emaus ( Cleofas y un otro..) pudieran reconocer a Jesucristo en la particion del pan, si ellos no fueron presentes en Jueves Santo...? Yo le conteste,que seguramente en los pocos dias de entonces, los Apostoles algunos les contaron, explicando la Institucion ...Pero llego la objecion: Si los Apostoles fueron dispersos, atemorizados, encerrados hasta el dia de la Aparicion del Resuscitado,¿ comopudieron saber esos detalles de la Elevacion del pan y vino,o sea de la epiclesis..?
¿Quién era Gad?
Como puede uno creer en el Dios cruel y exterminador que describe el Exodo en la noche de la Pascua Judía, que no tuvo compasión de los egipcios? ¿Por qué se sigue leyendo este texto en la Vigilia Pascual?
¿Cómo fue la vida de Benjamin y cuál fue la misíón que Dios le encomendó?
En Josué se menciona a Rahab (o Rajab) la prostituta, relacionada con los espías que van a Jericó (Jos 2 y 6); en el Ev. de san Mateo aparece mencionada nuevamente -en la genealogía de Jesús-, como esposa de Salmón, y madre de Booz, por tanto como tatarabuela de David (Mt 1,5). ¿Cómo se relacionan los dos hechos?
El Sansón biblico ¿es reconocido como santo por la Iglesia catolica? ¿en que mes y fecha se le recuerda?
1.- Al no decir expresamente en la Escritura cuándo y cómo falleció San José el esposo de la Santísima Virgen María, ¿Sería válido considerar que estuvo hasta la pasión, muerte y resurreción de Cristo, aunque fuera de forma velada, o ¿cuál es el sentir del magisterio de la Iglesia en este respecto? 2.- Se podría hablar con propiedad sobre la viudez del la Santísima y bienaventurada siempre Virgen María, con respecto de San José.
En Hebreos 2,9-10 se lee: «Al que Dios había hecho un poco inferior que los ángeles, Jesús, lo vemos ahora coronado de gloria y honor.» Mi pregunta es: ¿Si el Señor Jesús es Dios, cómo puede ser inferior que los ángeles; no debe ser infinitamente superior?
¿Cómo debemos entender la Providencia de Dios? En la Biblia encontramos innumerables ejemplos de confianza en la actuación de Dios, pero en nuestra vida diaria nos encontramos con situaciones difíciles en las que parecemos no obtener respuesta a nuestras súplicas.
Mi hijo se ha unido en matrimonio con su pareja después de cuatro años de convivencia, ¿qué palabras le puedo regalar, aparte de felicidad y que la felicidad del día de hoy te dure toda tu vida?
¿El pecado es innato o adquirido?
¿Qué diferencia hay entre la «justicia de Dios» según el Antiguo y el Nuevo Testamento?
El domingo cristiano y su relación con el sábado judío.
¿En qué parte de la Biblia se encuentra la expresión 'no estés eternamente enojado' y qué significado tiene?
¿En alguna parte de la Biblia se resumen los atributos de Dios? ¿cuáles son esos atributos?
Que quieren decir los versículos de Proverbios 5,15-19 para el matrimonio católico:
15 Bebe el agua de tu cisterna, Y los raudales de tu pozo.
16 Derrámense por de fuera tus fuentes, En las plazas los ríos de aguas.
17 Sean para ti solo, Y no para los extraños contigo.
18 Sea bendito tu manantial; Y alégrate con la mujer de tu mocedad.
19 Como cierva amada y graciosa corza, Sus pechos te satisfagan en todo tiempo;
Y en su amor recréate siempre.
La pregunta es acerca de las diferencias entre algunos nombres y títulos de Jesús: El Verbo, El Hijo, El Hijo de Dios, Jesus, Jesucristo.
¿Las personas que han fallecido, aunque no hayan sido canonizadas, por el hecho de estar en la presencia de Dios, son santas? Ejemplo: Un joven ha recibido el sacramento de la reconciliación y después de haber recibido a Jesús en la Eucaristía, fallece pasados algunos minutos, inexplicablemente. Se podría decir que de ser admitido al cielo a gozar de la presencia viva del Dios Eterno, es un santo, o comparte con los santos de la dicha que no termina, aún sin ser reconocido como santo?
Preguntas sobre liturgia
Hoy, 29 de abril del 2016 es el día de Santa Catalina de Siena. Sin embargo las lecturas que encontré en el enlace que suelo consultar (http://www.sanpablo.com.ar/lit/liturgia-cotidiana.php) no coincidían con las lecturas propias de la santa a pesar de que en ese enlace decía que es de memoria obligatoria. Mi pregunta es si fue un error no tomar las lecturas propias de Santa Catalina de Siena.
El sábado anterior al Domingo de Ramos se denomina "Sábado de Pasión"; el viernes "Viernes de Dolores". Estos días ¿tienen alguna particularidad en la liturgia? Gracias.
Mi duda es sobre lo que ha ocurrido hoy 19 de marzo de 2016, San José. Mañana 20 de marzo es Domingo de Ramos. La duda es: la noche de 19 de marzo ¿se rezan las primeras completas de domingo (por el Domingo de Ramos) o las segundas completas de domingo (por San José)?
Mi consulta es la siguiente:¿De qué depende que el Tiempo Ordinario tenga 33 o 34 semanas de duración, es decir, ¿cuando se da un caso u otro?
¿Por qué no hay memorias en la liturgia, ni siquiera libres, sobre importantes santos del Antiguo Testamento, como por ejemplo Moisés, Aaron, Abraham, Isaac, Israel, David, los profetas, etc.?
Tres preguntas relativas al cirio pascual: -Durante el tiempo pascual. ¿debe encenderse el cirio en todas las misas o sólo en las de domingos y solemnidades?
-Cuando se usa el incienso en tiempo pascual ¿Se debe incensar el cirio? ¿En qué momentos?
-Si el cirio es presencia del Resucitado en la Iglesia, en la comunidad, ¿Por qué se tiene que apagar al finalizar la solemnidad de Pentecostés y no en la Ascensión? No encuentro coherente que permanezca encendido el cirio hasta Pentecostés.
¿Puede rezarse en tiempo pascual por un difunto recién fallecido utilizando el formulario del oficio de difuntos en lugar ferial de pascua?
Por que existen 3 ciclos de lecturas (a,b,c), y en que se basa la Iglesia para determinar las fechas importantes, por ejemplo: navidad,semana santa etc.
¿De cuáles días litúrgicos las lecturas no cambian año con año? ¿Las lecturas de las Semana Santa son las mismas año con año o en ellas se aplican los ciclos A B C?
Sobre la fiesta de la dedicación de la basílica de San Juan de Letrán: el próximo domingo en el calendario litúrgico de Colombia y en el de mi orden manda que se celebre remplazando así la liturgia del domingo XXXII del tiempo ordinario, mi duda es por qué, si en domingo sólo se celebran las fiestas del Señor, esta vez se celebra la dedicación de este templo Romano, ¿también se considera esta una fiesta del Señor o cuál es el motivo de este caso?
Por favor quisiera saber si las lecturas de los ciclos A, B, C se repiten cada vez que tocan.
¿Cómo puedo calcular o saber el numero de tomo o libro de la Liturgia de las Horas que toca?
¿Cuándo se celebra este año 2013 la liturgia de la solemnidad de la Inmaculada?
¿En qué fechas concretas comienza cada tomo de la liturgia de las horas?
Acerca del establecimiento del grado de las celebraciones
Cuestiones relativas a la «feria mayor»
Celebramos la fiesta patronal de S. Ramón Nonato,titular de la Parroquia. No pudiendo celebrarla el 31 de agosto por ser el patrono también de la diócesis(Norte de Argentina), se ha transladado al domingo siguiente. La pregunta es qué prevalece propio del domingo y qué se puede poner del propio de S. Ramón.
El 24 de Junio de este año (2012) cae en domingo. Es la solemnidad del nacimiento de Juan Bautista. Y en todos los calendarios que he consultado, incluido el de la Santa Sede, esa solemnidad sustituye la celebración del domingo. ¿Cómo puede explicarse que la celebración dominical sea sustituida por una celebración que no es del Señor?
El día anterior a un sábado que no es solemnidad, las lecturas de la misa, ¿pueden ser las del sábado? ¿o deben ser las correspondientes al viernes?
¿Existe un listado con todas las Solemnidades, Fiestas, Memorias obligatorias y libres para México?, porque sé que cada conferencia puede hacer algunas variaciones.
¿Por qué el nacimiento de la Virgen tiene el rango de «Fiesta», mientras que el nacimiento de San Juan Bautista lo tiene de «Solemnidad»?
¿Cómo se sabe qué día inicia el ciclo litúrgico?
¿Cuáles son los tiempos litúrgicos y qué color le corresponde a cada uno?
¿Cómo deben entenderse los ciclos A, B y C, y pares e impares?, ¿se mantienen cada año o varían de fecha?
¿Qué diferencia hay entre «solemnidad», «fiesta», «memoria» y «feria»?
¿Cómo puedo saber en qué día litúrgico estoy?
¿Qué es el «Calendario litúrgico»?
¿Qué diferencia hay entre "memoria libre" y "memoria obligatoria"?
¿Por qué la celebración de la semana santa varía, pues en ocasiones es en marzo, otras en abril y en distintas fechas? ¿cómo programa la Iglesia ésta festividad? ¿por qué la pascua de los judios no coincide con la fecha en que nosotros la celebramos?
¿Qué es la «octava de Pascua»? ¿la octava semana?
La edición impresa, al terminar las Vísperas de Pentecostés dicen "aquí finaliza el Tiempo Pascual"; las Completas de ese día ¿son o no son de Tiempo Pascual?
¿Por qué el nacimiento de la Virgen no es solemnidad, y sí lo es el nacimiento de san Juan Bautista?
Tabla de precedencia de las celebraciones litúrgicas
¿Cómo puedo calcular en qué semana del salterio estoy?
¿Por qué algunas memorias obligatorias se celebran como fiestas? Por ejemplo Sta. Inés, María Magdalena...
¿Cuando se reza en una comunidad en la que el superior es un laico, pero está presente un ministro ordenado, debe presidir el superior o el ministro ordenado? ¿Si preside el superior, debe hacer el sacerdote (o diácono) la bendición final?
¿Se puede incluir la celebración de vísperas en una "hora santa"?
Dentro de los cuatro tomos de la edición impresa, ¿dónde se encuentran las Completas?
¿Qué es el Oficio de Tinieblas? He averiguado que es un rito preconciliar; ¿se podría volver a realizar?
¿Qué salmos se rezan en las cuatro semanas del salterio?
Veo que se reza muchas veces el Gloria. Para mi es mas breve y me concentro mas en la alabanza al Señor si sustituyo la oracion del Gloria por esta otra «Gloria a ti Dios mio, para siempre», rezandola cuando yo este solo, no en comunidad. ¿Es correcto hacer esto?
Hola, quería saber si la Liturgia de la Horas tiene variantes según sea editada en España, América Latina o Estados Unidos. He visto que hay ediciones llamadas Para los fieles, Edición popular, etc. Tengo intención de comprar un volumen por internet y quiero estar seguro de si hay variantes.
Tres dudas sobre el modo de rezar la Horas y su carácter de oración «de la Iglesia»
¿Un buen libro para el rezo de La Horas como laico (principalmente Laudes y Vísperas)? (y económico).
¿Puede guardarse un día litúrgico entero, con todas sus horas, de una sola vez?
Los colores de las cintas separadoras que trae la edición manual de la LH, tienen algún significado en especial? ¿cómo se usan?
¿Cuáles son las relaciones entre la Eucaristía y la Liturgia de las Horas?
¿Se pueden rezar vísperas y completas de una sola vez, haciendo una «mini-pausa» entre las dos para diferenciarlas?
¿Puede rezarse la liturgia ocasionalmente, aunque uno no la siga todos los días, como por ejemplo al ir a un retiro, o en un tiempo "fuerte"?
¿Podemos los laicos utilizar la versión completa de la liturgia de las horas (versión en varios volumenes) o sólo es para los sacerdotes y consagrados?
¿Por qué los textos de la versión latina de la Liturgia de las Horas no siempre coinciden con la versión en español?
¿Por qué es recomendable el rezo de la Liturgia de las Horas por todos los fieles?
¿Qué es más importante para que un laico rece cada días, la Liturgia de las Horas, la Misa o el Rosario?
¿Qué significa que el rezo de las Horas es «liturgia»? ¿cómo aprovechar ese aspecto de la oración?
¿Qué es la «obligación canónica» de rezar las Horas?
¿Cómo se divide el tiempo liturgico?
¿Por qué el Padrenuestro se reza sólo en Laudes y Vísperas?
¿Contiene el programa de ETF la totalidad de la Liturgia de las Horas oficial?
Sobre las posiciones corporales al rezar la Liturgia de las Horas
¿Qué salmos y antífonas deben tomarse en las memorias obligatorias? ¿los del día de feria o los del común del santo?
Fui a una concelebración y el Obispo del lugar no era el celebrante principal sino que el principal era un sacerdote que estaba cumpliendo años mientras el obispo hacia de concelebrante segundo y el vicario general de concelebrante primero. Esto me llamo fuertemente la atención pero quizá esto se pueda hacer. Quería saber si hay algún documento que indique tal situación o la contraria.
¿Tocar los instrumentos en tiempo de cuaresma está totalmente prohibido o puede tocarse alguno como un órgano para apoyar el canto?
¿Es incorrecto comenzar la Monición de Entrada con «hermanos y hermanas» o necesariamente hay que escribir sólo «hermanos»?
¿Está permitido que en una misa de niños, los niños suban al altar para rezar o cantar el Padre nuestro junto con el Sacerdote?
Quisiera saber si en la narración de la Pasión (Domingo de ramos y Viernes santo), el sacerdote es el que debe decir «Pasión de Nuestro señor Jesucristo según San....» y al finalizar «Palabra del Señor», o si esto le corresponde al que tiene a su cargo ser el narrador.
Quisiera saber si en el rezo del padrenuestro en la eucaristía los laicos pueden o deben (o no pueden ni deben) hacerlo con las manos levantadas.
¿La misa es una fiesta o es el sacrificio de la cruz?
El ayuno eucarístico, ¿obliga al menos una hora antes de la comunión o del comienzo de la misa?
¿Cuándo un laico puede comulgar con la Sangre de Nuestro Señor? ¿Por qué sólo comulgamos con el pan y no con el cáliz?
¿Es conveniente representar o dramatizar el evangelio en la misa de los niños? ¿Es recomendable? ¿Tiene algo en su contra?
Cuando se canta el Padre nuestro en las celebraciones, ¿se puede cantar el amen al final? en los misales se omite esta palabra, así que el coro (en mi parroquia) repite «libranos del mal», ¿es correcto?
En la celebración de la Eucarístia, al subir al ambón a proclamar las lecturas o el Salmo responsorial: ¿Se tiene que hacer inclinación de cabeza al sacerdote que preside la misa?
¿Deben los fieles extender las manos al rezar el Padrenuestro en al eucaristía?
¿Es correcto permitir a las niñas participar como acólitos (monaguillos) en la Santa Misa?
Cuando el sacerdote da la Sagrada Comunión a los fieles, ¿es correcto que signe en la frente a los niños que acompañan al comulgante?
¿Puede un sacerdote ayudar en la Santa Misa haciendo las veces de monaguillo?
¿El día 1 de enero es solemnidad de precepto? ¿es obligatorio asistir a misa?
La fórmula «por Cristo, con él y en él» que se recita en la misa, ¿debe ser dicha por el sacerdote o por toda la asamblea?
¿Cuándo se permite exponer el Santísimo Sacramento en la custodia?
¿Puede el Ministro Extraordinario de la Eucaristía de manera regular tomar con sus manos la sagrada comunión para distribuirla?
¿Está dentro de las rúbricas de la liturgia el tomarse de las manos durante el rezo del Padre Nuestro en la misa?
¿Varian los evangelios en los tres ciclos de lectura de la misa dominical?
En el caso que no pueda asistir a la misa, ¿puedo sustituir la lectura breve por las lecturas y evangelio que correspondiente al día?
¿Puede un sacerdote negar la Eucaristía a alguien que se acerca a comulgar?
¿Puede un acólito dar la comunión?
¿En qué momento hay que pararse en la misa, cuando el sacerdote dice la oración sobre las ofrendas o cuando empieza a dialogar con la asamblea («elevemos nuestro corazón», etc.)?
En el rezo comunitario de la Liturgia de las Horas, el gloria que se dice al final de cada salmo o cántico ¿lo debe recitar completo el coro al que le corresponde o se hace de forma responsorial y dice una parte cada uno?
Al iniciar las Laudes o el Oficio de lecturas como primera oración del día, durante el versículo inicial «Señor, ábreme los labios...», ¿Hay que signarse en la boca o lo que hay que hacer es la señal de la cruz antes de empezar la oración? En las rúbricas no encontramos respuesta ni tampoco en la Ordenación General de la Liturgia de las Horas.
Las rubricas de la liturgia de las horas prescriben que en la horas mayores antes de la oración conclusiva no se dice «oremos», en cambio en las horas menores manda que se diga «oremos». Mi duda es si esa invitación sólo se hace cuando preside el oficio un ministro ordenado o también se debe hacer cuando preside un laico, por ejemplo un seminarista.
¿Se puede rezar el oficio de difuntos en cualquier día por los difuntos en general?
En Laudes y Vísperas, ¿hay que ponerse de pie antes de recitar la antífona del Cántico evangélico, o propiamente para el cántico?
Respuesta a una consulta sobre la recitación del Cántico Evangélico de la liturgia de las horas.
En el caso de que se celebre la Misa con laudes, y que esto abra la oración litúrgica del día, ¿deberíamos comenzar la celebración con el «Señor, ábreme los labios» del invitatorio? Y si esto lo hacemos un día festivo, ¿dónde colocar el canto de entrada?
Tengo grabados los cánticos de la liturgia, ¿puedo utilizar esas grabaciones durante el rezo que hago con mi familia?
Cuando rezo de modo individual, en la cánticos del AT y evangélicos ¿se reza la antífona al inicio y final o intercalando como en los salmos?
¿Se puede rezar el rosario intercalado con laudes?
Si por alguna circunstancia no puedo rezar Laudes, Vísperas o Completas de forma entera, ¿Es válido a lo menos recitar con fervor el himno de estas y agradecer al final del día mi jornada con la antífona final de la Virgen María?
¿Qué postura corporal debo tener al rezar la liturgia de las Horas, sentado, de rodillas o de pie?
¿Se puede cantar el MAGNÍFICAT en las Vísperas o sólo puede ser rezado?
Soy un laico que quiere rezar la liturgia de las horas, he copiado los salmos y otros textos, pero ¿puedo para ahorrar espacio usar siempre las mismas preces?
¿Qué significa el asterisco (*) que se encuentra en los responsorios de Oficio de Lectura, Laudes y Vísperas en la edición impresa?
Organizar la oración para la vigilia de Pentecostés.
¿Qué significa una crucecita roja que aparece al inicio de algunos versículos de algunos salmos?
¿Cómo debe ser recitado el cantico que esta en el salterio (ya sea del AT o del NT)? ¿es cierto que debe ser rezado a una sola voz por toda la comunidad?
Quisiera saber el significado exacto de las letras «V» y «R» que están en la Liturgia de las Horas (por ej. en el invitatorio)
¿Cuando se puede y cuándo se debe rezar un laico el oficio de difuntos? ¿sustituye éste las oraciones del oficio del día?
¿Por qué se debe hacer la señal de la cruz al inicio de los cánticos evangélicos?
Después de «Señor, ábreme los labios», ¿se reza Gloria? Si no hay que rezar Gloria siempre, ¿en qué casos no hay que rezarlo? ¿Cuándo hay que añadir Aleluya al Gloria?
¿La antifona mariana de Completas se puede sustituir por una Avemaría?
¿Cómo se reza la liturgia de las horas en forma cantada?
¿Qué posturas corporales se utilizan en el rezo de las Horas?
¿Cómo debe ser el lugar donde se celebre la Liturgia de las Horas?
¿Qué es una «commemoracion»? ¿Cuándo una memoria es una conmemoracion? ¿cómo se organiza el rezo de una conmemoración?
¿Puedo poner durante el rezo de vísperas, en lugar de la lectura breve, las lecturas del oficio de lectura y después continuar con lo restante de la las vìsperas?
¿Cómo es el rezo comunitario de las antífonas de los salmos y de los cánticos evangélicos? ¿Las rezan todos junts? ¿las reza sólo el que dirige la oración?
Desearía aprender a rezar las Horas
Preguntas sobre los santos
¿Podría decirme si en siglos anteriores Santa Eduvigis se celebro el día 17 de octubre y no el 16 como ahora, y por qué?
¿Cuándo es realmente la onomástica de Sta. Judit, el personaje bíblico?
¿Se puede incurrir en idolatría ante una excesiva veneración de una imagen de Nuestro Señor o de la Virgen?
¿Es posible que se celebre en algún pueblo de España la festividad de San Daniel el 29 de enero?
Me gustaría saber acerca de san Ranulfo, ya que mi padre se llama así.
Por qué no aparece S. Fermín en el 7 de julio? ¿cuál de los cuatro santos con ese nombre corresponde al patrono de Pamplona?
En el santoral de Internet de las diócesis de Mérida-Badajoz y Canarias aparece como mártir Santa Aroa y su celebración el 5 de julio, pero no encuentro a esta mártir en el martirologio romano. ¿A qué se debe? ¿Quizá puede ser una mártir de otras Iglesias? Si es así, ¿por qué lo incluyen las diócesis mencionadas?
¿Sobre que argumentos se basa la Iglesia para sustentar el tema de la beatificación y canonización de las personas, se basa en la biblia, en la Tradición o en el Magisterio?
¿Quién es Sor Sofía María Gabriel? ¿Realmente existen sus profecía? ¿Han sido aprobadas por la iglesia?
Quisiera saber si san Jorge es venerado en el santoral católico o solo en el ortodoxo
Acerca de la devocion a la Medalla Milagrosa y a las apariciones de la Virgen a santa Catalina Labouré.
¿Por qué se celebra el día de Santa Rosa de Lima el 30 de agosto?
Acerca de la celebración litúrgica del beato Juan Pablo II el 22 de octubre
¿Es aceptable la existencia de santorales que no son el oficial?
Algunos sitios de internet recomendables para el tema de los santos:
¿Qué es la «canonización»?
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