La Opción por los Desesperados. Credo y Declaración de Fe sin punto final.
Por Kanbei elAbr 17, 2010 | EnTextos y meditaciones | Enviar reacción »
Creo en la voz de Jesús llorando recién nacido y creo en mi voz solitaria en
la nurse del hospital. Creo en las manos de Jesús que parten el pan de su
memoria y creo en mis manos que lo comparten hasta que mi tierra y cielo
pasen. Creo en los pies de Jesús lavados con mis lágrimas de puta y creo en
mí pelo largo sobre sus pies. Creo en la nuca de Jesús sin almohada y creo
en mi absoluto despojo. Creo en Jesús siendo uno y siendo nosotros y creo
en nosotros de uno en uno con Jesús. Creo en el violento grito de Jesús ante
la tumba de Lázaro y creo en esta tumba abierta que es la vida. Creo en el
Jesús irreconocible del camino a Emaus y creo en mi irreconocible corazón
ardiente. Creo en Jesús que tomó mi lugar y que me deja tomar su lugar y
creo en mi cruz que lo sigue a su lugar. Creo en la perfección de Jesús y creo
en su lluvia y su sol sobre justos e injustos. Creo en mi imperfección justificada.
Creo en la sonrisa de Jesús que muestra a Dios y creo en el Dios que
muestra a Jesús. Creo en el dedo de Jesús que escribe en el suelo y creo en
la absolución de mis propias justicias. Creo en el látigo del Jesús intolerante
y creo la mente de Jesús que nos deja contradichos en tierra de nadie. Creo
en mi perplejidad ante su Ausencia y su Presencia. Creo en el Jesús Palabra
Libre y en Jesús sin condiciones, Creo en la boca de Jesús que me habla sin
que yo sepa cómo y creo en mi experiencia de escucharlo sin saber por qué.
Creo en Jesús único Libre, liberador humano y divino, y creo en la autonomía
de la vida y de la muerte. Creo en el misterio de Jesús que no es de este
mundo y creo en este mundo donde Jesús me encuentra. Creo en Jesús Eloi
y Elohim y en sus creaturas fuera de esta tierra y creo en la tierra llena de
sus glorias. Creo en la Historia de Jesús y en Jesús Interruptor de la Historia
y creo en mi historia interrumpida por su sangre continua. Creo en el
Alfarero de los vasos apartados para usos nobles y creo en mi barro quebrado
cada mañana. Creo en Jesús como golpista de la méritocracia y creo en
su lucha subvirtiéndome. Creo en el Jesús que no necesita mis actos para
mantenerse válido y creo en prescindir de mi validez para mantenerme viva.
Creo en Jesús que no habita en casas hechas por humanos y creo en Jesús
que nos habita en casa humanizada. Creo en Jesús Profundo. Creo en
Jesús Esencia. Creo en Jesús Turbulencia. Creo en Jesús Dinámico, en Jesús
Agitado, en Jesús Azotado. Creo en Jesús Febril, en el Jesús Resurrecto
e Insurrecto. Creo en el Jesús Misericordia y creo en el mutuo malentendido
de perdonarnos. Creo en Jesús Getsemaní. Creo en Jesús Confianza.
Creo en Jesús que se desahoga imprevistamente sobre mí. Creo en Jesús
Emanuel que nos reconcilia en sus clavos y creo en mi humanidad ultrajada
y desnuda, exhibida públicamente en su muerte. Creo en el monte de los
Olivos. Creo en el Hombre Crístico. Creo en la soledad de Jesús agónico y
creo en la fosa común de mi pascua. Creo en el pecho de Jesús que me aloja,
creo en su garganta y en su esternón, creo reclinada sobre él. Creo en mi
angustia descansando en su tristeza. Creo en Jesús desesperado, creo en su
lágrima de sangre y creo en mi desesperación.
Aleandra Alcón
Monjaguerrillera
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