Tiempo transparente.
Por Kanbei elAbr 18, 2010 | EnTextos y meditaciones, Henri Nouwen | Enviar reacción »
La vida contemplativa requiere el movimiento continuo de la opacidad a la transparencia en nuestra relación con el tiempo. El tiempo amenaza constantemente con convertirse en nuestro gran enemigo. En nuestra sociedad contemporánea, con frecuencia parece que no somos esclavos del dinero, sino del tiempo. Decimos: "deseo poder hacer todo lo que tengo que hacer, pero no tengo tiempo. el solo hecho de pensar en todo lo que tengo que hacer hoy -escribir cinco cartas, visitar a un amigo, terminar una oración, tocar música, hacer una llamada telef´ónica, ir a clase, terminar un artículo, hacer mi meditación-, el solo hecho de pensar en estas cosas, me cansa".
En efecto, parece que muchos sienten que ya no tienen tiempo, sino que es el tiempo el que los tiene a ellos. Se sienten víctimas de una presión continua por hacer frente al tedio, por llegar a tiempo, por hacer las cosas en el tiempo previsto.(...)
La vida contemplativa es una vida en la que el tiempo pierde lentamente su opacidad y se vuelve transparente. A menudo, ese proceso es muy difícil y lento, pero está lleno de un poder re-creador. Empezar a ver que los numerosos acontecimientos de este día, esta semana o este año no están en el camino de nuestra búsqueda de una vida plena, sino que son el camino hacia ella, es una verdadera experiencia de conversión. Si comenzamos a descubrir que escribir una carta, asistir a clase, visitar a las personas y cocinar no son una serie de acontecimientos casuales que nos impiden realizar nuestro yo más profundo, sino que contienen dentro de sí mismos el poder transformador que estamos buscando, entonces estamos empezando a pasar del tiempo vivido como chronos al tiempo vivido como kairós. Kairós significa la oportunidad. Es el tiempo oportuno, el momento apropiado, la oportunidad de nuestra vida. Cuando nuestro tiempo se hace kairós, abre infinitas posibilidades nuevas y nos ofrece una oportunidad constante para un cambio de corazón.
En la vida de Jesús cada acontecimiento se convierte en kairós. Él comienza su ministerio público con las palabras "el tiempo se ha cumplido" (Mc 1, 15), y vive todo momento como una oportunidad. Finalmente, anuncia que su tiempo está cerca (Mc 26, 10), y afronta su hora última como el kairós. Al hacerlo, libera la historia de su cronología fatalista. (...)
Uno de los elementos centrales de todo ministerio consiste en hacer transparente el tiempo, de forma que en las circunstancias más concretas de la vida podamos ver que nuestra hora es la hora de Dios y que, por tanto, todo tiempo es kairós.
Henri Nouwen
Clowning in Rome, pp 96-97
No hay reacciones, todavía
Dejar un comentario
| « Todo es Gracia. | Vive con tus heridas. » |