Vive con tus heridas.
Por Kanbei elAbr 18, 2010 | EnTextos y meditaciones, Henri Nouwen | 1 reacción »
El gran reto es vivir con la ayuda de tus heridas, en vez de pensar sólo en ellas. Es mejor llorar que preocuparse; sentir tus heridas profundamente, mejor que comprenderlas; dejar que formen parte de tu silencio, mejor que hablar de ellas.
(...) Tienes que dejar que las heridas lleguen hasta tu corazón. Ahí puedes vivirlas y descubrir que no son capaces de destruirte. Tu corazón es más grande que tus heridas.
Comprender tus heridas sólo puede ser sanante cuando esta comprensión se ponga al servicio de tu corazón. No es fácil ir a tu corazón con tus heridas. Te exige dejar de lado muchas preguntas. Tú quieres saber: "¿Por qué me hirieron? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Quiénes?". Crees que las respuestas a estas preguntas te traerán solaz. Pero, en el mejor de los casos, te ofrecerán un cierto distanciamiento de tu propio dolor. Debes abandonar la idea de la necesidad de controlar tu propio dolor, y tener confianza en el poder de curación de tu corazón. En él tus heridas pueden encontrar un lugar seguro donde ser recibidas y, una vez recibidas, perderán su poder de infligirte daño alguno y se convertirán en tierra rica para una nueva vida.
Piensa en cada herida como lo haría un niño al que ha herido un amigo. Mientras ese niño chilla y dice tonterías, intentando devolverle el mal al amigo, una herida da paso a otra. Pero cuando el niño experimenta el abrazo consolador del padre o de la madre, el niño puede aguantar eñ dolor, puede volver a ser amigo, perdonar y reconstruir la amistad. Sé amable contigo mismo y deja que tu corazón sea un padre amoroso cuando vives con tus heridas.
Henri Nouwen
La voz interior del amor, pp 121-122
1 comentario
A veces, olvidándose de la palabra, no solo en el caso de "penitencia", se da la Vida.
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