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El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde 2003

Glosa al Salmo 137

por Lic. Abel Della Costa
Nació en Buenos Aires en 1963. Realizó la licenciatura en teología en Buenos Aires, y completó la especialización en Biblia en Valencia.
Desde 1988 hasta 2003 fue profesor de Antropología Teológica y Antropología Filosófica en en la Universidad Católica Argentina, Facultad de Ciencias Sociales.
En esos mismos años dictó cursos de Biblia en seminarios de teología para laicos, especialmente en el de Nuestra Señora de Guadalupe, de Buenos Aires.
En 2003 fundó el portal El Testigo Fiel.
3 de abril de 2003
Esta glosa se apoya a su vez en un dístico de la realizada por San Juan de la Cruz al mismo Salmo en su Romance X, como "ejercicio" de glosa a la glosa.

«Allí me hirió el amor

y el corazón me llagaba.»

(S. J. de la Cruz: Glosa al "Super flummina...")

En Babilonia, en sus ríos,

traspasado de dolor

sintiendo en mi alma frío

por ti, Sion,

allí me hirió el amor.

En un sauce, en las orillas,

mi cítara yo dejaba

pensaba en tus maravillas,

tierra mía,

y el corazón me llagaba.

Allí el rudo carcelero

riendo de mi amargor

dijo: "Canta el cancionero

de tu Dios"

Allí me hirió el amor.

Mi lengua hería con saña

y mis manos mutilaba

si olvidara en tierra extraña

a mi Yahveh

el corazón me llagaba.

¡Ay, qué día de pavor!

¡Babilonia! ¡perra! ¡esclava!

Allí me hirió el amor,

Jerusalem,

y el corazón me llagaba.

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