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El Testigo Fiel
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¿En alguna parte de la Biblia se resumen los atributos de Dios? ¿cuáles son esos atributos?

pregunta realizada por concepcion gonzalez
4 de octubre de 2011

A diferencia de otros libros sagrados y de otras tradiciones religiosas, la Biblia no se ocupó en ningún momneto de manera "abstracta" de Dios (como sí lo ha hecho la teología, tanto judía como cristiana), sino que mas bien cuenta la historia de las relaciones de Dios con los hombres: con la creación, con su pueblo, con los gentiles...

Por este motivo, no hay ninguna parte de la Biblia donde se puedan encontrar resumidos los atributos divinos, como sí nos los encontramos condensados en apenas tres líneas al inicio del Corán. Este libro sagrado comienza con estas palabras:

«Loa a Dios, Dueño del universo,

El Clemente, el Misericordioso,

Soberano en el dia de la retribución.» (1,1-3)

Y en esas cuatro propiedades tenemos resumidos los que, podríamos llamar, atributos esenciales de Dios (tanto del Dios de Mahoma como del nuestro, el bíblico). Para recopilar en nuestra Biblia estos mismos cuatro atributos, debemos recorrer varios capítulos, porque si bien su propiedad de «Dueño del Universo» se revela ya en el poema que abre toda la Biblia, el «Cántico de la Creación», en Génesis 1, su clemencia para con los hombres recién se muestra indirectamente en el capítulo 3, cuando se compadece de Adán y eva y los viste, a pesar de haaberlos excluido del Edén; su misericordia se mostrará por primera vez, también indirectamente, con el pecado de Caín, en el cap. 4... y para que aparezca en la Biblia el «Día de la retribución», aun habrá que recorrer mucho más capítulos, y enfrentarse con otros «días de Dios» no tan agradables, como los tremendos Días de la Ira, de los que hablan los profetas, en presente y en futuro.

En la tradición mística tanto judía (principalmente en la corriente cabalística), como en la islámica, como en la cristiana, se acostumbró a recopilar los «nombres de Dios» a través de las Escrituras, como expresiones de su esencia divina y manifestación de sus atributos. No hay, por supuesto, un listado normativo de esos nombres, pero una compilación que ha ejercido enormísima influencia en el desarrollo del pensamiento cristiano fue el «Tratado de los Nombres Divinos», de autor anónimo, y cuya fecha se discute, pero que en la actualidad puede fijarse hacia el siglo VI de nuestra era. Normalmente se refiere a su autor como "Pseudo-Dionisio Areopagita", porque él se presenta (ficticiamente) como el Dionisio convertido por San Pablo en el Areópago (Hech 17); por supuesto, esta ficción literaria sobre la autoría hizo que se creyera que el libro era de tiempos apostólicos, y tuviera una enorme difusión y autoridad en toda la teología medieval. Parte de los estudios teológicos consistía, precisamente, en comentar este tratado.

En esta obra el Pseudo-Dionisio recoge en 13 capítulos los «nombres» de Dios que encuentra en la Biblia, o que deduce a partir de ella, siempre con una lectura de tendencia neoplatónica. Quizás por ese motivo se ha vuelto a poner de moda su lectura en las corrientes "new age" que redescubren en la actualidad todo ese lenguaje neoplatónico y semignóstico, que formó parte de un largo período del desarrollo de la teología cristiana, aunque fue luego eclipsado por la irrupción del aristotelismo, y en general de los remotos comienzos de la ciencia moderna y sus tendencias más racionalistas.

En otra línea, mucho menos "divagante" (dicho sin sorna) que el Pseudo-Diionisio, encontramos el tratado de "Los nombres de Cristo", que en el siglo XVI escribe Fray Luis de León, con gran erudición bíblica y no menos piedad: Tratado que sigue siendo muy recomendable para quien guste de las letras castellanas y desee profundizar en la fe y a la vez en la buena literatura.

Volviendo al texto bíblico en sí mismo, aunque no hay en él ningún catálogo de atributos divinos, nos encontraremos de frente a casi todas las facetas de Dios -frente a todos sus «rostros» (un término muy bíblico)- al leer pausada y meditadamente los Salmos: en ellos está el Dios Creador, el misterioso Valedor de los hombres en la debilidad y la pobreza, el airado Juez que reclama al hombre en su infidelidad, así como el Padre que le perdona y recibe nuevamente, el Rey del mundo, que dirige los pueblos, a la vez que el Sostén de los que son injustamente perseguidos por los poderosos de este mundo. Prácticamente todos los matices de la vida divina son tratados en estos poemas, que precisamente por su forma poética pueden hablar de Dios con una libertad de lenguaje que no encontraremos en ningún tratado teológico.

Bibliografía: el libro de Fray Luis de León puede leerse con comodidad en la Biblioteca Virtual Cervantes. No he conseguido en línea una edición del tratado de los nombres divinos del Pseudo-Dionisio, pero en papel se encuentra la muy buena edición de las Obras Completas (BAC, reedición 2002). Sobre los salmos, nada mejor que introducirse a ellos con alguno de los escritos del P. Alonso Schökel, por ejemplo el que tenemos publicado en la sección de Orar los Salmos, en este mismo sitio.

Comentarios
por Concepción González (i) (189.152.132.---) - vie , 07-oct-2011, 01:53:12

Les agradezco infinitamente su tiempo para responder a mi pregunta, creo que seguire consultadoles mis dudas, ya que no sé como podria yo empezar a leer la Biblia...creo que ésta seria mi siguiente pregunta para Uds. se debe empezar por leer el Genesis, hasta terminar en Apocalipsis ? Dios los bendiga !

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