estoy registrado  |  ¿registrarme?
rápido, gratis y seguro
suscribir a actualizaciones automáticas de esta sección
0
Noticias
apuntar mi email al Boletín semanal de noticias por email
(puedes cancelar tu suscripción cuando lo desees)
El archivo solicitado no existe,
quizás fue eliminado, o cambiado a otra sección.

Buscador simple (o avanzado)
El buscador «simple» permite buscar con rapidez una expresión entre los campos predefinidos de la base de datos. Por ejemplo, en la biblioteca será en título, autor e info, en el santoral en el nombre de santo, en el devocionario, en el título y el texto de la oración, etc. En cada caso, para saber en qué campos busca el buscador simple, basta con desplegar el buscador avanzado, y se mostrarán los campos predefinidos. Pero si quiere hacer una búsqueda simple debe cerrar ese panel que se despliega, porque al abrirlo pasa automáticamente al modo avanzado.
 
Además de elegir en qué campos buscar, hay una diferencia fundamental entre la búsqueda simple y la avanzada, que puede dar resultados completamente distintos: la búsqueda simple busca la expresión literal que se haya puesto en el cuadro, mientras que la búsqueda avanzada descompone la expresión y busca cada una de las palabras (de más de tres letras) que contenga. Por supuesto, esto retorna muchos más resultados que en la primera forma. Por ejemplo, si se busca en la misma base de datos la expresión "Iglesia católica" con el buscador simple, encontrará muchos menos resultados que si se lo busca en el avanzado, porque este último dirá todos los registros donde está la palabra Iglesia, más todos los registros donde está la palabra católica, juntos o separados.
 
Una forma de limitar los resultados es agregarle un signo + adelante de la palabra, por ejemplo "Iglesia +católica", eso significa que buscará los registros donde estén las dos palabras, aunque pueden estar en cualquier orden.
La búsqueda no distingue mayúsculas y minúsculas, y no es sensible a los acentos (en el ejemplo: católica y Catolica dará los mismos resultados).
sección: Andrea
  El Papa
Texto completo del discurso, en el que SS. recoge la ... no leida
Se realizó esta mañana la beatificación de Pablo VI, en ... (1 coms.) no leida
Homilía completa del Papa en la misa de beatificación de ... no leida
Qué bello, entonces, poder ya contemplar, según otra imagen muy ... no leida
Palabras del Papa en el Angelus del domingo ... no leida
Recordar la propia vida, es dar gloria a Dios. Recordar ... no leida
Catequesis completa de hoy, acerca de los cristianos no católicos. ... no leida
  Familia
Fueron presentadas las relaciones y las enmiendas de los diez ... no leida
«No veo problemas graves de ruptura (en el Sínodo)», aseguró ... no leida
Lombardi: las participaciones aumentan; Cocopalmerio ilustró las hipótesis para simplificar ... no leida
El debate se detuvo, sobre todo, sobre la Iglesia del ... no leida
  Mundo
Reflexión de un misionero acerca del mensaje papal sobre la ... no leida
Una de cada cinco niñas en la India sufre violencia ... no leida
El juez consideró válidas y creíbles las acusaciones de las ... no leida
Vuelven a la agenda política de los gobiernos de Paquistán ... no leida
La Alianza bíblica universal entrega al Papa la última versión ... no leida
Permanece en los corazones la esperanza de aquel día en ... no leida
«No les entendía nada, pero poco a poco hemos aprendido ... no leida
  América y España
El Papa abre los actos del V Centenario del nacimiento ... no leida
  Espiritualidad y Cultura
Soldados franceses compusieron esta famosa canción creyendo que el duque ... no leida
Gaudí nos da una muestra clarísima que equipara a la ... no leida
La religiosa, que el 29 de julio renovó sus votos ... no leida
Los investigadores del sitio arqueológico de Cástulo (Jaén) han descubierto ... no leida
Una imagen...
   
en El Papa

¡Pablo VI ha sido beatificado!

19 de oct de 2014
(1 coms.) Redacción de ETF
Se realizó esta mañana la beatificación de Pablo VI, en el contexto de la clausura del Sínodo.

En una emotiva ceremonia en Plaza San Pedro, hemos podido asistir (miles en vivo, y muchísimos más a través de internet), a una beatificación deseada: la de Su Santidad Pablo VI.

Pasado un tiempo, se suele ver claro que el Espíritu Santo actú verdaderamente en ellos cónclaves, y que el papa de un determinado momento d ela historia no podría haber sido otro.Quizás Pablo VI no podría haber convocado el Concilio, pero seguramente Juan XXIII, que lo convocó, no podría haberlo concluido: caracteres, oportunidades, formas de relacionarse con la Iglesia y con el mundo, hacen la personalidad específica de cada papa, y son la base de su significación en la historia.

Pero eso no significa que en la Iglesia todo ocurra "en automático", y que por el hecho de que la elección de los papas sea cosa del Espíritu Santo, no sea cosa también humana, y la acción y el valor humano de cada uno se pierda en la nebulosa. Varios ejemplos nos da la historia de la Iglesia de papas humanamente indignos, y cuyos nombres aun hoy, tras siglos, nos avergüenzan.

Así que Pablo VI pudo haber sido el papa providencialmente justo como lo son todos (porque el Espíritu Santo no se equivoca), pero además fue un papa que en todas las dimensiones de su persona, y desde el centro mismo de esa persona, manifestó el deseo, la disposición y la práctica de transparentar a Cristo, de hacerlo visible, en las peculiaridades de su temperamento, su época y sus circunstancias. Y por esa transparencia de Cristo en su vida, podemos estar ciertos de que goza ya de la visión beatífica, y puede interceder por nosotros. Y eso es un beato o un santo: transparencia en esta vida, luminosidad pura y radiante en la otra.

La ceremonia de beatificación fue sencilla (como lo son afortunadamente todas en la actualidad), lo que destacó más algunos de los momentos centrales: la proclamación de la vida del nuevo beato y cuando se llevó al altar la reliquia: la camiseta manchada de sangre que usaba cuando ocurrió el atentado en Filipinas, en 1970.

Benedicto XVI había restablecido la costumbre de que las beatificaciones no las realizara el papa, sino un delegado, para marcar mejor la diferencia de "rango" entre beatificación y canonización. Francisco continúa con esa práctica, pero evidentemente hoy quiso estar presente no sólo en la persona del delegado, así que la ceremonia fue presidida por él, y posiblemente para marcar mejor el empeño personal en esto, utilizó en la celebración la casulla que le había sido regalada al beato en su 80º cumpleaños. Estuvo presente también, con n rostro radiante de alegría, el papa emérito Benedicto XVI.

En su homilía, papa Francisco comentó el evangelio de hoy ("al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios") uniendo el empeño actual de la Iglesia de, a través de instrumentos como el Sínodo cuya primera parte concluyó hoy, dar "a Dios lo que es de Dios" en medio de una sociedad secularizada y a menudo hostil, con el mismo empeño en el beato Pablo VI, que le tocó pilotar la Barca inmersa en vilentas tempestades: «Pablo VI supo de verdad dar a Dios lo que es de Dios dedicando toda su vida a la «sagrada, solemne y grave tarea de continuar en el tiempo y extender en la tierra la misión de Cristo» (Homilía en el inicio del ministerio petrino, 30 junio 1963: AAS 55 [1963], 620), amando a la Iglesia y guiando a la Iglesia para que sea «al mismo tiempo madre amorosa de todos los hombres y dispensadora de salvación» (Carta enc. Ecclesiam Suam, Prólogo)», ha resumido Francisco.

 

Puede leerse ya en el Santoral de El Testigo Fiel, la página hagiográfica dedicada al nuevo beato, e invito a elevar al Señor oraciones por la pronta canonización de SS. Pablo VI.

Abel Della Costa

en El Papa

La esperanza cristiana no es mero optimismo, sino luz para el mundo

16 de oct de 2014
Qué bello, entonces, poder ya contemplar, según otra imagen muy sugestiva del Apocalipsis, todas las gentes y todos los pueblos reunidos a la vez en esta ciudad, como en una morada, «la morada de Dios»

Queridos hermanos y hermanas ¡buenos días!

Durante este tiempo hemos hablado sobre la Iglesia, sobre nuestra santa madre Iglesia jerárquica, el pueblo de Dios en camino.

Hoy queremos preguntarnos: al final, ¿qué fin tendrá el pueblo de Dios? ¿Qué será de cada uno de nosotros? ¿Qué debemos esperarnos? El apóstol Pablo consolaba a los cristianos de la comunidad de Tesalónica, que se hacían estas mismas preguntas, y después de su argumentación decían estas palabras que son entre las más bellas de Nuevo Testamento: “Y así estaremos siempre con el Señor”.

Son palabras simples, ¡pero con una densidad de esperanza tan grande! “Y así estaremos siempre con el Señor”. ¿Ustedes creen esto? ¡Me parece que no, eh! ¿Creen? ¿Lo repetimos juntos tres veces? ¡Y así estaremos siempre con el Señor! ¡Y así estaremos siempre con el Señor! ¡Y así estaremos siempre con el Señor!

Es emblemático como Juan, en el libro del Apocalipsis, retomando la intuición de los Profetas, describe la dimensión última, definitiva, en los términos de la “Nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo”.

¡He aquí lo que nos espera! Y entonces, esto es la Iglesia: es el pueblo de Dios que sigue al Señor Jesús y que se prepara día a día al encuentro con él, como una esposa con su esposo. Y no es solamente un modo de decir: ¡serán unas verdaderas nupcias! Sí, porque Cristo haciéndose hombre como nosotros y haciendo de todos nosotros una sola cosa con Él, con su muerte y su resurrección, nos ha desposado verdaderamente y ha hecho de nosotros como pueblo, su esposa.

Y esto no es otra cosa que el cumplimiento del designio de comunión y de amor tejido por Dios en el curso de toda la historia, la historia del pueblo de Dios y también la propia historia de cada uno. Es el Señor el que lleva adelante esto.

Hay otro elemento, sin embargo, que nos consuela ulteriormente y que abre nuestro corazón: Juan nos dice que en la Iglesia, esposa de Cristo, se hace visible la “nueva Jerusalén”. Esto significa que la Iglesia, además de esposa, está llamada a convertirse en ciudad, símbolo por excelencia de la convivencia y de ‘relacionalidad’ humana.

Qué bello, entonces, poder ya contemplar, según otra imagen muy sugestiva del Apocalipsis, todas las gentes y todos los pueblos reunidos a la vez en esta ciudad, como en una morada, será “la morada de Dios”. Y en este marco glorioso no habrá más aislamientos, prevaricaciones, ni distinciones de ningún género – de naturaleza social, étnica o religiosa – sino que seremos todos una sola cosa en Cristo.

Ante la presencia de este escenario inaudito y maravilloso, nuestro corazón no puede no sentirse confirmado en modo fuerte en la esperanza. Ven, la esperanza cristiana no es sólo un deseo, un auspicio, no es optimismo: para un cristiano, la esperanza es espera, espera ferviente, apasionada por el cumplimiento último y definitivo de un misterio, el misterio del amor de Dios en el que hemos renacido y en el que ya vivimos. Y es espera de alguien que está por llegar: es Cristo el Señor que se acerca siempre más a nosotros, día tras día, y que viene a introducirnos finalmente en la plenitud de su comunión y de su paz.

La Iglesia tiene entonces la tarea de mantener encendida y claramente visible la lámpara de la esperanza, para que pueda seguir brillando como un signo seguro de salvación y pueda iluminar a toda la humanidad el sendero que lleva al encuentro con el rostro misericordioso de Dios.

Queridos hermanos y hermanas, esto es entonces lo que esperamos: ¡que Jesús regrese! ¡La Iglesia esposa espera a su esposo! Debemos preguntarnos, sin embargo, con gran sinceridad, ¿somos testigos realmente luminosos y creíbles de esta espera, de esta esperanza? ¿Nuestras comunidades viven aún en el signo de la presencia del Señor Jesús y en la espera ardiente de su venida, o aparecen cansadas, entorpecidas, bajo el peso de la fatiga y la resignación? ¿Corremos también nosotros el riesgo de agotar el aceite de la fe, de la alegría? ¡Estemos atentos!

Invoquemos a la Virgen María, Madre de la esperanza y reina del cielo, para que siempre nos mantenga en una actitud de escucha y de espera, para poder ser ya traspasados por el amor de Cristo y un día ser parte de la alegría sin fin, en la plena comunión de Dios. Y no se olviden: jamás olvidar que así estaremos siempre con el Señor. ¿Lo repetimos otras tres veces? Y así, estaremos siempre con el Señor, y así, estaremos siempre con el Señor, y así, estaremos siempre con el Señor. ¡Gracias!

en Familia

Fernández explica que la indisolubilidad no está en duda, pero sirve el realismo

08 de oct de 2014
El debate se detuvo, sobre todo, sobre la Iglesia del Medio Oriente y del África del Norte, y se discutió sobre los matrimonios interreligiosos o interconfesionales


Hacia el aula del Sínodo

Los matrimonios mixtos, con parejas de diferentes religiones, el papel de los laicos, la crisis económica y su impacto en las familias, la cuestión de la comunión a los divorciados que se han vuelto a casar. Se debate en el Sínodo extraordinario sobre la familia; los desafíos pastorales que debe enfrentar cotidianamente la familia se describen con alusiones a la «verdad» de las enseñanzas de la Iglesia y a la «misericordia» hacia las situaciones problemáticas o irregulares.

Siguiendo del orden de los temas de la exhortación apostólica “Evangelii gaudium” de Papa Francisco, los padres sinodales discutieron esta mañana (durante la quinta congregación) sobre el tema de la «crisis de la fe y la vida familiar / Situaciones críticas dentro de la familia. Presiones externas a la familia / Algunas situaciones particulares». Ayer por la tarde, en cambio, se habló sobre «La pastoral de la familia: diferentes propuestas». Entre las intervenciones de la sección libre, que se llevó a cabo entre las 18 y las 19 de ayer, tomaron la palabra el prefecto de la Doctrina de la Fe, Gerhard Ludwig Müller, el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Angelo Bagnasco, el arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, y el arzobispo de Boloña, Carlo Caffarra. Hoy por la mañana, el Papa no estuvo presente en la discusión, porque presidió la audiencia general en la Plaza San Pedro. 

En la sesión de esta mañana, «el debate se detuvo, sobre todo, sobre la Iglesia del Medio Oriente y del África del Norte», y se discutió sobre los matrimonios interreligiosos o interconfesionales, según indica la nota difundida por la Sala de prensa de la Santa Sede, que no indica cuáles padres sinodales hablaron sobre cuáles temas.

En cuanto a la cuestión de los divorciados que se han vuelto a casar –se lee en la nota–, se subrayó que el camino sinodal deberá ciertamente ocuparse de ella, «con la prudencia que requieren las grandes causas, pero también conjugando la objetividad de la verdad con la misericordia por la persona y su sufrimiento. Hay que recordar que muchos fieles se encuentran en una situación de la que no son culpables». Ya en la discusión libre de ayer por la tarde, por lo demás, «en cuanto a la indisolubilidad del matrimonio, se había indicado que la verdad del vínculo conyugal y de su estabilidad está inscrita en la persona misma, por lo que no se trata de contraponer la ley a la persona, sino comprender cómo ayudar a no traicionar la propia verdad».

También intervino en la rueda de prensa cotidiana y respondió a diferentes preguntas sobre el tema de la pastoral familiare l teólogo argentino Víctor Manuel Fernández, padre sinodal, rector de la Universidad Católica de Buenos Aires, vicepresidente de la Comisión que redactará el mensaje final del Sínodo. El matrimonio cristiano, explicó Fernández, es un «ideal hermoso», pero cuando se habla de «gradualidad» se pretende decir que hay que tomar en consideración «la realidad concreta de las personas que no pueden llegar a aquel ideal», por lo que hay que recordar esa categoría del «bien posible» evocada por Papa Francisco en la “Evangelii gaudium”, a la que hay que aspirar «incluso con el riesgo de ensuciarnos en el lodo del camino». A veces, dijo el teólogo argentino al responder a otra pregunta, «creemos que las parejas muy comprometidas son apologéticas, pero, en cambio, son las que viven en el amor, se perdonan, acompañan a los hijos con amor: ese amor tiene el mejor mensaje del Evangelio y del magisterio». Ayer por la tarde, el padre Spadaro, director de “La Civiltà Cattolica” había usado el ejemplo de la Iglesia como faro y la Iglesia como lámpara quei lumina con su verdad y que acompaña la historia de las personas; un periodista preguntó hoy si no existía el peligro de que esa luz se apagara, por lo que Fernández respondió que esta imagen reflejaba muy bien lo que desea el Papa desde que era arzobispo de Buenos Aires: que los sacerdotes vivieran en las favelas y que llevaran «por doquier la luz del Evangelio, incluso en donde están las prostitutas, los pobres, los peores de los pecadores», como indica Jesús en el Evangelio.

Durante la rueda de prensa, el padre Federico Lombardi explicó, además, que un padre sinodal había subrayado la analogía entre el «esfuerzo que el Sínodo debe hacer sobre la pastoral familiar» y el tema de la libertad religiosa en el Concilio Vaticano II, para recordar que la gran asamblea que duró de 1962 a 1965 logró, después de la discusión que concluyó con el documento “Dignitatis Humanae”, conjugar «libertad y verdad». «El Concilio encontró un camino nuevo. ¿Ahora podrá hacerlo el Sínodo, el extraordinario de ahora y el ordinario del año próximo?; ¿podrá encontrar un nuevo enfoque (sobre la familia, ndr.)? Nadie quiere cancelar la indisolubilidad del matrimonio, debilitar el vínculo ni poner en discusión el ideal de los cónyuges fiele shasta la muerte: es un ideal hermoso y le hace bien a la sociedad. La mayor parte de los padres sinodales insiste en el hecho de que esta propuesta cristiana no debe volverse “light”. Otros insisten en la comprensión de las dificultades que encuentran las familias, como Jesús, que se acercaba a todos».

 por Iacopo Scaramuzzi

en Mundo

Asia Bibi; apelación rechazada y se confirma la pena de muerte

16 de oct de 2014
El juez consideró válidas y creíbles las acusaciones de las dos mujeres musulmanas que atestiguaron sobre la presunta blasfemia cometida por Asia

No hay justicia para Asia Bibi. La Alta Corte de Lahore, tribunal de segundo grado, confirmó la sentencia de condena a muerte para la mujer cristiana paquistaní acusada de blasfemia. Fuerin traicionadas, de esta manera, todas las esperanzas y la confianza de la defensa, como indicó a la agencia vaticana Fides Naeem Shakir, uno de los abogados de la mujer. Ahora pedirán que el caso pase a la Suprema Corte, último paso posible antes de que se cumpla la condena.

La apelación que había sido presentada en la audiencia que se llevó a cabo esta mañana (finalmente después de una letanía de postergaciones) era amplia y ofrecía muchas circunstancias con las que fueron desmontados, uno a uno, los elementos sobre los cuales los acusadores habían construido la tesis del «deliberado acto de blasfemia en contra del Profeta Mahoma». Esta acusación, que contó con la complicidad de un tribunal de primer grado demasiado blando, había desembocado en una condena de primer grado el 8 de noviembre de 2010 que se basaba en las pruebas de los testigos.

Los principales testigos de los acusadores eran el denunciante Qari Mohammad Salam, Imán de una mezquita de la localidad de Ittanwali, en el Punjab (justo donde nació Asia Bibi y en donde vivió 40 años, con su humilde familia campesina), y dos hermanas musulmanas, también campesinas, que habían tenido una disputa con Asia Bibi, mientras se encontraban trabajando la tierra. Las dos, recordó Asia, se habían negado a beber el agua de la fuente en la que había bebido la cristiana, porque la había vuelto “impura”. La reacción de Asia Bibi, después, se transformó, gracias a la malicia y el rencor de las hermanas, en el «acto de blasfemia».

La situación era bastante clara y, según los principios de la justicia penal, se podía tener un moderado optimismo. Salam, el principal testigo acusador, no se encontraba presente en el momento de los hechos denunciados y nunca escuchó directamente las presuntas palabras blasfemas. Algo absurdo y paradójico, según los cánones normales de los procedimientos penales e incluso según la jurisprudencia: el testigo en un aula judicial no puede basarse solo en lo que le fue referido por terceros.

Los prejuicios personales de las dos mujeres y la ausencia física del principal testigo animaron la confianza de la defensa de Asia, de la que forman parte abogados cristianos como Naeem Shakir, S. K. Choudry, Sardar Mushtaq Gill y también el actual ministro de los derechos humanos de la provincia de Punjab, el católico Khalil Tahir Sindhu. Todos ellos profesionales competentes y con una sólida experiencia de trabajo, justamente relacionada con los casos de blasfemia: las absoluciones y los éxitos que han logrado en los tribunales han sido muchos.

Sin embargo, después de cuatro horas de audiencia, el colegio de dos magistrados, presidido por el juez Anwar ul Haq, rechazó la argumentación de la defensa, que insistía en las contradicciones y la poca credibilidad de los testigos. El juez ignoró además otro elemento clave: la evidente construcción de falsas acusaciones. La blasfemia fue invocada, efectivamente, después de una asamblea que se había llevado a cabo en la localidad días después de la disputa entre Asia y las hermanas. Una prueba más del complot habría sido la demora con la que se presentó la denuncia a la policía, pues resulta registrada el 19 de junio de 2009, es decir 5 días después de los hechos. También al respecto la jurisprudencia se expresa claramente, explican los abogados defensores, y lo hace a favor de la defensa.

«El juez consideró válidas y creíbles las acusaciones de las dos mujeres musulmanas que atestiguaron sobre la presunta blasfemia cometida por Asia», explicó el abogado Shakir. Gravan sobre la decisión del juez los condicionamientos y las presiones por parte de grupos radicales de musulmanes: el de Asia Bibi es todavía un caso simbólico y todavía hay una recompensa para quien mate a Asia Bibi, según la promesa de un imán.

Los magistrados paquistaníes, además, no logran olvidar el homicidio de Arif Iqbal Bhatti, juez de la misma Alta Corte de Lahore, que se verificó en 1997 después de que hubiera absuelto a dos chicos cristianos (Salamat y Rehmat Masih), condenados a muerte por blasfemia en un tribunal de primer grado. Aquel asesinato es una advertencia que amenaza todavía a los tribunales.

A pesar de todos los obstáculos y las fatigas, la batalla legal continuará, pues la familia de Asia se dirigirá a la Suprema Corte, tercer y último grado de juicio en Paquistán. Se prevé, además, una fuerte campaña de movilización internacional.

en América y España

Francisco: "Las huellas de Teresa nos conducen siempre a Jesús"

15 de oct de 2014
El Papa abre los actos del V Centenario del nacimiento de la santa de Ávila

Hoy arrancan los actos del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Ávila. Un año de júbilo y de esperanza en la visita del Papa Francisco a nuestro país. Como anticipo, Bergoglio ha enviado un mensaje, que será leído en la misa de apertura que tendrá lugar esta mañana en la catedral de Ávila, y en la que Francisco anima a seguir, a imitación de la doctora de la Iglesia, "el camino de la alegría, de la oración, de la fraternidad y del propio tiempo".

"Sus huellas nos conducen siempre a Jesús", concluye el mensaje papal, que no confirmó una visita que, pese a todo, cada vez parece más cercana. Y que podría anunciarse, de modo oficial, en las próximas fechas.

Éste es el mensaje del Papa:

A Monseñor Jesús García Burillo

Obispo de Ávila

Querido Hermano: 

El 28 de marzo de 1515 nació en Ávila una niña que con el tiempo sería conocida como santa Teresa de Jesús. Al acercarse el quinto centenario de su nacimiento, vuelvo la mirada a esa ciudad para dar gracias a Dios por el don de esta gran mujer y animar a los fieles de la querida diócesis abulense y a todos los españoles a conocer la historia de esa insigne fundadora, así como a leer sus libros, que, junto con sus hijas en los numerosos Carmelos esparcidos por el mundo, nos siguen diciendo quién y cómo fue la Madre Teresa y qué puede enseñarnos a los hombres y mujeres de hoy. 

En la escuela de la santa andariega aprendemos a ser peregrinos. La imagen del camino puede sintetizar muy bien la lección de su vida y de su obra. Ella entendió su vida como camino de perfección por el que Dios conduce al hombre, morada tras morada, hasta Él y, al mismo tiempo, lo pone en marcha hacia los hombres. ¿Por qué caminos quiere llevarnos el Señor tras las huellas y de la mano de santa Teresa? Quisiera recordar cuatro que me hacen mucho bien: el camino de la alegría, de la oración, de la fraternidad y del propio tiempo. 

Teresa de Jesús invita a sus monjas a «andar alegres sirviendo» (Camino 18,5). La verdadera santidad es alegría, porque "un santo triste es un triste santo". Los santos, antes que héroes esforzados, son fruto de la gracia de Dios a los hombres. Cada santo nos manifiesta un rasgo del multiforme rostro de Dios. En santa Teresa contemplamos al Dios que, siendo «soberana Majestad, eterna Sabiduría» (Poesía 2), se revela cercano y compañero, que tiene sus delicias en conversar con los hombres: Dios se alegra con nosotros. Y, de sentir su amor, le nacía a la Santa una alegría contagiosa que no podía disimular y que transmitía a su alrededor. Esta alegría es un camino que hay que andar toda la vida. No es instantánea, superficial, bullanguera. Hay que procurarla ya «a los principios» (Vida 13,l). Expresa el gozo interior del alma, es humilde y «modesta» (cf. Fundaciones 12,l). No se alcanza por el atajo fácil que evita la renuncia, el sufrimiento o la cruz, sino que se encuentra padeciendo trabajos y dolores (cf. Vida 6,2; 30,8), mirando al Crucificado y buscando al Resucitado (cf. Camino 26,4). De ahí que la alegría de santa Teresa no sea egoísta ni autorreferencial. Como la del cielo, consiste en «alegrarse que se alegren todos» (Camino 30,5), poniéndose al servicio de los demás con amor desinteresado. Al igual que a uno de sus monasterios en dificultades, la Santa nos dice también hoy a nosotros, especialmente a los jóvenes: «¡No dejen de andar alegres!» (Carta 284,4). ¡El Evangelio no es una bolsa de plomo que se arrastra pesadamente, sino una fuente de gozo que llena de Dios el corazón y lo impulsa a servir a los hermanos! 

La Santa transitó también el camino de la oración, que definió bellamente como un «tratar de amistad estando muchas veces a solas con quien sabernos nos ama» (Vida 8,5). Cuando los tiempos son "recios", son necesarios «amigos fuertes de Dios» para sostener a los flojos (Vida 15,5). Rezar no es una forma de huir, tampoco de meterse en una burbuja, ni de aislarse, sino de avanzar en una amistad que tanto más crece cuanto más se trata al Señor, «amigo verdadero» y «compañero» fiel de viaje, con quien «todo se puede sufrir», pues siempre «ayuda, da esfuerzo y nunca falta» (Vida 22,6). Para orar «no está la cosa en pensar mucho sino en amar mucho» (Moradas IV,1,7), en volver los ojos para mirar a quien no deja de mirarnos amorosamente y sufrirnos pacientemente (cf. Camino 26,3-4). Por muchos caminos puede Dios conducir las almas hacia sí, pero la oración es el «camino seguro» (Vida 213). Dejarla es perderse (cf. Vida 19,6). Estos consejos de la Santa son de perenne actualidad. ¡Vayan adelante, pues, por el camino de la oración, con determinación, sin detenerse, hasta el fin! Esto vale singularmente para todos los miembros de la vida consagrada. En una cultura de lo provisorio, vivan la fidelidad del «para siempre, siempre, siempre» (Vida 1,5); en un mundo sin esperanza, muestren la fecundidad de un «corazón enamorado» (Poesía 5); y en una sociedad con tantos ídolos, sean testigos de que «solo Dios basta» (Poesía 9). 

Este camino no podemos hacerlo solos, sino juntos. Para la santa reformadora la senda de la oración discurre por la vía de la fraternidad en el seno de la Iglesia madre. Esta fue su respuesta providencial, nacida de la inspiración divina y de su intuición femenina, a los problemas de la Iglesia y de la sociedad de su tiempo: fundar pequeñas comunidades de mujeres que, a imitación del "colegio apostólico", siguieran a Cristo viviendo sencillamente el Evangelio y sosteniendo a toda la Iglesia con una vida hecha plegaria. «Para esto os junto El aquí, hermanas» (Camino 2,5) y tal fue la promesa: «que Cristo andaría con nosotras» (Vida 32,11). ¡Que linda definición de la fraternidad en la Iglesia: andar juntos con Cristo como hermanos! Para ello no recomienda Teresa de Jesús muchas cosas, simplemente tres: amarse mucho unos a otros, desasirse de todo y verdadera humildad, que «aunque la digo a la postre es la base principal y las abraza todas» (Camino 4,4). ¡Cómo desearía, en estos tiempos, unas comunidades cristianas más fraternas donde se haga este camino: andar en la verdad de la humildad que nos libera de nosotros mismos para amar más y mejor a los demás, especialmente a los más pobres! ¡Nada hay más hermoso que vivir y morir como hijos de esta Iglesia madre! 

Precisamente porque es madre de puertas abiertas, la Iglesia siempre está en camino hacia los hombres para llevarles aquel «agua viva» (cf. Jn 4,10) que riega el huerto de su corazón sediento. La santa escritora y maestra de oración fue al mismo tiempo fundadora y misionera por los caminos de España. Su experiencia mística no la separo del mundo ni de las preocupaciones de la gente. Al contrario, le dio nuevo impulso y coraje para la acción y los deberes de cada día, porque también «entre los pucheros anda el Señor» (Fundaciones 5,8). Ella vivió las dificultades de su tiempo -tan complicado- sin ceder a la tentación del lamento amargo, sino más bien aceptándolas en la fe como una oportunidad para dar un paso más en el camino. Y es que, «para hacer Dios grandes mercedes a quien de veras le sirve, siempre es tiempo» (Fundaciones 4,6). Hoy Teresa nos dice: Reza más para comprender bien lo que pasa a tu alrededor y así actuar mejor. La oración vence el pesimismo y genera buenas iniciativas (cf. Moradas VII, 4,6). ¡Éste es el realismo teresiano, que exige obras en lugar de emociones, y amor en vez de ensueños, el realismo del amor humilde frente a un ascetismo afanoso! Algunas veces la Santa abrevia sus sabrosas cartas diciendo: «Estamos de camino» (Carta 469,7.9), como expresión de la urgencia por continuar hasta el fin con la tarea comenzada. Cuando arde el mundo, no se puede perder el tiempo en negocios de poca importancia. ¡Ojalá contagie a todos esta santa prisa por salir a recorrer los caminos de nuestro propio tiempo, con el Evangelio en la mano y el Espíritu en el corazón! 

«¡Ya es tiempo de caminar! » (Ana de San Bartolomé, Últimas acciones de la vida de santa Teresa). Estas palabras de santa Teresa de Ávila a punto de morir son la síntesis de su vida y se convierten para nosotros, especialmente para la familia carmelitana, sus paisanos abulenses y todos los españoles, en una preciosa herencia a conservar y enriquecer. 

Querido Hermano, con mi saludo cordial, a todos les digo: ¡Ya es tiempo de caminar, andando por los caminos de la alegría, de la oración, de la fraternidad, del tiempo vivido como gracia! Recorramos los caminos de la vida de la mano de santa Teresa. Sus huellas nos conducen siempre a Jesús. 

Les pido, por favor, que recen por mí, pues lo necesito. Que Jesús los bendiga y la Virgen Santa los cuide. 

Fraternalmente, 

Francisco 

 

 

Si deseas comunicarte con el sitio, puedes escribir a etf.direccion@gmail.com