La página web del Arzobispado de Alcalá de Henares ha comenzado a publicar testimonios de personas homosexuales, enviadas al obispo Juan Antonio Reig Pla tras su polémica homilía de Viernes Santo, que "han abandonado el estilo de vida gay y han iniciado itinerarios de esperanza".
Reig Pla ha recibido decenas de testimonios con las experiencias de personas que sienten, o han sentido, atracción sexual hacia el mismo sexo, a las que denomina con las siglas AMS. Sólo en los últimos días, unas veinte personas han enviado sus experiencias.
"En ellas describen los sufrimientos vividos durante el tiempo en que llevaron el así llamado estilo de vida gay. También narran todo el bien que les ha hecho iniciar y perseverar en itinerarios de libertad y esperanza", ha señalado.
El obispo ha aprovechado también para escribir una carta pública, fechada este lunes, en la que agradece a los obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, familias, laicos, instituciones eclesiásticas y civiles por su "cercanía espiritual y apoyo" tras las críticas recibidas tras la homilía de Viernes Santo, en la que afirmó que existen personas que, desde pequeños, "no orientan bien" la sexualidad humana y "tienen atracción por las personas de su mismo sexo".
El prelado complutense ha querido dar las gracias especialmente a las cien personas que sienten o han sentido atracción sexual hacia el mismo sexo y que le han enviado por carta sus experiencias vitales.
"He visto en ellas la mano de Dios y he aprendido mucho sobre vuestros sufrimientos y vuestras esperanzas. También os doy las gracias por vuestra valentía, porque vuestras experiencias, al no admitir -en tanto en cuanto tales experiencias- refutación ideológica o política alguna, podrán ser de gran ayuda a muchas personas", ha señalado.
"Colaboráis así a romper el cerco de silencio respecto a la posibilidad de cambio para quien lo desee libremente; de ahí la importancia de publicarlas y divulgarlas ¡Mil gracias! Por último os animo a perseverar en los 'itinerarios de libertad y esperanza' que estáis recorriendo", les han conminado.
Por otro lado, el obispo de Alcalá se ha dirigido a quienes no comparten el magisterio de la iglesia católica y ha afirmado que "nunca ha tenido intención de ofender a nadie".
"A todos respeto y acojo de corazón. Sin embargo, debo decir que la misión que me ha confiado la Iglesia y la caridad de Cristo me urgen a anunciar la verdad contenida en las Sagradas Escrituras, en el catecismo de la Iglesia Católica y en el resto del Magisterio de la Iglesia", ha concluido.
Lo más positivo que veo en estas palabras no es tanto la cuestión polémica, cuanto el hecho de que el obispo se dirija a los homosexuales, en segunda persona, cosa que, lamentablemente, no se suele hacer en el estilo retórico de la Iglesia, que siempre habla "de" los homosexuales, pero pocas veces "a" los homosexuales.
Es muy común en el mundo la retórica de tercera persona hacia aquellos que queremos excluir de nuestro mundo: se habla (incluso con presunta compasión) "de" los inmigrantes, "de" los sin techo, "de" los parados, "de" los que sufren violencia, etc... pero precisamente eso, que a veces se nos pega en la Iglesia, es una retórica mundana, que debemos comenzar a superar en favor de una retórica de segunda persona, que es la que usaba Jesús.