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Puedes orar a la Virgen con las siguientes advocaciones:
Letanías de la Virgen hispana
Madre de la Misericordia de Toledo
- tiene 25 rosas
Mare de Deu de Montserrat (La Moreneta)
- tiene 30 rosas
María Kannon (Japon)
- tiene 8 rosas
Maria Rosa Mystica ( Italia )
- tiene 34 rosas
Nuestra Señora de Aparecida ( Brasil )
- tiene 30 rosas
Nuestra Señora de Chiquinquirá (Colombia)
- tiene 1 rosas
Nuestra Señora de Copacabana ( Bolivia )
ofrécele una rosa
Nuestra Señora de Coromoto (Venezuela)
- tiene 3 rosas
Nuestra Señora de Covadonga (La Santina)
ofrécele una rosa
Nuestra Señora de Fátima (Portugal)
- tiene 40 rosas
Nuestra Señora de Guadalupe (Mexico)
- tiene 36 rosas
Nuestra Señora de la Altagracia (República Dominicana)
- tiene 33 rosas
Nuestra Señora de la Concepción del Viejo (Nicaragua)
ofrécele una rosa
Nuestra Señora de la Esperanza (La Macarena)
- tiene 12 rosas
Nuestra Señora de los Desamparados (La Cheperudeta)
- tiene 80 rosas
Nuestra Señora de Lourdes ( Francia )
- tiene 5 rosas
Nuestra Señora de Luján (Argentina)
- tiene 4 rosas
Nuestra Señora de Suyapa (Honduras)
- tiene 10 rosas
Nuestra Señora del Carmen de Maipú (Chile)
- tiene 5 rosas
Nuestra Señora del Perpetuo Socorro (Haiti)
- tiene 4 rosas
Nuestra Señora del Quinche ( Ecuador)
- tiene 6 rosas
Virgen de la Caridad del Cobre (Cuba)
- tiene 8 rosas
Virgen de la Medalla Milagrosa
- tiene 38 rosas
Virgen de los 33 (Uruguay)
- tiene 2 rosas
Virgen del Pilar de Zaragoza (La Pilarica)
- tiene 38 rosas
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Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador,
porque ha mirado la humillación de su esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí
su nombre es santo
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo;
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres,
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
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