En cuanto al ejemplo del "hijo pródigo" es y no es cierto lo que dices: es una parábola muy fácil de alegorizar, y en la que se cumple precisamente el criterio que te decía en mi mensaje anterior: el propio texto pone en la guía de interpretar al hermano menor como el pecador contumaz recibido de manera puramente gratuita y al hijo mayor como el rigorista, al encajar el texto en una contraposición con los fariseos (15,1-3)
No entiendes que no rechazo la enseñanza que puedas sacar, lo único que rechazo es que presentes eso como significado de la parábola. Tú saca de las parábolas cuantas enseñanzas veas en ellas, pero sólo algunas convienen realmente al texto, otras son una teología libre, basada en relaciones que crea tu espíritu (o el del intérprete que sea) estimulado por la meditación de las parábolas.
demuéstramelo con una sola que contenga otra lección espiritual
Tú has presentado dos, a falta de una, así que mira si no se pueden hacer alegorías. Mi ejemplo de la castidad es una tontería, no soy buen alegorista ![]()
Mira, sin demasiada búsqueda, sólo cojo la Catena Áurea de Santo Tomás, y veamos qué lecturas hay allí de la misma parábola (los destacados en negrita son míos):
San Beda:Después que el Salvador reprendió en tres parábolas a los que murmuraban porque daba buena acogida a los penitentes, ahora añade la cuarta y después la quinta para aconsejar la limosna y la moderación en los gastos, porque la buena doctrina enseña que la limosna debe de seguir a la penitencia. Por esto continúa: "Decía a sus discípulos: Había un hombre rico", etc.
CrisóstomoUna opinión errónea, agravada en los hombres, que aumenta sus pecados y disminuye sus buenas obras, consiste en creer que todo lo que tenemos para las atenciones de la vida debemos poseerlo como señores y, por consiguiente, nos lo procuramos como el bien principal. Pero es todo lo contrario, porque no hemos sido colocados en la vida presente como señores en su propia casa, sino que somos huéspedes y forasteros llevados a donde no queremos ir y cuando no pensamos. El que ahora es rico, en breve será mendigo. Así que, seas quien fueres, has de saber que eres sólo dispensador de bienes ajenos y se te ha dado de ellos uso transitorio y derecho muy breve. Lejos, pues, de nosotros el orgullo de la dominación y abracemos la humildad y la modestia del arrendatario o casero.
[También del Crisóstomo, es interesante porque hace otro tipo de alegoría, no con los bienes sino con el antes/después del administrador]:Si tomamos esta parábola en sentido alegórico, comprendemos que después que hayamos salido de esta vida, no será ya tiempo de trabajar. La vida presente es para el cumplimiento de los mandamientos y la venidera para el consuelo.
San Agustín (como te digo, puestos a alegorizar, todo vale):Respecto a lo que dice que de cien barriles de aceite hizo que el deudor escribiese sólo cincuenta y que al que debía cien coros de trigo le hizo escribir sólo ochenta, creo que debe entenderse en el sentido de que lo que cada judío daba a los sacerdotes y a los levitas debe aumentarse en la Iglesia de Cristo. Es decir, que si aquéllos daban la décima parte, éstos den la mitad, como hizo de sus bienes Zaqueo ( Lc 19), quien daba dos décimas partes (o una quinta) para superar a los judíos.
Esto es sólo una búsqueda muy rápida, para que veas qué otras cosas se pueden sacar alegorizando.
Fíjate lo que señala el documento de la PCB "La interpretación de la Biblia en la Iglesia", de 1998 (refiriendo a su vez a la Divino Afflante Spiritu, de 1943):
Persuadidos de que el misterio de Cristo da la clave de interpretación de todas las Escrituras, los exégetas antiguos se esforzaban por encontrar un sentido espiritual en los menores detalles de los textos bíblicos -por ejemplo, en cada prescripción de las leyes rituales-, sirviéndose de métodos rabínicos o inspirándose en el alegorismo helenístico. La exégesis moderna no puede considerar este tipo de intentos como interpretación válida, no obstante cual haya podido ser en el pasado su utilidad pastoral.(dentro de: "El sentido espiritual de la Escritura")
Yo soy menos crudo que este documento: no digo que esas interpretaciones hayan sido útiles pastoralmente sólo en el pasado; pueden seguir siéndolo en el presente, pero debemos cuidar de no atribuírselas a la intención del texto: es tu teología, o la de Lanza del Vasto, o la del Crisóstomo, o la de San Agustín, o la mía, pero el texto no da ningún anclaje para alegorizar en esa dirección (como sí lo dan otros textos).
En cuanto al banco donde el siervo infiel debió depositar su mina, te revelo su significado: es un banco.
Si alegorizas, podrías entender que debería haber hecho buenas obras, por ejemplo, o que debería haber obrado vicariamente por los demás, o que no debería haber puesto su yo como medida de los dones de Dios; y todas estarían muy bien, son buenos mensaje para quedarse uno: no debo guardarme los dones que me dio el Señor, sino ponerlos a trabajar.
Pero el banco de la parábola es un banco, ninguna otra cosa.
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«Busca a Dios, entonces hallarás a Dios y todo lo bueno.» (M. Eckhard)