Manila, 03/01/06 - Fides - "Al menos dos tercios de los niños del mundo no saben que es la Navidad. Ellos no recibirán regalos, no tendrán ningún alivio al hambre, la enfermedad, el sufrimiento, la malnutrición. Hagamos a ellos nuestros regalos navideños. Donémosles un testimonio del amor de Cristo", dice el P. Shy Cuellen, misionero que trabaja en el cuidado y asistencia de los niños de la calle en Filipinas. El P. Shy ha fundado la organización para la infancia "Presa" que trabaja por la recuperación de los niños, contra el mercado del sexo, el tráfico y la explotación de los menores.
El misionero afirma: "Si el mundo viviera el auténtico sentido de la Navidad, serú}n derrotadas la guerra, la corrupción, la pobreza y las enfermedades. Pero la Navidad ha perdido su sentido para muchos. Se han olvidado que la Navidad es la celebración de un Dios que se hace pequeño, que nace en pobreza en un mundo lleno de avaricia, violencia, injusticia, abusos, para traer un mensaje de amor, paz y dignidad de la vida humana."
El P. Shy lanza una provocación a todos los cristianos: "Abandonemos la costumbre de los regalos, de los que no tenemos necesidad en todo nuestro bienestar. Intentemos dirigir nuestro pensamiento a quienes viven en condiciones de extrema pobreza, injusticia, enfermedad, violencia. Escribamos a nuestros amigos: el regalo de Navidad que iba destinado a ti, lo he enviado a un niño que sufre en África o en Asia. Ciertamente nuestros amigos estarán felices de elloE
Sor Marissa Maraya, que trabaja en las Obras Misionales Pontificias en Filipinas señala que "en Navidad en las familias filipinas se vive un espúitu de unidad, y no hay diferencia entre ricos y pobres. Toda la familia vive la novena de preparación a la Navidad participando en la misa matutina, al alba, en la espera del Salvador". Además, la religiosa dice "el sentido de la Caridad estEmuy presente en el perúŒdo de Navidad: muchas organizaciones humanitarias y muchas personas de buena voluntad se desvelan para dar comida a los más pobres, para hacer que también ellos tengan una buena Navidad". "Deseo que este espúitu de solidaridad y amor - concluye la religiosa - estEnuestros corazones durante todo el año".