Agencia EFE - Sábado, 7 de enero 2006 - Rusia celebró hoy la Navidad ortodoxa con oficios religiosos por todo el país y el llamamiento del Patriarca Alexis II a fortalecer los valores cristianos y a compartir esta fiesta con los más desamparados.
La Iglesia Ortodoxa Rusa, que se guía por el calendario juliano, con un retraso de 13 días respecto del moderno, el gregoriano, convocó la pasada medianoche a sus fieles a los cerca de 20.000 templos del país para participar en las liturgias con motivo de la Natividad de Cristo.
El oficio religioso principal fue celebrado en la catedral Cristo Salvador de Moscú por el Patriarca ante más de 5.000 personas, con la asistencia del primer ministro ruso, Mijaíl Fradkov, y otras autoridades.
Esta catedral, la mayor del país, fue dinamitada por los bolcheviques en 1931, y reconstruida después de la caída del comunismo y la desaparición de la Unión Soviética.
El templo, con cinco enormes cúpulas bañadas de oro, fue erigido en el mismo lugar donde se encontraba la catedral destruida, fundada en 1812 para conmemorar la victoria sobre Napoleón y cuya construcción llevó 43 años.
Dos canales de televisión de cobertura nacional transmitieron gran parte de la ceremonia en directo y los sistemas de transporte público de las principales ciudades del país funcionaron hasta altas horas de la madrugada para facilitar el regreso de los feligreses a sus hogares.
Las autoridades de Moscú destinaron más de 3.000 agentes de policía y efectivos de las tropas del ministerio del Interior para garantizar la seguridad y el orden público en la capital rusa durante la celebración de los oficios religiosos.
"Esta es nuestra fiesta común de salvación, porque el Señor bajó a la tierra en aras de nuestra salvación", dijo en su homilía Alexis II, quien pidió a los cristianos compartir la alegría de estos festejos con todos y, en especial, con los más desamparados.
La víspera, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, quien se hallaba en viaje de trabajo por Siberia Oriental, envió un mensaje de felicitación al cabeza de la Iglesia Ortodoxa Rusa.
"En estos días de fiesta, de alegría y esperanza, quisiera destacar con gratitud vuestra aportación al fortalecimiento de la paz y la concordia, al entendimiento entre las personas y al desarrollo del diálogo entre la Iglesia y el Estado", señaló Putin en su mensaje.
Según el texto difundido por la Presidencia, el jefe del Kremlin destacó el reconocimiento de la ciudadanía de Rusia a la especial preocupación del Patriarca por "el renacimiento de las tradiciones históricas y culturales, la educación patriótica de la juventud y la conservación de un clima moral sano en la sociedad".
Alexis II dirigió un mensaje televisivo a los creyentes de Rusia en el que subrayó que "si el pueblo está unido, tiene fe y alimenta de ella sus fuerzas espirituales, ninguna prueba es terrible para él".
El Patriarca subrayó que la Iglesia, al velar por el bien de cada persona y de toda la sociedad rusa, también coopera activamente con las autoridades del Estado, con la sociedad laica y con las personas de otras creencias y convicciones religiosas.
La Navidad fue declarada día festivo tras la caída de la Unión Soviética, y este año, al igual que en 2005, su celebración coincide con un "puente" de diez días por las vacaciones de Año Nuevo, la propia fiesta religiosa y la normativa legal que establece que los festivos que caen en fin de semana se pasan al próximo día laboral.
Según el centro de estudios sociológicos Levada, el 60 por ciento de los rusos, en su mayoría menores de 25 años, tenía planes de celebrar la Navidad.