Alfa & Omega, 11/02/06 - Muchos creen erróneamente que la Uija es inofensiva.
Cuando pregunté a cinco adolescentes del área de Washington si tenían amigos en la Uija, todos levantaron la mano. Me di cuenta de que era una tendencia creciente, de la que nadie de fuera había hablado. Así que emprendí un viaje para entender y explicar por qué crecía. Algunos chicos recitarán un par de hechizos y seguirán con su vida. Otros se reunirán en su aquelarre; y algunos otros practicarán de una manera muy ritualizada. Casi todos los practicantes me dijeron que había elementos más oscuros en la práctica.
¿Qué hay que saber sobre la Uija?
No es verdad que sean satanistas, como todo el mundo piensa. Algunos han elegido la Uija por fallos de algunos –no del Evangelio–. La mayoría no hace proselitismo. Son muy posmodernos: lo que creen se puede retocar para cada practicante. No creen en el bien o el mal absoluto, y no parece que les importe la historia de su religión, sólo las experiencias que les aporta.
¿Quién es Gerald Gardner?
Es el fundador de la Uija. Vivió a principios del siglo XX. Le fascinaron la cultura tribal de Asia y la desnudez, entre otras cosas. Defendía que la brujería era la práctica religiosa indígena de las Islas Británicas, y que él estaba redescubriéndola. Acuñó el término Wicca, que, según él, significa el sabio. Inventó rituales que incluían sus proclividades. También añadió rituales de Aleister Crowley, que se autodenominaba la Bestia 666, y dijo cosas atroces sobre las mujeres. Añada la reverencia por la naturaleza y el antiguo calendario celta, y ya tiene las raíces de la Uija. Muchos jóvenes que practican la Uija no conocían a ninguno de estos hombres.
¿Es paranoia de los adultos pensar que los adolescentes están siendo atraídos a la Uija a través de Internet?
Los adultos no saben mucho sobre esto. Puede que algunos vayan a Misa con mamá y papá, pero tengan una comunidad online entera de amigos que practican la Uija.
¿Investigar la Uija la ha hecho mejor cristiana?
Estamos hechos para buscar lo sagrado. La Uija es una forma de intentar llenar ese vacío. Por la naturaleza trinitaria de Dios, los cristianos no necesitan mirar fuera de su fe. No creo que la respuesta al hambre espiritual se encuentre en la Uija. Por la Gracia y la Redención, el cristianismo ofrece una esperanza que no creo que la Uija pueda igualar.
Kathryn J. López