La Razón (España), 14/02/06 - La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se refirió ayer a la polémica generada por la Ley Antitabaco, aprobada por el PSOE, para recordar que los fumadores también tienen «derechos y dignidad», aunque añadió que «siempre por debajo de los derechos de los no fumadores». Aguirre deja claras las cosas, especialmente a aquellos que, como la ministra Elena Salgado, desde el Ministerio de Sanidad, la acusan de «atentar contra la salud de los madrileños». La Comunidad de Madrid está en su derecho a atender a los ciudadanos madrileños que han quedado al albur con la nueva Ley Antitabaco.
El Gobierno de Esperanza Aguirre quiere –y puede– ayudar a los fumadores a dejar el hábito mediante una subvención a los tratamientos. Las lagunas asistenciales de Elena Salgado serán cubiertas por Aguirre, un camino que, a buen seguro, seguirán las otras comunidaddes gobernadas por el PP. El esfuerzo financiero que llevarán a cabo estas comunidades autónomas, además, está calculado, ya que se está tratando de implementar acuerdos entre empresarios, los propios fumadores y los organismos regionales para que, a tercios, se puedan afrontar los tratamientos antitabaco.
La reflexión final de Esperanza Aguirre, en la que afirma que «los gobiernos no estamos para inculcar hábitos a la ciudadanía, por muy saludables que sean. Estamos para proteger los derechos y las libertades de los ciudadanos» es toda una declaración de principios liberales y de respeto a las decisiones individuales de los ciudadanos.