Madrid, 14/03/06 - (Anáñisis digital ) Ayer tenía lugar el homenaje en Madrid a las víctimas del 11 de marzo. Se concentró un gran número de personas en el parque del retiro de la capital de España, en el bosque de los ausentes o del “recuerdo”, como ahora se le llama. Allí se han concentrado las más altas autoridades del País, con el Presidente del Gobierno a la cabeza. Es de agradecer esa presencia del Presidente, tan ausente en los actos de ésta índole. Estaban también Pilar Manjón y Alcaraz, también por fin juntos. Además otros actos en distintos puntos de la capital, como el que ha tenido lugar en la estación de Atocha.
Los que hemos estado presentes hemos coincidido en que han sido actos de un gran recogimiento. Se rezaba, o quienes no fueran creyentes, han respetado ese silencio para la oración. Se notaba la presencia de Dios acogiendo esa oración. Venía a la cabeza enseguida la gran diferencia existente entre los atentados asesinos –ahí no puede estar Dios que ha mandado “no matar”— y ayer, donde se palpaba la paz, y, donde era fácil notar su presencia. Realmente “la paz es un nombre de Dios”: donde hay paz allí está El.