Forum Libertas, 21/10/06 -
Paloma Castillo Martínez, licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid y doctora por la Universidad de Salamanca, se decidió a escribir este libro como colofón natural de su interés por la figura de Tomás Moro (1478-1535). Lamentablemente, el resultado es irregular.
Recordemos en primer lugar el caso Moro. Hombre de intelecto brillante y fe inquebrantable, fue lord Canciller del Estado durante el reinado de Enrique VIII (1491-1547). Se opuso a que éste se divorciara de Catalina de Aragón para casarse con Ana Bolena, motivo por el cual el rey lo mandó decapitar, además de separar al naciente Reino Unido (fue él quien unió Gales e Inglaterra, Escocia llegaría más tarde) de Roma y autoproclamarse cabeza de la nueva Iglesia Anglicana.
Es indudable la voluntad de escisión que gobernaba el carácter separatista de Enrique VIII, quizás mimético del carácter del otro gran cortador de nudos en la historia, Alejandro Magno.
La presente obra es, por si no ha quedado claro, de ficción. Castillo imagina y plasma lo que probablemente le pasara por la cabeza (nunca mejor dicho) a Tomás Moro pocas horas antes de que se ejecutase sobre él la pena por traición a la corona.
Divide inteligentemente la obra según las cuatro estaciones del año, siendo la primavera una evocación que Moro nos hace de su infancia y el invierno el momento de su paso a la otra vida durante el amanecer. Más allá de eso, al final del libro se halla un breve apéndice bibliográfico sumamente interesante.
El valor literario de la obra es simplemente correcto, nada más. Lo realmente bueno que tiene es que reproduce con nitidez lo que, de modo muy posible, fuese el carácter verdadero de Tomás Moro: grave, pesado, denso… Lo que ahora llamaríamos un pelma, por más verdades que dijese y merecidas, a la cara del rey que contribuyó a romper la Cristiandad.
Como venía a decir Arthur Machen en su cuento El pueblo blanco, sería imposible irse a tomar una cerveza con San Pablo o Sir Galahad. Nos hastiaríamos ante su gravedad. Y algo de eso hay en esta novela: una pesadez sintáctica sólo recomendable para quien esté personalmente interesado en la figura de Tomás Moro.
Tomás Moro. Retorno a Utopía
Paloma Castillo Martínez
San Pablo
293 páginas