Álvaro Corcuera Martínez del Río, ex director de los Legionarios de Cristo y primer sucesor del fundador de la congregación, Marcial Maciel Degollado, falleció ayer lunes 30 de junio en la Ciudad de México. Tenía 57 años y luchaba desde hace tiempo contra el cáncer.
Según informó la oficina de prensa de la Legión en Roma, en los últimos días su estado de salud había empeorado sensiblemente. Sus restos serán sepultados en el Panteón Francés de San Joaquín, en la capital mexicana.
El actual superior de los legionarios y sucesor de Corcuera, Eduardo Robles-Gil, invitó “a ofrecer misas y oraciones para encomendar su alma a Dios y agradecer al Señor por la vida de este padre, hermano y amigo que ha sido nuestro director general durante los nueve años más difíciles de nuestra historia”.
Nacido en la Ciudad de México el 22 de julio de 1957, Álvaro Corcuera inició su vida como laico consagrado de la asociación Regnum Christi en 1975 y cuatro años después ingresó formalmente a la Legión. Recibió el orden sagrado 10 años más tarde, en 1985.
Entre 1993 y 2000 fue rector del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, la universidad romana de los Legionarios adscrita a la Santa Sede. Fue elegido director general de la congregación y del Regnum Christi en enero de 2005 como sucesor de Maciel, quien no pudo mantener el cargo porque se avecinaba el escándalo que después sacaría a la luz su doble vida, incluidos sus abusos sexuales contra menores.
Corcuera condujo a la Legión en el peor momento de su historia, producto de la crisis interna desatada por la aceptación de parte del Vaticano de las fechorías cometidas por el fundador.
El 11 de octubre de 2012 dejó efectivamente el cargo de director general luego de pedir “un periodo de descanso” al entonces delegado pontificio, el cardenal Velasio De Paolis, responsable de conducir un proceso interno de reforma.
El permiso fue otorgado y Corcuera se alejó de un puesto al cual nunca regresó formalmente. En enero de 2013 le fue diagnosticado un tumor maligno en el cerebro. Un año después, a inicios de este 2014, participó en el Capítulo General, la asamblea general de Legionarios en la cual fue elegido como su sucesor Eduardo Robles-Gil.