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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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«Mira que estoy a la puerta y llamo,
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Documentación: La verdadera y la falsa felicidad
Salmo 37 (36)
Por tema, tono y estilo es un salmo sapiencial. Por desarrollo es alfabético (cada verso comeinza con la siguiente letra del alefato), con
dos versos hebreos por letra. Alternan enunciados y consejos, apela a la experiencia. [L. Alonso Schökel]

sup>1 [De David.] No te exasperes por los malvados,

no envidies a los que obran el mal:

se secarán pronto, como la hierba,

como el césped verde se agostarán.

3 Confía en el Señor y haz el bien,

habita tu tierra y practica la lealtad;

4 sea el Señor tu delicia,

y él te dará lo que pide tu corazón.

5 Encomienda tu camino al Señor,

confía en él, y él actuará:

6 hará tu justicia como el amanecer,

tu derecho como el mediodía.

7 Descansa en el Señor y espera en él,

no te exasperes por el hombre que triunfa

empleando la intriga:

8 cohibe la ira, reprime el coraje,

no te exasperes, no sea que obres mal;

9 porque los que obran mal son excluidos,

pero los que esperan en el Señor poseerán la tierra.

10 Aguarda un momento: desapareció el malvado,

fíjate en su sitio: ya no está;

11 en cambio, los sufridos poseen la tierra

y disfrutan de paz abundante.

12 El malvado intriga contra el justo,

rechina sus dientes contra él;

13 pero el Señor se ríe de él,

porque ve que le llega su hora.

14 Los malvados desenvainan la espada,

asestan el arco,

para abatir a pobres y humildes,

para asesinar a los honrados;

15 pero su espada les atravesará el corazón,

sus arcos se romperán.

16 Mejor es ser honrado con poco

que ser malvado en la opulencia;

17 pues al malvado se le romperán los brazos,

pero al honrado lo sostiene el Señor.

18 El Señor vela por los días de los buenos,

y su herencia durará siempre;

19 no se agotarán en tiempo de sequía,

en tiempo de hambres se saciarán;

20 pero los malvados perecerán,

los enemigos del Señor

se marchitarán como la belleza de un prado,

en humo se disiparán.

21 El malvado pide prestado y no devuelve,

el justo se compadece y perdona.

22 Los que el Señor bendice poseen la tierra,

los que él maldice son excluidos.

23 El Señor asegura los pasos del hombre,

se complace en sus caminos;

24 si tropieza, no caerá,

porque el Señor lo tiene de la mano.

25 Fui joven, ya soy viejo:

nunca he visto a un justo abandonado,

ni a su linaje mendigando el pan.

26 A diario se compadece y da prestado;

bendita será su descendencia.

27 Apártate del mal y haz el bien,

y siempre tendrás una casa;

28 porque el Señor ama la justicia

y no abandona a sus fieles.

Los inicuos son exterminados,

la estirpe de los malvados se extinguirá;

29 pero los justos poseen la tierra,

la habitarán por siempre jamás.

30 La boca del justo expone la sabiduría,

su lengua explica el derecho;

31 porque lleva en el corazón la ley de su Dios,

y sus pasos no vacilan.

32 El malvado espía al justo

e intenta darle muerte;

33 pero el Señor no lo entrega en sus manos,

no deja que lo condenen en el juicio.

34 Confía en el Señor, sigue su camino;

él te levantará a poseer la tierra,

y verás la expulsión de los malvados.

35 Vi a un malvado que se jactaba,

que prosperaba como un cedro frondoso;

36 volví a pasar, y ya no estaba;

lo busqué, y no lo encontré.

37 Observa al honrado, fíjate en el bueno:

su porvenir es la paz;

38 los impíos serán totalmente aniquilados,

el porvenir de los malvados quedará truncado.

39 El Señor es quien salva a los justos,

él es su alcázar en el peligro;

40 el Señor los protege y los libra,

los libra de los malvados y los salva

porque se acogen a él.

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