Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
rápido, gratis y seguro
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
Documentación: Himno a la gloria de Dios en Jerusalén
Salmo 48 (47)
El salmo se sitúa entre el himno y la acción de gracias a Dios por haber librado la ciudad de un ataque enemigo. Como ilustración se puede escoger el cerco frustrado de Senaquerib según Is 37. El comienzo tiene varias [...]

relaciones verbales con el final del precedente. El salmo entero está lleno de enlaces temáticos y verbales con el 46: se podrían leer unidos.
Para la trasposición cristiana. La clave es la ecuación Sión = Iglesia. [L. Alonso Schökel]



1 Cántico. Salmo. De los hijos de Coré.]

2 Grande es el Señor y muy digno de alabanza

en la ciudad de nuestro Dios,

3 su monte santo, altura hermosa,

alegría de toda la tierra:

el monte Sión, vértice del cielo,

ciudad del gran rey;

4 entre sus palacios,

Dios descuella como un alcázar.

5 Mirad: los reyes se aliaron

para atacarla juntos;

6 pero, al verla, quedaron aterrados

y huyeron despavoridos;

7 allí los agarró un temblor

y dolores como de parto;

8 como un viento del desierto,

que destroza las naves de Tarsis.

9 Lo que habíamos oído lo hemos visto

en la ciudad del Señor de los ejércitos,

en la ciudad de nuestro Dios:

que Dios la ha fundado para siempre.

10 Oh Dios, meditamos tu misericordia

en medio de tu templo:

11 como tu renombre, oh Dios, tu alabanza

llega al confín de la tierra;

tu diestra está llena de justicia:

12 el monte Sión se alegra,

las ciudades de Judá se gozan

con tus sentencias.

13 Dad la vuelta en torno a Sión,

contando sus torreones;

14 fijaos en sus baluartes,

observad sus palacios,

para poder decirle a la próxima generación:

15 "Éste es el Señor, nuestro Dios".

Él nos guiará por siempre jamás.

© El Testigo Fiel - 2003-2026 - www.eltestigofiel.org - puede reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 8.2.31