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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
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Documentación: Contra la violencia de los calumniadores
Salmo 52 (51)
Es un salmo de denuncia profética. Alguien, relacionado ciertamente con los profetas y los grupos que representan, denuncia las injusticias que se están produciendo.

Partes de esta serie: Homilía de Juan Pablo II en la Nochebuena · Salmo 52 (51)

1 Del maestro de coro. Poema. De David.

2 Cuando el edomita Doeg vino a avisar a Saúl

diciéndole: "David ha entrado en casa de Ajimélek."]

3 ¿Por qué te glorías de la maldad

y te envalentonas contra el piadoso?

4 Estás todo el día maquinando injusticias,

tu lengua es navaja afilada,

autor de fraudes;

5 prefieres el mal al bien,

la mentira a la honradez;

6 prefieres las palabras corrosivas,

lengua embustera.

7 Pues Dios te destruirá para siempre,

te abatirá y te barrerá de tu tienda;

arrancará tus raíces

del suelo vital.

8 Lo verán los justos, y temerán,

y se reirán de él:

9 «Mirad al valiente

que no puso en Dios su apoyo,

confió en sus muchas riquezas,

se insolentó en sus crímenes.»

10 Pero yo, como verde olivo,

en la casa de Dios,

confío en la misericordia de Dios

por siempre jamás.

11 Te daré siempre gracias

porque has actuado;

proclamaré delante de tus fieles:

«Tu nombre es bueno.»

Partes de esta serie: Homilía de Juan Pablo II en la Nochebuena · Salmo 52 (51)
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