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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
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Documentación: Oración pidiendo la protección de Dios contra los enemigos
Salmo 59 (58)


1 Del maestro de coro. "No destruyas." De David. A media voz. Cuando Saúl mandó a vigilar su casa con el fin de matarle.]

2 Líbrame de mi enemigo, Dios mío;

protégeme de mis agresores,

3 líbrame de los malhechores,

sálvame de los hombres sanguinarios.

4 Mira que me están acechando,

y me acosan los poderosos:

5 sin que yo haya pecado ni faltado, Señor,

sin culpa mía, avanzan para acometerme.

Despierta, ven a mi encuentro, mira:

6 tú, el Señor de los ejércitos,

el Dios de Israel.

[Levántate y castiga a los paganos

no tengas piedad de los traidores inicuos.

7 Vuelven al atardecer, aullando como perros,

merodean por la ciudad.

8 Mira, su boca babea

y en sus labios hay puñales:

«¿quién nos oye?»

9 Tú, Señor, te ríes de ellos,

te burlas de los paganos.]

10 Estoy velando contigo, fuerza mía,

porque tú, oh Dios, eres mi alcázar;

11 que tu favor se adelante, oh Dios,

y me haga ver la derrota del enemigo.

[12 No les des muerte,

no se vaya a olvidar mi pueblo;

hazlos vagar, con tu ejército derríbalos:

el Señor es mi escudo.

13 El pecado de su boca

son las palabras que pronuncian:

queden prendidos en su insolencia,

por las mentiras y maldiciones que profieren.

14 Acaba con ellos con ira,

acaba con ellos, que dejen de existir;

y sabrán que Dios gobierna en Jacob

y hasta los extremos del orbe.

15 Vuelven al atardecer, aullando como perros,

merodean por la ciudad,

16 vagabundos, buscando comida,

y hasta que no se hartan, andan gruñendo.]

17 Pero yo cantaré tu fuerza,

por la mañana aclamaré tu misericordia;

porque has sido mi alcázar

y mi refugio en el peligro.

18 Y tocaré en tu honor, fuerza mía,

porque tú, oh Dios, eres mi alcázar.

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