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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
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Documentación: Solemne acción de gracias
Salmo 65 (64)
Este salmo pertenece al género himno, en el cual se destaca por su fuerte personalidad. El poema se divide en tres secciones: atracción de Sión (2-5), Señor del cosmos y de la historia (6-9), Dios es el labrador (10 = [...]

14). El estilo se va adaptando al tema, por la maestría del autor. Es decir: Sión es centro de culto al que convergen hombres de muchas partes y por diversos motivos. En Sión contemplan y cantan la soberanía universal de su Dios. Luego el horizonte se estrecha a la tierra, en la cual Dios desempeña el papel de un solícito padre de familia.



1 Del maestro de coro. Salmo. De David. Cántico.]

2 Oh Dios, tú mereces un himno en Sión,

y a ti se te cumplen los votos,

3 porque tú escuchas las súplicas.

A ti acude todo mortal

4 a causa de sus culpas;

nuestros delitos nos abruman,

pero tú los perdonas.

5 Dichoso el que tú eliges y acercas

para que viva en tus atrios:

que nos saciemos de los bienes de tu casa,

de los dones sagrados de tu templo.

6 Con portentos de justicia nos respondes,

Dios, salvador nuestro;

tú, esperanza del confín de la tierra

y del océano remoto;

7 tú que afianzas los montes con tu fuerza,

ceñido de poder;

8 tú que reprimes el estruendo del mar,

el estruendo de las olas

y el tumulto de los pueblos.

9 Los habitantes del extremo del orbe

se sobrecogen ante tus signos,

y a las puertas de la aurora y del ocaso

las llenas de júbilo.

10 Tú cuidas de la tierra, la riegas

y la enriqueces sin medida;

la acequia de Dios va llena de agua,

preparas los trigales;

11 riegas los surcos, igualas los terrones,

tu llovizna los deja mullidos,

bendices sus brotes;

12 coronas el año con tus bienes,

tus carriles rezuman abundancia;

13 rezuman los pastos del páramo,

y las colinas se orlan de alegría;

14 las praderas se cubren de rebaños,

y los valles se visten de mieses,

que aclaman y cantan.

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