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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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Documentación: Santo es el Señor, nuestro Dios
Salmo 99 (98)
El salmo 98 es uno de los cantos del reino restaurado después de la cautividad de Babilonia. En él se celebra, sobre todo, la entronización de Dios en su nuevo templo, después de que se ha vencido el poder de [...]

los enemigos. El Señor reina, sentado sobre querubines..., y los pueblos se postran ante el estrado de sus pies.
A nosotros, cristianos, este salmo debe hacernos penetrar en el cielo, donde el Señor reina para siempre. ¡Ojalá sepamos vivir, a través de estas sucesivas preparaciones -que son los triunfos parciales que Dios concedió a su antiguo pueblo, como cantamos en los salmos-, la certeza de que el Señor reinará por siempre!
Oración I: Señor Dios, que reinas sentado sobre querubines y ante quien vacila la tierra, que todas las naciones reconozcan que tu nombre es grande y terrible y te ensalcen como a su Señor y a su Dios. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Oración II: Dios santo, cuyo Hijo se entregó a sí mismo, para que también nosotros fuéramos santos ante ti, ayúdanos a proclamar con nuestras obras tu grandeza y a vivir de tu perdón, no manchando la santidad que nos has otorgado. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
[Pedro Farnés]



anto es el Señor, nuestro Dios

1El Señor reina, tiemblen las naciones;

sentado sobre querubines, vacile la tierra.

2El Señor es grande en Sión,

encumbrado sobre todos los pueblos.

3Reconozcan tu nombre, grande y terrible:

Él es santo.

4Reinas con poder y amas la justicia,

tú has establecido la rectitud;

tú administras la justicia y el derecho,

tú actúas en Jacob.

5Ensalzad al Señor, Dios nuestro,

postraos ante el estrado de sus pies:

Él es santo.

6Moisés y Aarón con sus sacerdotes,

Samuel con los que invocan su nombre,

invocaban al Señor, y él respondía.

7Dios les hablaba desde la columna de nube;

oyeron sus mandatos y la ley que les dio.

8Señor, Dios nuestro, tú les respondías,

tú eras para ellos un Dios de perdón,

y un Dios vengador de sus maldades.

9Ensalzad al Señor, Dios nuestro;

postraos ante su monte santo:

Santo es el Señor nuestro Dios.

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