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El Testigo Fiel
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Documentación: Propósitos de un príncipe justo
Salmo 101 (100)
El salmo 100 fue, en su origen, el programa de actuación de un rey recién consagrado. Meditado por la comunidad cristiana al comienzo de un nuevo día, nos sugiere un ideal de conducta recta para ofrecer a Dios, como himno [...]

de alabanza, la nueva jornada: "Voy a cantar, con mis acciones del día, la bondad y la justicia; que mis obras rectas sean para ti como una música grata en tu presencia, Señor".
Es recomendable que este salmo sea, en algunas ocasiones, proclamado por un salmista; si no es posible cantar la antífona propia, la asamblea puede acompañar el salmo cantando las antífonas "Caminaré en presencia del Señor" (MD 829) o bien "Yo cantaré al Señor toda mi vida".
Oración I: Señor Jesús, que has venido al mundo para que pudiéramos andar con rectitud de corazón, tú, que nos has propuesto como ideal de perfección a tu propio Padre, concede a los hijos de tu casa la verdadera perfección del amor: que vivamos hoy en tu presencia sin cometer fraudes, sin ojos engreídos y así cantemos tu bondad y tu justicia con cada una de las acciones de nuestra jornada. Tú, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
Oración II: Concédenos, Señor, Dios nuestro, la rectitud de corazón: que andemos dentro de tu casa, la Iglesia, sin poner nunca los ojos en intenciones viles, que andemos durante esta jornada por un camino perfecto, siguiendo en todo tu ley y sirviéndote con amor, que desde la mañana hagamos callar al hombre malvado que habita en nosotros y vivamos en comunión de amor con los que te son leales. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén. [Pedro Farnés]



ropósitos de un príncipe justo

1Voy a cantar la bondad y la justicia,

para ti es mi música, Señor;

2voy a explicar el camino perfecto:

¿cuándo vendrás a mí?

Andaré con rectitud de corazón

dentro de mi casa;

3no pondré mis ojos

en intenciones viles.

Aborrezco al que obra mal,

no se juntará conmigo;

4lejos de mí el corazón torcido,

no aprobaré al malvado.

5Al que en secreto difama a su prójimo

lo haré callar;

ojos engreídos, corazones arrogantes

no los soportaré.

6Pongo mis ojos en los que son leales,

ellos vivirán conmigo;

el que sigue un camino perfecto,

ése me servirá.

7No habitará en mi casa

quien comete fraudes;

el que dice mentiras

no durará en mi presencia.

8Cada mañana haré callar

a los hombres malvados,

para excluir de la ciudad del Señor

a todos los malhechores.

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