Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
rápido, gratis y seguro
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
Documentación: Israel librado de Egipto: las maravillas del Éxodo
Salmo 114 (113 A)
El salmo 113 nos hará contemplar al pueblo que, también triunfante, sigue a Cristo, caminando hacia la libertad definitiva: el nuevo Israel salió de Egipto, los hijos de Jacob de un pueblo balbuciente.
Para la comunidad cristiana este salmo es, sobre [...]

todo en el domingo, una evocación de su propia peregrinación, triunfante por lo menos en la esperanza. Como Israel se sintió acompañado por Dios durante los años del desierto -Judá fue el santuario de Dios, Israel su dominio-, así también el pueblo cristiano se ve acompañado por la fuerza de Cristo y de su misterio pascual en su caminar por este mundo.
Que este salmo nos invite, pues, a la contemplación de la victoria de Cristo participada por la Iglesia. Cuando Israel salió de Egipto, en presencia del Señor se estremeció la tierra; cuando el nuevo pueblo de Dios, siguiendo a Cristo, camina hacia la libertad definitiva, también las peñas duras de las dificultades se transforman en manantiales de agua abundante, y así, con paso firme y seguro, contemplando como el mar huye y los montes saltan como carneros -es decir, como se allanan todas las dificultades-, el nuevo pueblo de Dios camina hacia la tierra de la vida.
Si no es posible cantar la antífona propia, este salmo se puede acompañar cantando alguna antífona que exprese el sentido de peregrinación del pueblo de Dios, por ejemplo: "Por ti, patria esperada", sólo el estribillo, o bien "El pueblo gime en el dolor", sólo la primera estrofa.
Oración I: Señor, Dios todopoderoso, que nos has arrancado del Egipto del pecado y nos has hecho nacer de nuevo por el agua y el Espíritu Santo, convirtiéndonos en raza elegida, sacerdocio real, nación consagrada y pueblo adquirido por ti, concede a todos los que hemos sido llamados a salir de la tiniebla y a entrar en tu luz maravillosa proclamar tus hazañas en esta vida y cantar tus alabanzas con todos los elegidos, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración II: Señor, Dios todopoderoso, te damos gracias y te bendecimos porque en Cristo, tu Hijo y Señor nuestro, nos has librado de la esclavitud del pecado y, haciéndonos pasar por el agua salvadora del bautismo, nos has concedido la verdadera libertad de los hijos de Dios; haz que el recuerdo de tus maravillas sea para todos nosotros causa de continua alegría mientras peregrinamos por este mundo hasta que finalmente consigamos, de una forma manifiesta, en tu reino, aquella misma libertad que la fe nos asegura que ya poseemos ahora bajo velos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
[Pedro Farnés]



Partes de esta serie: María en el misterio de la cruz y la resurrección · Salmo 114 (113 A)

sup>1Cuando Israel salió de Egipto,

los hijos de Jacob de un pueblo balbuciente,

2Judá fue su santuario,

Israel fue su dominio.

3El mar, al verlos, huyó,

el Jordán se echó atrás;

4los montes saltaron como carneros,

las colinas, como corderos.

5¿Qué te pasa, mar, que huyes,

y a ti, Jordán, que te echas atrás?

6¿Y a vosotros, montes, que saltáis como carneros,

colinas, que saltáis como corderos?

7En presencia del Señor se estremece la tierra,

en presencia del Dios de Jacob;

8que transforma las peñas en estanques,

el pedernal en manantiales de agua.

Partes de esta serie: María en el misterio de la cruz y la resurrección · Salmo 114 (113 A)
© El Testigo Fiel - 2003-2026 - www.eltestigofiel.org - puede reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 8.2.31