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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
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Documentación: III (Ghimel)
Salmo 119 Guímel (118,17-24)
Ver introducción general en Salmo 119 Aleph.

Guimel. El hombre forastero o peregrino en la tierra 19 se alimenta de las promesas de Dios. Si Dios abre al hombre los ojos 18, éste descubre las maravillas de la voluntad divina.

Partes de esta serie: Argentina: obispo Castrense regresó del Vaticano con apoyo para defender la vida · Salmo 119 Guímel (118,17-24)

sup>17 Haz bien a tu siervo: viviré

     y cumpliré tus palabras;

18 ábreme los ojos y contemplaré

     las maravillas de tu voluntad;

19 soy un forastero en la tierra:

     no me ocultes tus promesas;

20 mi alma se consume, deseando

     continuamente tus mandamientos;

21 reprendes a los soberbios,

     malditos los que se apartan de tus mandatos;

22 aleja de mí las afrentas y el desprecio,

     porque observo tus preceptos;

23 aunque los nobles se sientan a murmurar de mí,

     tu siervo medita tus leyes;

24 tus preceptos son mi delicia,

     tus decretos son mis consejeros.

Partes de esta serie: Argentina: obispo Castrense regresó del Vaticano con apoyo para defender la vida · Salmo 119 Guímel (118,17-24)
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