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El Testigo Fiel
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«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
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Documentación: IV (Daleth)
Salmo 119 Dalet (118,25-32)
Ver introducción general en Salmo 119 Aleph.

Daleth. La letra inicial obliga a prodigar los «caminos»: la ley de Dios es el camino que Dios traza y muestra al hombre; el hombre peregrino camina por él, guiado por Dios. El proceder [...]

del hombre es su camino, que será verdadero, si coincide con el de Dios. Para caminar ágilmente por este camino el hombre pide a Dios que le ensanche el corazón.



Partes de esta serie: CEDAW : cuadro de situación · Salmo 119 Dalet (118,25-32)

sup>25 Mi alma está pegada al polvo:

     reanímame con tus palabras;

26 te expliqué mi camino y me escuchaste:

     enséñame tus leyes;

27 instruyeme en el camino de tus decretos,

     y meditaré tus maravillas;

28 mi alma llora de tristeza,

     consuélame con tus promesas;

29 apártame del camino falso,

     y dame la gracia de tu voluntad;

30 escogí el camino verdadero,

     deseé tus mandamientos;

31 me apegué a tus preceptos,

     Señor, no me defraudes;

32 correré por el camino de tus mandatos,

     cuando me ensanches el corazón.

Partes de esta serie: CEDAW : cuadro de situación · Salmo 119 Dalet (118,25-32)
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