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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
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Documentación: XII (Lamed)
Salmo 119 Lámed (118,89-96)
Ver introducción general en Salmo 119 Aleph.

Lamed. La palabra de Dios es firme como cielo y tierra, porque con su palabra hizo Dios cielo y tierra. La relación personal con Dios se expresa escuetamente en el verso 94. El último [...]

verso dilata el horizonte de la contemplación.



Partes de esta serie: «La protección de la doctrina y de la moral por el derecho» · Salmo 119 Lámed (118,89-96)

sup>89 Tu palabra, Señor, es eterna,

     más estable que el cielo;

90 tu fidelidad, de generación en generación,

     igual que fundaste la tierra y permanece;

91 por tu mandamiento subsisten hasta hoy,

     porque todo está a tu servicio;

92 si tu voluntad no fuera mi delicia,

     ya habría perecido en mi desgracia;

93 jamás olvidaré tus decretos,

     pues con ellos me diste vida;

94 soy tuyo, sálvame,

     que yo consulto tus leyes;

95 los malvados me esperaban para perderme,

     pero yo meditaba tus preceptos;

96 he visto el límite de todo lo perfecto:

     tu mandato se dilata sin término.

Partes de esta serie: «La protección de la doctrina y de la moral por el derecho» · Salmo 119 Lámed (118,89-96)
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