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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
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Documentación: Himno a Dios, autor de la ley
Salmo 19 (18),8-15
Segunda parte del salmo, tan diferente de la primera que de hecho se utilizan por separado. En este momento del salmo el salmista adopta un estilo sapiencial para ensalzar la Ley.

Partes de esta serie: El Compendio de Doctrina Social presenta el buen gobierno · Salmo 19 (18),8-15

sup>8La ley del Señor es perfecta

y es descanso del alma;

el precepto del Señor es fiel

e instruye al ignorante.

9Los mandatos del Señor son rectos

y alegran el corazón;

la norma del Señor es límpida

y da luz a los ojos.

10La voluntad del Señor es pura

y eternamente estable;

los mandamientos del Señor son verdaderos

y enteramente justos.

11Más preciosos que el oro,

más que el oro fino;

más dulces que la miel

de un panal que destila.

12Aunque tu siervo vigila

para guardarlos con cuidado,

13¿quién conoce sus faltas?

Absuélveme de lo que se me oculta.

14Preserva a tu siervo de la arrogancia,

para que no me domine:

así quedaré libre e inocente

del gran pecado.

15Que te agraden las palabras de mi boca,

y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,

Señor, roca mía, redentor mío.

Partes de esta serie: El Compendio de Doctrina Social presenta el buen gobierno · Salmo 19 (18),8-15
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