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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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«Mira que estoy a la puerta y llamo,
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Documentación: Súplica contra los perseguidores injustos
Salmo 35 (34)
Este salmo largo, algo reiterativo, pertenece al género súplica de un inocente perseguido. Los motivos del género están perfectamente definidos: súplica motivada por la situación del orante, perseguido sin razón, por la actividad amenazadora de los perseguidores, confianza en la [...]

justicia y bondad del Señor, promesa de acción de gracias. El autor ha sabido componer una pieza vigorosa, paradójicamente densa; convence por la intensidad. [L. Alonso Schökel]



sup>1 [De David.] Pelea, Señor, contra los que me atacan,

guerrea contra los que me hacen guerra;

2 empuña el escudo y la adarga,

levántate y ven en mi auxilio;

3 [blande la lanza

y cierra el paso a los que me persiguen;]

di a mi alma:

«yo soy tu victoria.»

[4 Sufran una derrota vergonzosa

los que me persiguen a muerte,

vuelvan la espalda con ignominia

los que traman mi daño;

5 sean paja frente al viento,

cuando el ángel del Señor los desbarate;

6 sea su camino oscuro y resbaladizo,

cuando el ángel del Señor los persiga.

7 Porque sin motivo me escondían redes,

me abrían zanjas mortales:

8 que los sorprenda el desastre imprevisto,

que los enrede la red que escondieron,

y caigan en la zanja que abrieron.]

9 Y yo me alegraré con el Señor,

gozando de su victoria;

10 todo mi ser proclamará:

«Señor, ¿quién como Tú,

que defiendes al débil del poderoso,

al pobre y humilde del explotador?»

11 Se presentaban testigos violentos:

me acusaban de cosas que ni sabía,

12 me pagaban mal por bien,

dejándome desamparado.

13 Yo, en cambio, cuando estaban enfermos,

me vestía de saco,

me mortificaba con ayunos

y desde dentro repetía mi oración.

14 Como por un amigo o por un hermano,

andaba triste;

cabizbajo y sombrío,

como quien llora a su madre.

15 Pero, cuando yo tropecé, se alegraron,

se juntaron contra mí

y me golpearon por sorpresa;

me laceraban sin cesar.

16 Cruelmente se burlaban de mí,

rechinando los dientes de odio.

17 Señor, ¿cuándo vas a mirarlo?

Defiende mi vida de los que rugen,

mi único bien, de los leones,

18 y te daré gracias en la gran asamblea,

te alabaré entre la multitud del pueblo.

19 Que no canten victoria mis enemigos traidores,

que no hagan guiños a mi costa

los que me odian sin razón.

[20 pues no viven en paz

ni con la gente pacífica,

traman engaños.

21 Se ríen de mí a carcajadas:

"Ja, ja, lo estamos viendo."]

22 Señor, tú lo has visto, no te calles,

Señor, no te quedes a distancia;

23 despierta, levántate, Dios mío,

Señor mío, defiende mi causa.

[24 Júzgame según tu justicia,

Señor Dios mío.

25 Que no canten victoria, que no piensen:

¡Qué bien! lo que queríamos;

que no digan: Nos lo hemos tragado.

26 Sufran una derrota afrentosa

los que se alegran de mi desgracia;

queden cubiertos de vergüenza y oprobio

los que se envalentonan contra mí.]

27 Que canten y se alegren

los que desean mi victoria,

que repitan siempre: «Grande es el Señor»

los que desean la paz a tu siervo.

28 Mi lengua anunciará tu justicia,

todos los días te alabará.

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