Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
rápido, gratis y seguro
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
Documentación: Oración ante la traición de un amigo
Salmo 55 (54)


Partes de esta serie: Nuevo presidente de la Academia por la Vida · Salmo 55 (54)

1 Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Poema. De David.]

2 Dios mío, escucha mi oración,

no te cierres a mi súplica;

3 hazme caso y respóndeme,

me agitan mis ansiedades.

4 Me turba la voz del enemigo,

los gritos del malvado:

descargan sobre mí calamidades

y me atacan con furia.

5 Se me retuercen dentro las entrañas,

me sobrecoge un pavor mortal,

6 me asalta el temor y el terror,

me cubre el espanto,

7 y pienso: "¡Quién me diera alas de paloma

para volar y posarme!

8 Emigraría lejos,

habitaría en el desierto,

9 me pondría en seguida a salvo de la tormenta,

10 del huracán que devora, Señor;

del torrente de sus lenguas."

Violencia y discordia veo en la ciudad:

11 día y noche hacen la ronda

sobre sus murallas;

12 en su recinto, crimen e injusticia;

dentro de ella, calamidades;

no se apartan de su plaza

la crueldad y el engaño.

13 Si mi enemigo me injuriase,

lo aguantaría;

si mi adversario se alzase contra mí,

me escondería de él;

14 pero eres tú, mi compañero,

mi amigo y confidente,

15 a quien me unía una dulce intimidad:

Juntos íbamos entre el bullicio

por la casa de Dios.

[16 Que los sorprenda la muerte,

que bajen vivos al Abismo,

pues la maldad anida en ellos.]

17 Pero yo invoco a Dios,

y el Señor me salva:

18 por la tarde, en la mañana, al mediodía,

me quejo gimiendo.

Dios escucha mi voz:

19 su paz rescata mi alma

de la guerra que me hacen,

porque son muchos contra mí.

20 Dios me escucha, los humilla

el que reina desde siempre,

porque no quieren enmendarse

ni temen a Dios.

21 Levantan la mano contra su aliado,

violando los pactos;

22 su boca es más blanda que la manteca,

pero desean la guerra;

sus palabras son más suaves que el aceite,

pero son puñales.

23 Encomienda a Dios tus afanes,

que él te sustentará;

no permitirá jamás que el justo caiga.

24 Tú, Dios mío, los harás bajar a ellos

a la fosa profunda.

Los traidores y sanguinarios

no cumplirán ni la mitad de sus años.

Pero yo confío en ti.

Partes de esta serie: Nuevo presidente de la Academia por la Vida · Salmo 55 (54)
© El Testigo Fiel - 2003-2026 - www.eltestigofiel.org - puede reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 8.2.31