nastasio, presbítero y abad del famoso monasterio del Sinaí, probablemente murió poco después del año 700. Fue un teólogo griego que tomó parte en la polémica antimonofisita y antimonoteleta. Esa participación en las controversias teológicas de la época dio pie a los viajes que emprendió por Egipto y Siria, y motivó la composición de una obra que él tituló Hode-gos ("Viae dux", guía de la vida); es una colección de sentencias patrísticas, sinodales y aristotélicas, con la finalidad de proporcionar material contra las herejías de los monofisitas. Del resto de su legado literario, hay que citar como especialmente notable el comentario al Hexámeron que permanece inédito (sólo se ha publicado el libro 2, es decir, el último) y una colección de 154 preguntas y respuestas, de temas bíblicos. Anastasio es venerado como santo.
Anastasio depende mucho de Dionisio el Areopagita. Como exegeta, es de un alegorismo a veces un poco extremado; y como orador, de tono sublime, es un auténtico representante de la oratoria bizantina. Todas esas características se manifiestan bastante bien en el sermón sobre la Transfiguración que, para dicha fiesta, utiliza la Liturgia de las Horas. Es, al mismo tiempo, un sermón que demuestra claramente la profunda devoción que los griegos sentían por esa teofanía, prefigurativa del reino del cielo.
A. O.
N.E.: aunque en el Oficio de Lecturas aparece como obispo, no parece que lo haya sido.