ae-guen Andrés Kim nació en 1821 en el seno de una familia coreana muy arraigada en la tradición cristiana, familia acomodada y venida a menos a causa de la persecución que sufrían los cristianos en Corea, los cuales daban un magnífico ejemplo de perseverancia en la fe. Invitado por un misionero de la Société des Missions Etrangéres de París, Andrés huyó de Corea para hacerse seminarista. Fue enviado a Macao con dos compañeros; de allí pasó a Shanghai, donde fue ordenado presbítero a los veinticuatro años.
Era el primer presbítero coreano. No tardó nada en regresar a su patria clandestinamente, y desarrolló una actividad pastoral tan valiente como peligrosa, pues estaba rigurosamente prohibida. Descubierta su actuación, fue detenido y murió después de un horrible martirio en Seúl el 16 de septiembre de 1846, o sea, a los veinticinco años.
La beatificación tuvo lugar en 1925 y la canonización en 1984. Su lectura propia lleva el título de "última exhortación". Es un testimonio conmovedor de la situación trágica de los cristianos en la Corea del momento. Pero sobre todo es la expresión de una fe inquebrantable que se anima a sí misma preocupándose de los demás.
A. O.