ntre los diversos personajes conocidos del mundo griego cristiano antiguo que llevan el nombre de Doroteo, el nuestro es aquel que ordinariamente se distingue con el epíteto "de Gaza". En efecto, el Doroteo en cuestión fue monje del monasterio de Seridón, cerca de la ciudad de Gaza, puerto de Palestina. Allí Doroteo tuvo como maestros en la vida espiritual a Bersanufio y al abad Juan. Por consiguiente, hay que situar su vida -sobre la que estamos mal informados- en pleno siglo VI. En su monasterio fue hospedero y encargado del hospital. Un vez fallecidos los maestros citados, Doroteo fundó un monasterio cerca del de ellos.
Es en esa nueva fundación donde se originaron las famosas lecciones o doctrinas (didaskaliai), conferencias dadas a los monjes y que tuvieron un éxito extraordinario, como lo demuestran las numerosas copias existentes y las versiones antiguas y modernas que de las mismas se hicieron.
Doroteo es la figura del típico padre espiritual oriental, el monje de vida cenobítica que pone el acento de la vida ascética en la pobreza, en la humildad, en el silencio o recogimiento, para conservar el pensamiento en Dios; acentúa también el valor de la continencia (en particular la mortificación de los propios deseos) y de la pureza de conciencia. La Iglesia oriental lo venera como santo el 5 de junio.
Amigo de las clasificaciones de las virtudes según las sistematizaciones de tipo aristotélico (aristotélico es también el ordenamiento general de su pensamiento), Doroteo se revela como un hombre que había leído mucho. Sus fuentes principales son Basilio de Cesárea, Evagrio Póntico y los Apotegmas de los Padres. Entre los que experimentaron una influencia notable de Doroteo, hay que citar, por otra parte, a Teodoro Estudita.
El lunes y el martes de la semana IX Doroteo nos da una lección de fina psicología al describir la ecuanimidad que hay que mantener cuando un hermano -¡sabemos que eso pasa tan a menudo!- nos injuria o acusa. Conservaremos la ecuanimidad si empezamos siendo nosotros mismos nuestros acusadores.
A. O.