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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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Documentación: Atanasio de Alejandría, obispo y doctor de la Iglesia
Memoria de san Atanasio, obispo y doctor de la Iglesia, el cual, preclaro por su santidad y doctrina, en Alejandría de Egipto defendió con valentía la fe católica desde el tiempo del emperador Constantino hasta Valente, por lo cual tuvo que soportar numerosas asechanzas por parte de los arrianos y ser desterrado en varias ocasiones. Finalmente, regresó a la Iglesia que se le había confiado, donde, después de haber luchado y sufrido mucho con heroica paciencia, descansó en la paz de Cristo en el cuadragésimo sexto aniversario de su ordenación episcopal.

La Pascua une en la fe a los corporalmente separados

fuente: Carta 5,1-2
Se utiliza en: Viernes, IV semana de Cuaresma (lecc. único)

Vemos, hermanos míos, cómo vamos pasando de una fiesta a otra, de una celebración a otra, de una solemnidad a otra. Ahora ha llegado aquel tiempo en que todo vuelve a comenzar, a saber, el anuncio de la Pascua venerable, en la que el Señor fue inmolado. Nosotros nos alimentamos, como de un manjar de vida, y deleitamos siempre nuestra alma con la sangre preciosa de Cristo, como de una fuente; y, con todo, siempre estamos sedientos de esa sangre, siempre sentimos un ardiente deseo de recibirla. Pero nuestro salvador está siempre a disposición de los sedientos y, por su benignidad, atrae a la celebración del gran día a los que tienen sus entrañas sedientas, según aquellas palabras suyas: El que tenga sed, que venga a mí y que beba.

No sólo podemos siempre acercarnos a saciar nuestra sed, sino que además, siempre que lo pedimos, se nos concede acceso al Salvador. El fruto espiritual de esta fiesta no queda limitado a un tiempo determinado, ni conoce el ocaso su radiante esplendor, sino que está siempre a punto para iluminar las mentes que así lo desean. Goza de una virtualidad ininterrumpida para con aquellos cuya mente está iluminada y que día y noche están atentos al libro sagrado, como aquel hombre a quien el salmo proclama dichoso, cuando dice: Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, ni entra por la senda de los pecadores, ni se sienta en la reunión de los cínicos; sino que su gozo es la ley del Señor, y medita su ley día y noche. Ahora bien, el mismo Dios, amados hermanos, que al principio instituyó para nosotros esta fiesta, nos ha concedido poderla celebrar cada año; y el que entregó a su Hijo a la muerte por nuestra salvación nos otorga, por el mismo motivo, la celebración anual de esta santa solemnidad. Esta fiesta nos sostiene en medio de las miserias de este mundo; y ahora es cuando Dios nos comunica la alegría de la salvación, que irradia de esta fiesta, ya que en todas partes nos reúne espiritualmente a todos en una sola asamblea, haciendo que podamos orar y dar gracias todos juntos, como es de ley en esta fiesta. Éste es el prodigio de su bondad: que él reúne para celebrarla a los que están lejos y junta en una misma fe a los que se encuentran corporalmente separados.

Otras lecturas del mismo autor

El conocimiento del Padre por medio de la Sabiduría creadora y hecha carne - [Contra los arrianos (sermón 2,78.81-82: PG 26, 311.319)]
La vocación de san Antonio - [De la Vida de san Antonio (caps. 2-4: PG 26,842-846)]
El Verbo del Padre embellece, ordena y contiene todas las cosas - [Sermón contra los gentiles (40-42: PG 25,79-83)]
Todo, por el Verbo, compone una armonía verdaderamente divina - [Sermón contra los gentiles (42-43: PG 25,83-87)]
Renueva los tiempos pasados - [Sermón sobre la encarnación del Verbo (10: PG, 25, 111-114)]
El Verbo de Dios vino por su benignidad hacia nosotros - [Sermón sobre la encarnación del Verbo (Núm. 8-9: PG 25, 110-111)]
De la encarnación del Verbo - [Sermón sobre la encarnación del Verbo, 8-9: PG 25,110-111)]
Las obras de la creación, reflejo de la Sabiduría eterna - [Sermones contra los arrianos (Sermón 2, 78.79: PG 26, 311.314)]
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