No hay duda: porque me gustaba a mí. Si es que tengo una suerte que madre mía...
Rezo por él, la Iglesia pierde un gran pastor, esperemos que el Espíritu Santo se porte de nuevo tan bien, y los cardenales no hagan tonterías (es que con el asunto de la Encarnación, no basta con que solo Dios haga las cosas, el hombre debe ayudar, o al menos no estorbar demasiado).
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«Con el amor al prójimo aclaras tu pupila para mirar a Dios» (S. Agustín)
Exacto, pero no dejo de sentir una cierta orfandad. La foto que pusiste en la portada de la barca y la promesa de Jesucristo es tal cual, en eso pensaba esta mañana cuando me desayuné con la noticia. Si mi madre con 82 años hace dos cosas y queda muerta y eso que tiene polenta, entuciasmo, no quiero imaginarme lo agotador que debe ser estar en el lugar del papa. La mente puede ser brillante pero el cuerpo exige, reclama... Demos gracias por estos 8 años de gracia que hemos tenido.
Luz para iluminar a los gentiles ,gloria de Israel, Tu Pueblo.
Benedicto confìa en que la iglesia saldrà airosa y ganando con el cambio.
Y el se confiesa cansado.
¿eso no te gusta?
Sí, claro que me gusta, me parece un valiente y un fuera de serie, pero igual estoy triste.
Lamento que no haya conseguido la reunión de los lefevbristas, pero creo que no se puede decir que no haya intentado de todo dentro de los límites de la caridad; idiotas ellos que se lo perdieron.
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«Con el amor al prójimo aclaras tu pupila para mirar a Dios» (S. Agustín)
Ha sido toda una sorpresa la noticia. Por un lado, siento tristeza porque me gusta Benedicto XVI y por la inseguridad de que el papa que se elija pueda ser tan bueno o mejor.
Pero por otra parte encuentro valiente este gesto que sienta precedencia en algo que parecía intocable, aunque poco congruente. Se pedía a los obispos renunciar a una edad en que las fuerzas ya suelen fallar o reducirse, pero al Obispo de Roma se le eximía de tal consigna; lo que era establecer un exceso de diferencia.
No envidio al que sea elegido Papa... Necesitaríamos un Papa estilo Juan XXIII o Juan Pablo I, un buen Pastor por encima de todo, como ellos y Benedicto XVI, un padre capaz de caminar al lado de sus hijos, ni delante, ni detrás, no mucho menos por encima. No deseo un Papa-ídolo, sino humilde y manso de corazón, como el Maestro... ¡Que Dios nos dé esto y más, si es posible!
¿A quién iremos, Señor? Solo tú tienes palabras de vida eterna
me uno a tu pedido
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«Con el amor al prójimo aclaras tu pupila para mirar a Dios» (S. Agustín)
Ya somos dos; yo, también me uno, al pedido de Mari Cruz
os dejo, porque me voy a Misa
Un abrazo
Maite
"Éste es el Cordero de Dios, que saca el pecado del mundo"
Hola Abel
Creo que no es el lugar,pero no se donde decirlo, ahora que renunció el Papa me veo casi en la obligación de contarles a mis hermanos catolicos un hecho que me ocurrió en navidad del año 1995.
Estando parado en el jardin de mi casa, siento como golpes en mi casco de mi cabeza (como el picoteo de un ave), pero sin dolor y empiezo a ver en medio de este golpe (no con los ojos) pero veia una gran piedra que se movia y dejaba escapar del suelo hacia arriba algo parecido a mucha agua , parecido al chorro de un grifo de incendio roto, pero en lugar de agua eran cientos de huinchas de papel, y cada huincha traia una lectura, todas las huinchas traian la misma lectura, dejando 7 anuncios... el primer anuncio fue "comenzó el juicio", y asi sucesivamente cada anuncio fue diferente.
Para que te digo al final mis piernas y mi ser estaba lleno de miedo.
Para mi es unas de las cosas mas dificiles escribirte esto y hacerlo publico,soy demasiado timido, pero esto que llevo guardado en mi corazón ha llegado a ser como aquel cuchillo que si me lo dejas enterrado me muero y si me lo sacas me matas.
No temas en borrar este mensaje si crees que es necesario
Abuelo Americano... borrar el mensaje, no, por qué? es lo que tú afirmas haber experimentado, y eso es por sí mismo algo ya valioso.
Ahora bien, no quiero por mi parte que tengas falsas expectativas respecto de mí: soy absolutamente escéptico a las revelaciones privadas, vengan de donde vengan, y no creo que haya que entender el fin del mundo en un sentido literalmente apocalíptico, sino más bien como una transformación de la realidad, penetrada por la trascendencia de Dios.
Los símbolos apocalípticos sobre "el fin" pienso yo que se verifican siempre, en todas las épocas, y en la vida de cada hombre: siempre hay guerras y rumores de guerra, hambre y carestía, lamentablemente, o quizás por suerte, porque así nos acordamos que esta estructura de realidad que nos rodea y que llamamos "real" es sólo un primer momento, muy exterior, de nuestra experiencia vital.
No digo yo que tengas que ver las cosas como yo, pero dentro del modo como en la fe se conciben los acontecimientos últimos, es tan legítimo una forma mas literalmente apocalíptica, como la forma de entender más simbólica que te digo.
Y si realmente Dios está ya dispuesto a dejarse ver del todo y transformar nuestros cuerpos corruptibles en una materia gloriosa como la suya y de su Madre, bienvenido sea, amén, ¡Ven Señor Jesús!
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«Con el amor al prójimo aclaras tu pupila para mirar a Dios» (S. Agustín)
Gracias Abel por contestar
Pero es por lo que tu escribes, que no doy mas luz de este hermoso mensaje, y espero solo que los acontecimientos decanten.
Pero para tranquilidad de todos, la casa de Pedro aprobó el juicio casi con nota maxima.
Y quién te dijo que el apocalipsis es algo terrible? en parte toda esa simbologia es una manera de que cada uno sepa que está viviendo un proceso, un juicio de amor, porque si no fuera así pareceria locura,por otro lado el apocalipsis es un acontecimiento espiritual....y lo mas imprtante para pasar este juicio debes defenderte con la Palabra de Jesus
Tengo tanto que contarles, pero por ahora lo guardo hasta nuevos dias
Admiro la valentía del Papa Benedicto al tomar una decisión desacostumbrada.
Remarco esto como un ejemplo para todos nosotros, que confundimos con tanta facilidad la Tradición cristiana, con la sujección a ciertos usos, ciertas costumbres... Usos y costumbres que pueden tener su valor, o haberla tenido en otros momentos. Está bien.
Mas al remarcar la "decisión desacostumbrada" como modelo es que con frecuencia co0nfundimos la fidelidad a Jesús y a nuestra fe cristiana con la esclavitud a usos y costumbres que no todas ni siempre son lo mejor para nuestra vida de fe. Y la Escritura lo dice: "La verdad os hará libres".
La libertad espiritual, libertad cristiana, no es lo que muchos consideran libertad, que es hacer la real gana y meterse en nuevas esclavitudes con ello.
La libertad de la que hablo es la de la consciencia fiel a las mociones del Espíritu, libre para la novedad constante del Espíritu, abierta a renuncias y alegremente sujeta a las hermosas tradiciones que la Iglesia fundamenta en la Palabra de la Revelación.
Lo que el Papa nos ejemplifica es movernos en la fidelidad y en la novedad con igual libertad interior, capaces de asumir la condena de los bienpensantes que no comprendan que por encima de lo que puedan "pensar los demás" está la inquebrantable decisión de la consciencia y la fidelidad al Espíritu Santo de Jesús.
El gesto del Papa nos enfrenta a todos a una reflexión profunda sobre aquello que mueve nuestras elecciones. Si lo hacemos a conciencia o simplemente hacemos lo fácil y bien visto, porque "todos lo hacen" así.
¿Acaso la novedad del Espíritu no nos pide vivir en una constante fidelidad y creatividad, conjuntamente, tal como tenemos la mano izquierda y la derecha, trabajando complementariamente?
¿A quién iremos, Señor? Solo tú tienes palabras de vida eterna
Oremos, que el nuevo Papa tome las necesarias medidas a fin que la Iglesia en este nuevo milenio siga entregando el mensaje de Cristo a todos los fieles.
Hacen falta muchas cosas para que sea realmente efectiva la Nueva Evangelizacion:
1. Diocesis del tamaño adecuado: olvidemos esa costumbre de tener Arquidiocesis... Megadiocesis cuyo Obispo no conoce ni siquiera a todos sus presbiteros.
2. Tomemos la costumbre antigua que se perdio con el Concilio Vaticano II: los Curas Regulares son para realizar las actividades propias de la Comunidad a la que pertenecen, los Curas Seculares son para dirigir las Parroquias Diocesanas.
3. Fortalezcamos el Diaconado Permanente: muchos hombres casados tienen vocacion para servir a Dios a traves de su Iglesia en calidad de Diaconos Permanentes.
4. Fortalezcamos los Consejos Parroquiales: son muchas las actividades que se pueden realizar y deben ser dirigidas por el Consejo Parroquial, el Cura Parroco debe actuar en ciertos casos en calidad de VEEDOR, ser quien vigila que las cosas se organicen adecuadamente, pero no actuar como que fuera señor feudal en tiempos de la edad media.
Oremos por el nuevo Papa, que se fortalezca esta nueva evangelizacion, nueva en su ardor, en sus metodos, en su expresion.
Memento semper ascender
Todavía no se fué Benedicto y ya le estás pidiendo al nuevo 4 cosas? Tu si que eres insistente como perro de sulki....
Rezar por el nuevo papa, por supuesto y por Benedicto XVI tambíén. Pero que quieren que les diga, todavía no caigo que la semana que viene Benedicto ya no estará como vicario de Cristo. Todas las razones las comprendo, y las apoyo, pero es que me gusta tanto Benedicto... lo he llegado a querer como núnca quise a un papa. En fin, Benedicto me dejó materia para la cuaresma...
Luz para iluminar a los gentiles ,gloria de Israel, Tu Pueblo.
Pues sí, leí "la semana que viene" y me vino el escalofrío... ¿dónde voy a conseguir otro papa cuya línea me guste casi al 100%, y encima le gusten los gatos y Mozart?
De lo que dices, Julio, tienes razón, son cuatro cosas importantes y que ayudarían muchísimo a reorganizar el funcionamiento de la Iglesia. Ahora bien, yo añadiría una quinta petición, que comprende las que tú has puesto:
-Un papa que acabe de una buena vez con el centralismo romano, les dé una patadita allí a los obispos (que con tanta ropa igual lo tienen acolchado), y les diga: «hala, el Espíritu Santo y yo decimos que dejen de escudarse en mi figura y actúen como lo que son: sucesores de los apóstoles, decidan, piensen, propongan, hagan, no esperen que Roma diga "más diáconos permanentes" para lanzarse a poner diáconos permanentes, ni esperen a que Roma diga "consejos parroquiales" para activar los decaídos consejos parroquiales... eso es cosa vuestra, no nuestra.»
Pues eso, que lo que pides no tiene que ver con el papa de manera directa. Casi te diría que ni siquiera la división de las diócesis es cuestión romana, que bastaría con que se lo plantee la Conferencia Episcopal y pase la aprobación a Roma.
Hay mucha vagancia por parte de los obispos, y costumbre de no actuar como obispos, además de mucho centralismo de la curia, una cosa no subsiste sin la otra.
Cuando lo de los diáconos permanentes era sólo letra muerta del Concilio, recuerdo que en la diócesis de Quilmes (Arg) el obispo instituyó diáconos permanentes, a contrapelo de lo que hacían los demás, y nadie se murió, y eran los tiempos de Juan Pablo II, donde nadie hacía absolutamente nada sin pedir el OK de Roma. Hoy lo de los diáconos permanentes es algo un poco más común, aunque aun falta mucho para que los obispos utilicen ese ministerio con normalidad.
El obispo puede hacer mucho más de lo que hace, porque es tan sucesor de los apóstoles como el papa, y tan instituido por Cristo como el papa, y por tanto la Iglesia en conjunto sufrir menos traumas de cambio de papa.
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«Con el amor al prójimo aclaras tu pupila para mirar a Dios» (S. Agustín)
No entiendo. En la disputa con W Kasper, ¿no era Ratzinger el que defendía el centralismo?
Interesante cuestión.
Si me permites explayarme un poco, quisiera señalar un aspecto histórico, siempre claro está exclusivamente desde mi punto de vista.
Leyendo escritos del Profesor Ratzinger en épocas anteriores a su nombramiento como Prefecto de la fe, aunque siempre sostuvo posiciones moderadas, nada anunciaba su "línea teológica", en muchos casos extremadamente dura, como prefecto, incluyendo en esto sus ideas sobre el Primado y la centralidad. Luego viene su larga etapa como prefecto. Él mismo comentó en una entrevista en la que le preguntaron algo sobre este "cambio de línea", que ahora debía juzgar como prefecto, no como teólogo particular (no cito literal, porque no recuerdo dónde lo dijo). Ahora bien, cuando termina su tarea como prefecto, lo conocemos como papa Benedicto XVI, y experimenta un nuevo cambio, su "línea teológica", muchísimo más madura, vuelve a ser plenamente la del teólogo Ratzinger, con el enriquecimiento de una experiencia pastoral enorme, y esa hermosa mezcla de ideas y vida vivida que suelen darnos las personas mayores. En este sentido, es un verdadero lujo la charla del otro día a los sacerdotes de Roma, donde repasa de la mano de sus recuerdos la teología (no la anecdotología) del Concilio Vaticano II, una verdadera síntesis para la posteridad. Cómo habrá impactado, que los servicios vaticanos de traducción se decidieron a traducirla a otros idiomas, cosa que nunca se hace con esas charlas, que siempre quedan sólo en italiano, por considerarse local.
Este largo párrafo anterior es, por supuesto, una enorme simplificación, pero creo que recoge la sensación que deja este extraño cambio en Ratzinger al ser Prefecto. Si no estuviera esa etapa, la continuidad entre lo anterior al papado y el papado, se podría entender perfectamente como maduración.
Mi conclusión al respecto es que Ratzinger entendió (con o sin razón) que su tarea implicaba ponerse en al piel del papa reinante en ese momento, Juan Pablo II, y responder a las ideas de ese papa en concreto. No era el prefecto Ratzinger, sino el prefecto de Juan Pablo II, y pensaba y decía aquello que correspondía al papado de Juan Pablo II.
Hay varias pruebas de ello, la más patente es la línea de tolerancia cero con el tema Maciel, quien evidentemente le molestaba más a él que a JPII, pero nada preanunciaba que iba a tomar la radical determinación que tomó (a Dios gracias!) al subir a la silla de Pedro. Mientra el papa fue Juan Pablo II, incluso enfermo y posiblemente manejable, y aunque Ratzinger podría haber comenzado a tomar las determinaciones correspondientes, no se movió en la misma dirección que lo hizo cuando fue papa.
Se podrá criticar esta especie de esquizofrenia práctica, y de hecho muchos la critican y les cae extremadamente mal (yo estaba en la facultad cuando él anunció que no pensaba ya como ratzinger sino como prefecto, y me cayó como un bombazo, me pareció horrible, quizás porque sin internet, uno no llegaba a saber qué había dicho realmente, todo eran habladurías), pero también puede verse como un ejercicio de humildad.
Por eso creo que hay que ser muy cautos al juzgar la producción de Ratzinger teólogo mientras fue prácticamente el teólogo personal de Juan Pablo II; creo yo que expresa en muchos casos simplemente las ideas y la forma de hacer las cosas de Juan Pablo II. Además es claro que hacían el tándem poli bueno - poli malo.
Si lees atentamente la ponencia de Ratziger donde se opone a Kasper, él no defiende algo muy distinto de Kasper, pero avala por omisión el centralismo romano de Juan Pablo II, es decir, no le quita fundamento. Todo lo que dice, en realidad, es que si viniera Jesús nos sonrojaríamos de estar discutiendo estas cosas... lo que para un teólogo no es más que una fuga hacia adelante. Otra cosa es que los receptores de esa conferencia, comenzando por el propio Kasper, hubieran esperado otra cosa del teólogo Ratzinger, cuyo pensamiento no apunta hacia el centralismo romano, ni mucho menos al extremo de centralismo de Juan Pablo II.
Creo yo que el pensamiento de Ratzinger es muy complejo (desde luego mucho más que lo que se deduce de mis simplificaciones), pero que uno de esos aspectos es precisamente el de la compleja relación entre iglesia universal e iglesia particular, que no tuvo posibilidad o tiempo, o lo que sea de darle forma por escrito en estos años, pero que demostró en la práctica que se puede salir del centralismo, que los obispos existen (por ejemplo, la reforma de las beatificaciones, para mí un signo decisivo, y muchísimas cosas más), y que los puñetazos en la mesa que tanto reclaman algunos, están completamente de más.
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«Con el amor al prójimo aclaras tu pupila para mirar a Dios» (S. Agustín)
Demasiados supuestos para sostener el andamiaje, al menos para mi gusto. Y si es tan veleta, habría que ver para quién trabajaba en cada momento que escribió algo. Tanto se puede deducir humildad como pusilanimidad o arribismo.
No entendí lo de "demasiados supuestos".
A mí no me parece que haya pintado un cuadro de alguien "demasiado veleta", aunque es verdad que ese cambio llamó mucho la atención en su momento y fue duramente criticado, así como causó no menos sorpresa su vuelta a un talante como el actual al dejar su cargo de prefecto.
Posiblemente sea discutible si era necesario adoptar la mente de Juan Pablo II para ser su inquisidor, pero en tal caso el núcleo del asunto iba a esa contradicción entre su modo de expresar el primado en la conferencia del 2000 (que no hay que entender como una opinión personal, sino como un acto de su cargo de Prefecto, e incluso está publicada en el sitio del Vaticano), y el modo de ejercerlo cuando le tocó.
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«Con el amor al prójimo aclaras tu pupila para mirar a Dios» (S. Agustín)
Yo tengo que seguir la línea de mi jefa que no se hace nada sin pasar por ella. De otra manera si me le enfrento estaría empiojando el terreno y declarando una guerra que de antemano la tengo perdida. y son años de trabajar así, el sistema por inercia continúa. Eso no quiere decir que si algún día llegara a ser jefa no cambiaría ciertas cosas.
Luz para iluminar a los gentiles ,gloria de Israel, Tu Pueblo.
La verdad, en mi caso, es que si ya he valorado mucho a Benedicto XVI durante su papado, el gesto de su retiro para dedicarse a la oración y la intercesión por y con toda la Iglesia, me ha doblado la admiración y el cariño que siento por él. Y viendo ayer las imágenes de su partida hacia Castelgandolfo, reitero mi admiración y agradecimiento por su sencillez, humildad, valentía y profunda sabiduría.
¿A quién iremos, Señor? Solo tú tienes palabras de vida eterna