UN 30 DE MAYO DEL AÑO 1778
La investigación de documentos antiguos siempre depara sorpresas. La última me ha salido al paso mientras hojeaba el tomo Xll de una vieja revista francesa, Correspondance Littérairer, Philosophique et Critique (1753-1793), monumento inapreciable y riquísimo para conocer el siglo de las luces y los comienzos de la gran Revolución.
Todos sabemos quién fue Voltaire: el peor enemigo que tuvo el cristianismo en aquel siglo XVIII, en el que tantos tuvo y tan crueles. Con los años crecía su odio al cristianismo y a la Iglesia. Era en él una obsesión. Cada noche creía haber aplastado a la infame y cada mañana sentía la necesidad de volver a empezar: el Evangelio sólo había traído desgracias a la Tierra.
Manejó como nadie la ironía y el sarcasmo en sus innumerables escritos, llegando hasta lo innoble y degradante. Diderto le llamaba el anticristo. Fue el maestro de generaciones enteras incapaces de comprender aquellos valores superiores al cristianismo, cuya desaparición envilece y empobrece a la humanidad.
Pues bien, en el número de abril de 1778 de la revista francesa antes citada (páginas 87-88) se encuentra uno nada menos que con la copia de la profesión de fe de M. Voltaire. Literalmente dice así:
«Yo, el que suscribe, declaro que habiendo padecido un vómito de sangre hace cuatro días, a la edad de ochenta y cuatro años y no habiendo podido ir a la iglesia, el párroco de San Sulpicio ha querido añadir a sus buenas obras la de enviarme a M. Gautier, sacerdote. Yo me he confesado con él y, si Dios dispone de mí, muero en la santa religión católica en la que he nacido esperando de la misericordia divina que se dignará perdonar todas mis faltas, y que si he escandalizado a la Iglesia, pido perdón a Dios y a ella.
Firmado: Voltaire, el 2 de marzo de 1778 en la casa del marqués de Villete, en presencia del señor abate Mignot, mi sobrino y del señor marqués de Villevielle. Mi amigo». Firman también: el abate Mignot, Villevielle. Se añade: «declaramos la presente copia conforme al original, que ha quedado en las manos del señor abate Gauthier y que ambos hemos firmado, como firmamos el presente certificado. En París, a 27 de mayo de 1778. El abate Mignot, Villevielle».
Que la relación puede estimarse como auténtica lo demuestran otros dos documentos que se encuentran en el número de junio de la misma revista ?nada clerical, por cierto?, pues estaba editada por Grimm, Diderot y otros enciclopedistas.
Voltaire murió el 30 de mayo de 1778. La revista le ensalza como «el más grande, el más ilustre, quizá, ¡ay!, el único monumento de esta época gloriosa en la que todos los talentos, todas las artes del espíritu humano parecían haberse elevado al más alto grado de perfección»
La familia quiso que sus restos reposaran en la abadía de Scellieres. El 2 de junio, el obispo de Troyes, en una breve nota, prohibe severamente al prior de la abadía que entierre en sagrado el cuerpo de Voltaire. El 3 responde el prior al obispo que su aviso llega tarde, porque ?efectivamente? ha sido enterrado en la misma abadía.
La carta del prior es larga y muy interesante por los dalos que aporta. He aquí los que más nos interesan ahora: La familia pide que se le entierre en la cripta de la abadía hasta que pueda ser trasladado al castillo de Ferney. El abate Mignot presenta al prior el consentimiento firmado por el párroco de San Suplicio y una copia ?firmada también por el párroco? «de la profesión de fe católica, apostólica y romana que M. Voltaire ha hecho en las manos de su sacerdote, aprobado en presencia de doa testigos, de los cuales uno es M. Mignot, nuestro abate, sobrino del penitente, y el otro, el señor marqués de Villevielle (...) Según estos documentos, que me parecieron y aún me parecen auténticos ?continúa el prior?, hubiese creído faltar a mi deber de pastor si le hubiese rehusado los recursos espirituales (...) Ni se me pasó por el pensamiento que el párroco de San Suplicio hubiese podido negar la sepultura a un hombre cuya profesión de fe él había legalizado (...). Pienso que no se puede rehusar la sepultura a cualquier hombre que muera en el seno de la Iglesia (...) Después de mediodía, el abate Mignot ha hecho en la iglesia la presentación solemne del cuerpo de su tío. Hemos cantado las vísperas de difuntos; el cuerpo permaneció toda la noche rodeado de cirios. Por la mañana, todos los eclesiásticos de los alrededores (...) han dicho una misa en presencia del cuerpo y yo he celebrado una misa solemene a las once, antes de la inhumación (...) La familia de M. Voltaire partió esta mañana contenta de los honores rendidos a su memoria y de las oraciones que hemos elevado a Dios por el descanso de su alma. He aquí los hechos, monseñor, en la más exacta verdad».
Así parece que pasó de este mundo al otro aquel hombre que empleó su temible y fecundo ingenio en combatir ferozmente a la Iglesia.
La Revolución trajo en triunfo los restos de Voltaire al panteón de París ?antigua iglesia de Santa Genoveva?, dedicada a los grandes hombres. En la oscura cripta, frente a la de su enemigo Rousseau, permanece hasta hoy la tumba de Voltaire con este epitafio:
«A los Manes de Voltaire. La Asamblea Nacional ha decretado el 30 de mayo de 1791 que había merecido los honores debidos a los grandes hombres».
Carlos VALVERDE
Catedrático de Filosofía
Publicado en YA, día 02/06/1989
Tomado de Arvo.net
"He aquí que hago nuevas todas las cosas"
Pues a mí no me estraña en absoluto... y es que "La Ilustración " francesa ha sido "manipulada" con posterioridad según el gusto de los que todos sabemos; de la misma manera que en España se decía que la Ilustración española del siglo XVIII-con Jovellanos a la cabeza- y sus continuadores - los que D. Fernando VII -¡que Dios halla perdonado!- y su "sucesor" su hermano el Infante Don Carlos (¿Os acordais de las Guerras Carlistas?), llamaban sin "separar" Afrancesados en el S. XIX, se decía que eran "avanzados" y "padres de la Democracia" por sus "Ideales Masones" ¿¿??, cuando la mayoría ni lo eran ni tenían intención de serlo. Pero como "hombre muerto no declara", ¿Quién resucita al muerto para llamar mentiroso a quien lo dice?
Los "Ilustrados" franceses de mediados del S. XVIII hacían unas críticas muy fuertes a una serie de circunstancias y a una situación política, que afectaban a una gran mayoría del pueblo en paises donde la Monarquía era Absolutista, y que en Francia era muchísimo mayor por ser el país donde nació este tipo de Monarquía; y donde las Reformas del Concilio de Trento - nacidas de las circunstancias que todos sabemos - no habían sido totalmente aplicadas, llegándose a "paradojas" tan increibles -en aquellos tiempos- como que un Cardenal fuera quien gobernase literalmente el Reino, o que las Divisiones Estamentales en el clero -emanadas de la "Baja Edad Media"-, y que en otros Reinos ya estaban siendo sustituidas, siguiendo también las normas de la Iglesia sobre el tema... ¡seguían estando Vigentes! en un País donde la gente "se moría literalmente de hambre", mientras " la nobleza del postín" se entretenía en la Corte en juegos y artificios que no llevaban a nada útil...
No digo "que todos los ilustrados fuesen creyentes", porque por ejemplo Rousseau, pasó de Calvinista a Católico, de Católico a Pseudoateo con simpatías anglicanas, y de allí a "Calvinista por conveniencia", puesto que sus últimos días los pasó en una ciudad Suiza Calvinista (Berna).
Pero gente como "Voltaire", "Montesquieu", "Saint-Simón", etc... nacieron Católicos y murieron en el seno de la Iglesia, poque lo que ellos "atacaban" eran situaciones sociales, no "dogmas de Fé", y "conceptualizaciones religiosas"... eso se dió por supuesto a posterioridad... No digo que fuesen "santos" ni "ejemplos de cristianismo", pero de ahí a decir que "no eran creyentes"........ ¡Lo siento pero tampoco!.
Bueno, la Historia suele ser apasinante por un lado y fácilmente manipulable por otro... Y yo no soy precisamente "una esperta" en el tema, que más o menos es de "BACHILLERATO".
Un Abrazo
Mª Carmen
Es cierto lo que dices, Macarmen, muchos de ellos hacían sus críticas pensando, o buscando, una mayor fidelidad al Evangelio, tal como entendían esa mayor fidelidad, que en general era de espaldas a los desarrollos históricos de ese Evangelio en la Iglesia.
De todos modos, me parece que no se puede obviar que fueron agentes de una secularización y de una pérdida del valor de la Fe a gran escala. Muchos críticos tienen razón cuando critican (y no sólo antes sino también ahora) a la Iglesia. En definitiva, la Iglesia no es el Reino sino su conato, su punta de iceberg. Lo que ocurre es que cuando esa crítica cierra la puerta a poder ver a Jesús en esa misma Iglesia, o al menos poder entreverlo, la crítica se vuelve demoledora y nociva... aun con toda la buena intención con la que pudiera ser hecha.
Yo creo que el "tener razón" no es la última palabra que puede decirse en una discusión, en un cuestionamiento, etc. Un "tener razón" cristiano es y tiene que sser distinto al "tener razón" de los incrédulos. Me parece que el "tener razón" de los cristianos se distingue (o debería distinguirse) por dejar abierta la puerta, el espacio, a que el otro (el que "no tiene razón" ) la descubra, él mismo, que esa "razón" pase a ser valiosa y vital para él.
Estoy recibiendo muchos mails de "lobos con piel de cordero" que critican la iglesia de nuestro tiempo por tibia, por dejarse llevar por la modernidad, etc... Todos sabemos el despelote que fue -y sigue siendo, aunque un poco menos- el post-concilio, sabemos que hay muchas cuestiones no resueltas de la relación de la fe con la modernidad, y que no se resuelven de manera sencilla convirtiéndonos, sencillamente, en modernos, pero hay críticas a esto que hacen bien, críticas que surgen de un verdadero comprender y vivir la tradición eclesial, y hay críticas que simplemente "tienen razón", pero cierran la puerta y marche preso. Pongo un ejemplo, cuyo autor no doy, pero es alguien conocido y admirable, aunque estas palabras muestras que así como Voltaire puede quedar adentro en el último instante, ninguno de nosotros está libre de quedar afuera en el último instante:
«Siempre me admiró la forma como la Iglesia Católica se entrañaba en la vida
de los pueblos y de las familias. Cómo sostenía sus costumbres, haciéndose
carne de ellas, y cómo a la vez las santificaba. ¡Qué obra de arte, de
armonía y de profundidad fue la civilización cristiana! Las plegarias
cotidianas y los toques de oración señalaban las horas del día. Las fiestas
y el año litúrgico marcaban los tiempos, las faenas y el descanso.
Cristianas eran las alegrías y cristianos los dolores del
pueblo cristiano.
Santo el nombre de cada humano, y su fiesta era de un santo.
Un sacramento alumbraba la vida que nacía, otro, la plenitud gozosa del
matrimonio; otro consolaba al que se iba de este mundo.
¿Qué fácil era el cura de pueblo, desde la dignidad de su sotana, mantener
el respeto reverencial y a la vez el gesto amable y paternal! ¿Qué figura
venerable la del párroco de nuestra juventud! Cómo acudían a é los niños a
besarle la mano, pronunciando el "Ave María Purísima". Y a escuchar de sus
labios siempre una palabra de padre. El era inequívocamente pastor, y a él
acudían para consuelo y consejo las tribulaciones de la juventud y las penas
de la vejez. Y aquellas gentes tenían como la mayor honra de su vida ver a
un hijo suyo sacerdote. ¡Qué grandeza la de los templos que nuestra fe
levantó!
En cualquiera de nuestra aldeas su templo parroquial vale más que todo el
pueblo junto.
Y qué dignidad y belleza la del culto divino, aun con los medios más
modestos. El latín, el canto gregoriano, la solemnidad de la misa "de
Angelis", obras de una tradición milenaria. Y en el funeral
por el que se nos fue, qué estremecimiento íntimo en el oficio de difuntos,
en el "Dies irae", en el responso final... Las devociones sinceras de la
Virgen del lugar, Las procesiones de santos, la romería anual...
apostolado sencillo, religión entrañada y de verdad, que nos hizo llegar
pujante y consoladora la
fe de nuestros mayores, la del mismo Cristo...
Pero llegó el post-concilio y con él, el "nuevo cura". Ya todo terminó. El
sabe más que veinte siglos de catolicidad. En su inmenso portafolios lleva
un nuevo culto, casi una nueva religión, que aprendió
de maestros holandeses. Y un inmenso desprecio por la fe de aquel lugar. Ya
no vestirá sotana, vestirá como cualquiera, y con torpe desenvoltura tratará
de hablar y de reír como los demás. Con él viene "la Iglesia de los pobres",
pero él será el primer párroco con coche ("instrumento de trabajo" para no
estar nunca en el pueblo).
Para reconocer en él al cura es preciso apelar a nocionesa abstractas,
porque lo que se ve es la antítesis, su negación misma. ¡Qué afrenta a la
fe, que desprecio al pueblo fiel!.
Ya no hay unción ni respeto, ni devoción, ni fervor. Solo ruidos,
innovación, petulancia e impiedad. Ya los niños no acuden al paso del
sacerdote. ¿A qué fin? Todo cuanto ha existido debe ser cambiado por
"preconciliar". Ya no suenan las campanas del Angelus, ni el pueblo se reúne
en la Misa Mayor. Fiestas y procesiones han sido alteradas o suprimidas sin
el menor respeto; incluso el santoral ha cambiado.
El culto divino se ha extenuado hasta su extremo. Ya no existe el latín, ni
el gregoriano de la liturgia católica; toda la polifonía clásica ha sido
estirada. Salmos con ritmo protestante y ritmos irreverentes
han ocupado su lugar.
Y la estridencia, la improvisación constante, el mal gusto.
Altavoces por todas partes con su resonancia metálica, altavoces de feria en
el templo, hasta en los entierros. (Sordo debe ser su Dios, o no los quiere
escuchar).
El silencio, el recogimiento, la oración personal, no tienen ya cabida en el
templo.
Y como sustancia de toda esta siniestra algarabía, la prédica "social".
¡Que todos la escuchen callados, y que nadie se arrodille al comulgar...!
Violencia a las almas, violencia a las conciencias y a la
sensibilidad...todo en nombre de la libertad y del "hombre moderno".
Mientras tanto, las costumbres se corrompen en los pueblos, y la fe se
pierde en las almas. ¿Quién enderezará ya todo esto, quién sembrara de nuevo
la fe? ¡Danos, Señor, paciencia y fortaleza para tantos males aguantar!»
Personen lo extenso de la cita, pero me parece una visión demoledora y fuera del espíritu de verdadera piedad del catolicismo, disfrazado de melancolía por los tiempos idos, ¡y tan sencillo que es destacar que todo eso que señala el autor -y que es en general muy cierto- no es el todo de la Iglesia, ni lo que la Iglesia propone como su más legítima expresión! ¡y tan importante que sería -aunque ya no tan sencillo- diferenciar lo que son exigencias auténticas del Evangelio, de aquellas cosas que "nos gustan", pero que no pertenecen a la exigencia radical de Jesús, y que es muy lindo que existan, pero su no-existencia no indica que se haya perdido la Fe!
Me parece que la crítica, en definitiva, es legítima cuando no comienza por plantar el pie en la vereda de enfrente, mirando a la Iglesia como rival, como acaparadora de Jesús, sino en tal caso como nave, que es aquello para lo que Jesús la llamó.
Dios nos permita mantener un sentido crítico cristiano, pero siempre del lado de adentro, siempre desde más acá de la Iglesia.
Un abrazo
Abel
Si me olvido de ti, Jerusalén, que de mí se olvide mi diestra
Perdona Abel, pero en esta frase que te copio, no estoy para nada de acuerdo:
De todos modos, me parece que no se puede obviar que fueron agentes de una secularización y de una pérdida del valor de la Fe a gran escala.
Porque dicha así no es cierta: Es como afirmar que la culpa de las "sinrazones" de la Teología de la Liberación, y de los Afines al Lefevrismo, es el Concilio Vaticano II... (salvando las distancias "ideológicas" e de "Temática" )... Es cierto que hubo personas como Rousseau que efectivamente "Atacaron el Cristianismo per sé...." pero La Ilustración no era "solo Rousseau"... El concepto de "Secularismo" que tú planteas es el que salen de "esos pensadores concretos" que efectivamente después de la Revolución, se hicieron con el poder Eliminando todo Pensador Ilustrado que no fuera de "sus ideas"
Pero La Ilustración es muchísimo más que esa minoría.... Por ejemplo recuperaron y adaptaron a los Nuevos Tiempos ideas tan Sanas para la Iglesia como es la "Separación de la Iglesia y el Estado" (Separación no significa "desintegración" ni "anulación" de la Iglesia), sino que en un momento dado, El Estado no pueda Influir Legislativamente en la Iglesia y viceversa.... ¡Pero eso no es "contrario" a que los Católicos tengamos el "Deber Moral" de seguir las Directrices Morales y Eticas que nos marca Nuestra Santa Madre Iglesia...! ¿verdad? ( Un ejemplo de ahora: La Iglesia no "puede proponer una Legislación sobre los Embriones o el Aborto..." Pero sí da unas Directrices Morales y Éticas que un Politico Católico tiene la obligación de tener en cuenta a la hora de legislar sobre ese tema... Sin embargo, está claro que si el Político no es Católico, sería injusto "imponerle" una legislación "hecha por la Iglesia Católica" en la que no cree... ¿Verdad?; Pero ese mismo Político, seguramente escuchará gustoso lo que la Iglesia tiene que decir sobre un tema que atañe a la Dignidad del Hombre, y lo tomará en cuenta... Sobretodo si el País donde legisla es de mayoría Católica)
También fueron "los Padres de la Demcracia" entendida como la entendemos ahora... Curiosamente, precisamente fueron los "Ilustrados Ateos o "no católicos"", los que pusieron las bases para Ideologías Totalitarias tanto de Derechas como de Izquierdas... Pero bueno, esto es Política, o Sociopolítica, y no es tema para hablar en una página de Religión Católica... ¿No? Lo importante es que tengamos muy claro la manipulación a posterioridad de los Ilustrados, para leerles de nuevo sin "traductores interesados"... Aunque es cierto que salvo Rousseau y alguno más "de su cuerda", generalmente se habla mucho de los Ilustrados, pero no es fácil encontrar sus escritos originales.
Un Abrazo
Mª Carmen
Ya conocía lo de Voltaire y otros casos. Creo que a quien interesa que se oculte esto no es precisamente a los cristianos. Quien lo es se alegra de corazón por cosas así. Estoy pensando en dos casos, uno con nombre y apellidos y el otro sin nombre -por discreción- pero bajo juramento.
Hay personas que han ido por el mundo de agnósticas y antirreligosas, como el caso del que fue alcalde de Madrid, Tierno Galván, y que en los últimos tiempos se convirtió. Tenía dudas al respecto aunque me habían llegado rumores de que sí y a pesar de los que le rodeaban. Lo contó el anterior alcalde, Álvarez del Manzano, que por aquella época era concejal. Cuando Tierno estaba hospitalizado hizo llamar a Manzano. Éste creyó que era por asuntos del Ayuntamiento, pero Tierno le pidió que lo instruyera en los mandamientos, sacramentos, etc. y él lo fue haciendo así. La cosa no ha tenido mucho bombo.
La otra, más compleja es de 1952. Una joven religiosa de las Siervas de Jesús cuidaba a un enfermo por la noche para que su hija, viuda con cuatro hijos, pudiera descansar. Este señor maltrataba verbalmente a la monja porque no quería tenerla allí. La religiosa con mucha paciencia, mortificación y oración, poco a poco hizo caer la resistencia. Había llegado a decirle que no quería su presencia allí porque era masón -se lo mostró con documentos- aunque nunca había profanado la Forma. No obstante la monja siguió atendiéndole, hasta que dos meses más tarde le confió su vida e hizo llamar a un sacerdote que conocía de su juventud. Este señor -hay que pensar que le veló durante bastante tiempo- le dijo a la monja que guardara silencio, (esto le supuso mucho a la religiosa. Cuando fue concejal (1) de Valencia o de un pueblo, durante la guerra civil (o al principio d ela república, no recuerdo)para evitar que profanaran la imagen De Ntra. Sra. de los Desamparados la encerró con llave en un armario de su despacho. A principios de la guerra un grupo de no recuerdo qué logia propuso quemar un edificio donde estaba el cadáver de la Madre Petra, fundadora de las Madres de Desamparados y de San José de la Montaña. Él propuso sacar el cadáver y así recorrieron durante varios días buscando un sitio con un carro hasta que por fin lo enterraron en un lugar cuyo emplazamiento fue desconocido totalmente -todo el mundo hasta que se descubrió pensó que lo habían quemado- y lo refirió pormenorizadamente.
Pidió que no le visitaran sus amigos y él mismo así lo dispuso para evitar "interferencias". Su propia hija también ignoraba la condición de su padre. Lo cierto es que el hombre vivió santamente los últimos días de su vida y murió confortado con los sacramentos.
Este hecho fue referido en los años ochenta para recuperar los restos mortales de la fundadora, Madre Petra, y se pudieron localizar inmediatamente. Posteriormente fue beatificada.
Me imagino que lo anterior figurará ¡bien escrito! en la positio de la beatificación de la Madre Petra.
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El caso del masón (el nombre estaba omitido) me conmovió muchísimo. Cómo Dios y su Madre no dejan ni una acción sin recompensa. Casos como éste no interesa a mucha gente que se sepan y parece que todo el mundo se muere como un perro, cuando no es así. Ateos "oficiales" han podido tener delicadezas en vida que a muchos católicos nos faltan...
Estas conversiones no "canonizan" las obras ni las ideas de las personas! Convendría tenerlo muy en cuenta. Ni siquiera los santos canonizados tienen infabilidad en sus obras ![]()
(1) Disculpad la imprecisión, no localizo ahora el texto donde lo leí y mi memoria es pésima pero venía hasta la foto
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No sé hasta que punto es conocida la conversión, en sus últimos días de Azañam, el jefe del gobierno "republicano" durante la guerra civil española y responsable más o menos directo (no conozco detalles) de tantas barbaridades...
Pero tenia una hermana monja que ofrecía todas sus oraciones por la conversión de su hermano. Fue en sus últimos días que quiso confesars -en su exilio de Francia, y pidió público entierro católico, que se realizó a pesar de la fuerte oposición de sus próximos colaboradores políticos.
También conozco de manera muy directa la conversión de un masón de grado 33 de algunas logias sudamericanas. Como detalle muy lindo, en la celebración de su primera Eucaristia y Comunión, después de su conversión, desde la Consagración a la Comunión tuvo la visión de la Presencia auténtica de Jesús en las Especies Eucarísticas. Las oraciones de su madre por él dieron su fruto...
"He aquí que hago nuevas todas las cosas"
Maricruz, no conocía lo de Azaña, gracias. Por mí puedes seguir poniendo cosas de éstas: disfrto muchísimo.
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Maricruz, estoy de acuerdo con la precisión que haces respecto de lo que puse. Aclaro simplemente que lo tomé por el lado del secularismo y la destrucción de la Fe que proviene de oponer la verdad de Jesús a la verdad de la Iglesia, oposición tan frecuente en la Ilustración, y a partir de allí, tan clásica.
De mi parte, el hablar de esa oposición era, como habrás visto por el resto del mensaje en relación a que esta oposición se hace muchas veces hasta con cierta supuesta "ultra-piedad", tan peligrosa, en definitiva, como el franco secularismo, y que termina llevando al mismo resultado.
Yendo a tu último mensaje... veo que no dices, seguramente no puedes hacerlo, quién es el masón converso. Si no lo dices porque no puedes decirlo...aceptable y respetable; si es por omisión, aunque sea de chusma y porque, como señaló Toñi, se disfruta muchísimo de esas conversiones (hazañas directas de Jesús), me encantaría saber a quién te refieres.
Un abrazo
Abel
Si me olvido de ti, Jerusalén, que de mí se olvide mi diestra
Mi bisabuelo era Masón, grado 33. que hasta medallas tenemos. Mi abuelo en sus años mozos coqueteó con ellos. Pero luego arrepentido tuvo que adjurar delante del obispo. Es que mi bisabuela, rezaba todos los días por mi abuelito. No se mucho los detalles. mi abuela ahora es muy viejita para preguntarle, su memoria falla, es que ya tiene 97 años. Mi abuelo era de 1903. Hijo menor con 6 hermanas por arriba. Eso sí los nombres que eligió mi bisabuelo eran rarísimos, por suerte mi bisabuela les ponía un segundo nombre cristiano. Es que el hermano de mi bisabuela, era un hombre de una fe y autoridad moral tal que mi bisabuelo lo respetaba mucho, y ante cada nacimiento él se presentaba con el cura para el bautismo, y claro, mi bisabuelo no podía decir nada. Yo me llamo Andrea por esta bisabuela a la cual mi madre adoraba por lo buena, gentil, por lo piadosa que era. De ella...el nombre. Mi bisabuelo no tenía deudas, era respetado por todos en la ciudad, tenía una posición económica excelente. Pero un día decidió ponerle fin a su vida. Nadie jamás entendío los motivos. De voltaire sí sabía que había muerto católico.
La madre de mi bisabuela o, sea mi tatarabuela, se suicidó con láudano. Ella creía que se estaba volviendo loca, pero murió abrazando la imágen de la virgen María. Estas historia de familia me imprecionaron mucho. el tema es que yo soy la encargada en la familia de pedir Misas por todos ellos.Jamás me olvido. quien díria que 100 años después una descendiente en plena postmodernidad se encargaría de pedir Misas por toda esta gente? Dios es el Señor del tiempo y ve el pasado, el presente y el futuro de manera distinta a nosotros. Mi idea es que las tenga en cuenta. Hay un retrato de ella en casa y dicen que yo me parezco. Ahora que lo recuerdo, esta semana no pasa sin que les pida una Misa. La fe de la iglesia es tenida en cuenta con o sin incienso, con más o menos canto gregoriano. Esos son gustos, pero la fé es más grande, está por encima de los tiempos, de los gustos. No pongamos la fe supeditada a los concilios, eso es cocificarla. "No mires nuestros pecados, sino la fe de tu iglesia". Un beso, Andrea.
^Qué preciosa historia, Andrea! Me he quedado encantada tanto por la historia como por la manera en que tu la vives.
Sí, la fe no es lo que se codifica. Lo que se codifica es aquello que debemos transmitir y tener como cierto para que nuestra fe esté bien apoyada y no se convierta en mera religiosidad. Pero si confundimos la fe con los conceptos nos podemos volver duros y faltar a lo que es verdaderamente el fundamento de la fe, la Caridad divina.
Creo que es bonito participar así de como alguien cercano o que conocemos, de alguna manera ha encontrado a Dios.
Yo podría hablar de un hermano mío, bueno como el pan, pero que se separó de la fe en su adolescencia. Muy de ir con chicas antes de casarse, le toco una que fue su tormento durante toda su vida. Al final lo abandonó a él y a sus tres hijos. Sufrió tanto, pues era bueno y sensible y la quería de verdad, que a los 50 años un infarto instantáneo se lo llevó.
No sabíamos lo que había en su corazón respecto a Dios, sabiamos que no era ateo, pero a la Iglesia...., nada de nada. Después de su muerte supe que en los últimos tiempos, con sus amistades, había hablado de Dios, de S. Agustin, etc. etc... Estoy convencida que Dios, a su manera, lo preparó para encontrarse con Él.
Estoy convencida que se encuentra con Dios. Era manso y generoso de corazón, igualito que mi madre, que era una santa. Os preguntaréis como lo sé. Lo he sabido mucho tiempo después de irse al Cielo, cuando me dí cuenta que NUNCA le había oído criticar a nadie, hablar mal de nadie. Bondadosa, irradiaba serenidad y alegría profundas, incluso cuando sufría. Era de misa diaria y todo, en su vida de cada día, hacía referencia a Dios. Era como si lo respirase. Pero nunca recuerdo que nos impusiera nada. Era de los que predican con el ejemplo, con tal naturalidad nos transmitió la fe.
"He aquí que hago nuevas todas las cosas"
Abel
Lo primero, cuando puse estos ejemplos no es por no estar de acuerdo en lo que decías, ni mucho menos, estoy totalmente de acuerdo. Lo que han hecho de malvado, malvado es, y deja el resultado a la sociedad, aunque quien lo promovió se haya convertido.
La conversión, se dé cuando se dé, si es sincera, provoca en un cristiano "normal" este disfrutar muchísimo que acaba de escribir Toñi.
Podría ciertamente dar más detalles de los que daré de la historia del masón, pero no me pertenece.
De la conversión de Azaña, sí, sé algo más que no puse por respeto... Al saber su conversión, un general franquista, cristiano de vuelta y media probablemente, se encolerizó tanto que llegó a decir: "¡Si Azaña va al cielo, yo prefiero ir al infierno!!" No hacen falta comentarios, ¿verdad?
En cuanto al segundo caso de conversión, yo le ví, cuando volvía de su primer encuentro con el monje a quien abrió su corazón. Por él supe la historia con detalle más tarde. Era un hombre alto y delgado, vestido de negro, de aspecto severo y concentrado, con una gran cartera en la mano. Me dejó impresionada por lo poco que iba su figura en aquella montaña en medio de arbustos y pájaros, bañados de cielo azul
Debía estar por los cincuenta años de edad, más o menos. Recuerdo vagamente el relato sobre su inciación en una logia masónica "mística" (mucho ruido y pocas nueces!) que no calmò su sed. Era médico. Desde su primera comunión de niño no había vuelto para nada a la Iglesia.
¿Qué le llevó a la conversión? Probablemente hubo un proceso que lo preparó. Dios interviene en nuestras vida tanto si queremos como si no, aunque nos deje en libertad. Su "trabajo" es salirnos al encuentro una y otra vez. A veces, nos prepara para una cosa muy importante durante años. Y la fruta cae cuando está madura.
En su ciudad hubo un gran terremoto en que quedó enterrado varios dias entre los escombros. Pensó que no sobreviviría. Cuando fue rescatado pensó hacer cuenta nueva en su vida. Cayó en sus manos un libro sobre el místico hindú Ramana Maharshi y su sencilla enseñanza de la investigación del Ser auténtico. Vendió todos sus haberes y cambió su dinero en el mercado negro por dólares para poder llevarselos en su salida hacia la India.
Llegó a Arunachala, la montaña sagrada donde Ramana había vivido y quedaba el ashram que había montado su hermano. Tuvo una decepción terrible. Ramana no hjabía podido evitar que a nombre suyo hicieran un centro en que ya no quedaba nada más que el negocio y las ganas de renombre. Pero tuvo la suerte de encontrar en una cueva de la montaña a un sadhu que había conocido y tratado con Ramana, quien le explicó como él había comprendido su enseñanza.
No pudo resistir el clima de la India y la decepción recibida. Se puso muy enfermo y se dirigió a Madrás, donde fue acogido en el Centro de los Teósofos. Un lugar limpio donde fue bien atendido y pudo recuperarse.
Ya recuperado, un poco sin Nortee, se dirigió a España pensando preparar su entrada a Inglaterra y revalidar allí su título para quedarse. En Bilbao, alguien con quien entró en contacto le dijo que no marchase de España sin visitar al Padre "tal". Lo escuchó sin dar mayor importancia. Continuó su viaje a Madrid y allí, otra persona sin relación alguna con la anterior, le dijo. No te vayas de España sin visitar al Padre "tal", el mismo...
Se quedó un poco intrigado ya y dado que había de dirigirse a otro lugar cercano a donde se hallaba, decidió ir a visitarlo.
No os puedo dar detalles del diálogo que tuvieron, a pesar de haber oído su contenido, porque mi memoria es fatal. Creo que el primer día fue principalmente contarle su vida, sin esconder nada. Su corazón se fue abriendo a medida que dejaba todo a los pies del monje que con su mirada mansa y llena de cariño lo acogió. Finalmente, creo que fue ya entonces que le pidió poder confesarse (Por suerte, el monasterio tiene licencia de la Santa Sede para la absolución de estos casos de excepción que son los masones)
Le pidió permiso para asistir al dia siguiente a su Eucaristia, donde aquel día era el único asistente. Asistió recogido y muy emocionado, comulgando con lágrimas en los ojos. Acabada la Eucaristía y mientras compartia con el monje su frugal desayuno, le contó su visión de Jesús en las Especies, desde el momento de la Consagración, que le confirmó la certeza de su presencia real.
Fue un bonito detalle su alegre impaciencia por volver pronto para escribir a su madre y comunicarle el gozo de su conversión. Ella, como él mismo dijo, había estado toda su vida sufriendo y llorando por la fe de su hijo.
Que Dios os bendiga. Unidos en el mismo abrazo del Padre con el Hijo y llenos de la alegría del Espíritu ante las maravillas que Dios realiza en los corazones humanos.
"He aquí que hago nuevas todas las cosas"
Maricruz: Gracias por tus palabras. Creo que has entendio codificar por cosificar, o sea, terminar por entender que un sacramento o algo sagrado es una cosa.
Que Azaña se haya convertido, me alegra mucho y más luego de haberme tragado libros enteros acerca dela Guerra civil española que fue anticatólica, con las barbaridades que patrocinó y permitío mas vale que Dios ya lo perdonó. Del masón que cuentas ni me doy cuenta quien es. Pero no importa. Un beso, andrea.
Lo he hecho expresamente. Sé su nombre, país y datas, pero me parece poco respetuoso publicar cosas que pertenecen a una persona no pública. Por esto solo he puesto lo que no lo identifique. Pero lo importante ahí está.
En cuanto a lo de codificar, sí, he dicho codificar, no me refiero para nada a cosificar. Nunca se me ha ocurrido tener los Sacramentos como cosas. Me refiero a todo lo referente a la "expresión" del depósito de la fe.
Cuando surgen discusiones, como he visto en algunos foros, sobre todo cuando la discusión se calienta entre creyentes que creen tener la Verdad en el bolsillo, no para aclarar un tema, sino en forma de disputa, el resultado será que por causa de la expresión de la Fe, tratamos la Fe de una manera indigna, porque la disputa misma se pone fuera del ámbito de la Caridad, y la Fe que no está unida a la Caridad, ya no creo que sea la virtud teologal, solo son razones y más razones.
La codificación de las verdades de la fe es buena y necesaria, y su objetivo, precisamente alimentar la verdadera FE, así que cuando desconectamos de la Caridad no solo no alimentamos la fe sino que todo lo ponemos "solo" al nivel mental, perdiendo la profundidad.
Perdona si no sé expresarme bien, espero que me entenderás lo que deseaba expresar.
Un abrazo de corazón
"He aquí que hago nuevas todas las cosas"
Lo he hecho expresamente. Sé su nombre, país y datas, pero me parece poco respetuoso publicar cosas que pertenecen a una persona no pública. Por esto solo he puesto lo que no lo identifique. Pero lo importante ahí está.
En cuanto a lo de codificar, sí, he dicho codificar, no me refiero para nada a cosificar. Nunca se me ha ocurrido tener los Sacramentos como cosas. Me refiero a todo lo referente a la "expresión" del depósito de la fe.
Cuando surgen discusiones, como he visto en algunos foros, sobre todo cuando la discusión se calienta entre creyentes que creen tener la Verdad en el bolsillo, no para aclarar un tema, sino en forma de disputa, el resultado será que por causa de la expresión de la Fe, tratamos la Fe de una manera indigna, porque la disputa misma se pone fuera del ámbito de la Caridad, y la Fe que no está unida a la Caridad, ya no creo que sea la virtud teologal, solo son razones y más razones.
La codificación de las verdades de la fe es buena y necesaria, y su objetivo, precisamente, alimentar la verdadera FE, así que cuando desconectamos de la Caridad no solo no alimentamos la Fe sino que nos ponemos "solo" al nivel mental, perdiendo la profundidad.
Perdona si no sé expresarme bien, espero que me entenderás lo que deseaba expresar. Y si crees que me equivoco, dímelo.
Un abrazo de corazón
"He aquí que hago nuevas todas las cosas"
¡Cuántas mónicas salen a relucir por aquí! Es curioso que haya personas de las que nos demso cuenta de su vida mucho después de muertas. O también que se nos acerquen personas para decirnos cuánto les debieron y el bien que prodigaron sin decir nada a nadie. ¡Qué verdad es que el bien hace poco ruido!
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Si Maricruz, las dos hemos dicho más o menos lo mismo. Luego me quedé pensando en lo que dijiste y veía que tenías mucha razón. Toñi, en la divina comedia del Dante continuamente nuestro personaje se encuentra en el purgatorio con gente que dice haberse salvado, gracias a la oración de otros. Bueno Dante recoge nuestra doctrina, no otra, obviamente. Me he puesto a pensar en esto : A veces o muchas veces se dan los celos entre hermanos.Muy común cuando uno es niño y que triste cuando se ven estos celos o envidias entre hermanos cuando ya son mayores. Pero creo que siendo todos hermanos en Cristo, no nos da celos, ni bronca o envidia al pensar en términos de salvación eterna. Supongo que de darse eso ya sería una especie de malicia. Pensar en alguien que ha hecho males públicos o en alguien que te ha hecho uin mal privado y que pueda a ultimo momento pedir perdón habla de la Misericordia infinita de Dios, que en la hora de la muerte da las gracias necesarias para la salvación por los méritos de Cristo. En ese sentido no se me ocurre pensar que alguien pueda pedir explicaiones a Dios. ¿Por qué Dios mío has salvado a fulano? Me parece grotesco, injusto y hasta temerario. Ojo estoy hablando del caso en referencia a la salvación eterna.
Más tarde la seguimos, porque tengo que irme, un beso, andrea.
Gracias, Toñi y Andrea, La verdad es que estas pequeñas historias de unos y otros tienen mucha miga, que decimos en mi tierra y nos hacen pensar y soñar en la bondad "sin límites" de nuestro querido Dios.
"He aquí que hago nuevas todas las cosas"
Andrea, tú mensaje, me hizo recordar la parábola de los viñadores o los criados invitados a trabajar en la viña.
Porque todos, somos invitados a trabajar en la viña del Señor, cada uno en la parcela que Dios quiera. Y en el momento que Dios quiera.
En la parábola hay unos obreros, que son incorporados ya a la hora de cierre, y va el dueño, y les paga lo mismo que a los que habían trabajado, todo el día, ellos protestan y el dueño de la finca, les dice, que él no les hace injusticia, que les da lo acordado.
Y aquí pasa lo mismo. Dios, nos ha prometido el cielo. Tanto para los que, hayan trabajado, en su viña toda la vida. Incluyendo el paro voluntario. Como, para los que. (Dios quiera sea cierto lo de Voltaire y Azaña( yo si conocía la historia, y no sólo se convirtió él sino Pietro y Largo Caballero) Responden a la voz del Padre en el último momento, ¿qué, que, aportan éstos, puede preguntar el fariseo o purista de turno. El bien que todo hombre hasta el más impío hace algún bien. Pues es imagen de Dios, haya hecho. ¿Su trabajo en la viña? Pues es su arrepentimiento, que mejor apostolado. Que proclamar la Misericordia de Dios. El impío, que se convierte, esta haciendo apostolado, con ese acto, si vive. Deberá demostrar con su vida. La sinceridad de su conversión, pero ahora esa prueba, es la humildad de reconocerse pecador.
Lo que pasa. Es que a veces olvidamos una cosa. Que no vamos al Cielo por nuestros méritos. Meritos ante Dios, no tenemos ninguno, nadie. A lo mejor, nos hemos creido, que el Cielo. El ser incorporados a la familia de Dios. A la Trinidad. Era algo. Que mereciamos. Que Dios nos debía, por obedecerle. Si por obedecer a Dios. Éste tuviera que dar el Cielo. Los animales iban todos. Porque cumplen la ley que Dios imprimio en ellos.
No. Nosotros somos criaturas de Dios, elevadas en el bautismo a la dignidad de hijos en el Hijo. Tenemos que obedecer a Dios, porque es nuestro Creador, Nuestro Señor, y por supuesto Nuestro Padre. Pero adoptivo. Hijo natural, sólo tiene a Jesús. Por nuestra obediencia, Dios no nos debe nada. Somos como dice Jesús los siervos inútiles. Nuestras buenas obras. Empezando porque a veces, de buenas no tienen más que el nombre, no compromenten a Dios con nosotros.
Cómo dijo Abraham, somos ante Él polvo y ceniza. No tenemos derechos, sólo podemos implorar misericordia.
Tenemos que obedecer a Dios, porque, es Nuestro Creador, y sobre todo, porque nos ama, y lo amamos. O deberíamos.
El Cielo. Sólo ha sido merecido por un Hombre, por Jesús. Lo que pasa. Es que Jesús, como ya era y es propietario, pues ese Cielo, que gano de nuevo, lo pone a disposición de todos. Los que del modo que sea. Lo aceptan como Salvador. Digo del modo que sea, porque también lo pone, a disposición de los que lo aceptan indirectamente.
La conversión toda conversión sea por el bautismo, la confesión, o el acto de contrición para los no católicos. Es incorporación o reincorporación a Cristo. Por eso las obras en gracia tienen mérito y merecen el Cielo. Porque son obras de Cristo.
Por ello, y como Jesús es el Salvador de todos. Es por lo que resulta idiota. Pedir cuentas a Dios, de la salvación de nadie. Lo que hay que hacer es felicitar a Jesús. Pues cada hombre que se condena. Dios quiera, que no se condene nadie. Es un fracaso, de Jesús como Redentor.
En la Biblia, Jesús nos cuenta la bellísima historia del Hijo pródigo, también aquí el hermano mayor, que es el verdadero malo. De la historia, ?pide cuentas a su padre?.
Sí en el Cielo hay más alegría por un pecador que se convierta, que por 99 justos, y somos hijos de Dios, como no, nos vamos alegrar por los hermanos que vuelven a casa.
En el libro de Ezequiel. Dios dice por medio del profeta. ? si el impío se arrepiente de su mal camino. Vivirá no morirá... Yo no quiero la muerte del pecador sino su conversión y su vida?.
De mis santos. Después de San José, que esta en plantilla, mi santo preferido es San Agustín, me gustan los santos que primero han caído en el barro. Más que los otros. Excepción hecha, Santa Teresita.
Me han encantado las historias de conversiones, que habéis contado, yo también vivi, algunas muy cercanas en mi propia familia, y en personas amigas y conocidas
Os cuento una de un sacerdote un poco conocido, y digo un poco, porque no le sé el nombre.
El caso es que este señor, jesuita joven. Era como casí todos los de la iglesia de los jesuitas salvando 2 ó 3, acérrimo defensor y partidario de la TL. Y por supuesto vestía, como uno más. No sólo en la calle, sino dentro del templo. Yo procuraba cuando iba allí a Misa, que no me coincidiese con la suya. Por razones obvias.
Pero un día, me equivoque y fui a su Misa. No me lo podía creer. Era otro. Y la sorpresa vino. Y viene, porque aún no me lo creo del todo, cada vez, que entro a rezar en esa iglesia, y lo veo paseando, con su sotana, si sotana.
Un día, se le acerco una señora mayor, y le dijo en alto ?Padre, he pedido mucho a la Virgen por usted, a lo que éste respondió. Lo sé. La Madre, me vino a buscar?.
Dios siempre nos esta buscando, siempre nos esta llamando.
Acabo con un chiste ? parábola.
Una señora muy exclusiva y muy ?beata? decía que Dios, tenía que condenar a todos los pecadores. Porque el cielo era para los justos. El caso fue, que la buena señora se murió, y llego al Cielo. Al ir entrar. San Pedro le pregunta.
¿ fue usted una pecadora en vida?
La mujer indignada. Mira a San Pedro. Y le dice, ? no sabe con quien esta hablando. Yo una pecadora. Sepa que he sido cofrade de.... y que además colaboraba con.... y que... y empezo su retahíla, de buenas obras y cumplimiento de la ley?
San Pedro, escuchaba en silencio. De pronto pregunto
¿ha si, que no es usted una pecadora?
No. Responde la mujer.
Pues en ese caso lo siento, no puede entrar
La señora la monta, se arma el gran escándalo. Y Jesús. Tiene que dejar su Trono al lado del Padre. Y presentarse a ver que sucede
Pedro le explica. Y la señora interrumpe.
Entonces Jesús, le dice. Lo siento. Tiene razón mi Apóstol. Yo morí por los pecadores y gane el Cielo para los pecadores. Por lo tanto. Le pertenece a ellos. No a los justos. Lo siento. Créeme que lo siento.
Dice la mujer.
Que venga tu Madre.
Para no discutir más, Jesús llama a Maria. Quien llega enseguida.
Y la señora, vuelve a dar sus quejas.
Imposible dice La Virgen, yo además de Jesús soy Madre de los pecadores. Son ellos los que me invocan. ?Ruega por nosotros pecadores?; por lo tanto. No puedo rogar por los justos. Que no se vean pecadores en algún modo.
La señora entonces recordó, que si había cometido un pecado, el de creerse justa, porque justo. Sólo hay 1 Dios. Y justo entonces se despertó.?.
Besos Maite
¡Qué hermosas historias!
Como no puedo comentar todo (ni falta que les hace!) me quedo con dos de las reflexiones puntuales que han señalado:
<<<<<¡Cuántas mónicas salen a relucir por aquí!
Es verdad lo que dices, Toñi, lo lindo justamente de estas historias para los que somos "terceros" en ellas, o al menos a mí me pasa, es que uno también se sensibiliza a descubrir y valorar las "Mónicas" en la propia vida.
Es otro aspecto de la Tradición, no les parece?, es decir, no tanto el sentido teológico cuanto ese vital "pasar de mano en mano" a través de un vínculo tan intangible como la oración, ¡nunca sabemos quién está rezando por nosotros! ¡nunca saben los demás (ni nosotros, claro) que nuestra oración tal vez está sosteniendo ese momento de flexión para que no se produzca el quiebre!
Y en el conjunto de esa trama de "otro reza por mí y yo rezo por otros", se arma un continuo, una masa compacta de palabras que suben al cielo.
La otra idea que recojo de lo dicho es la vinculación muy fuerte que señala Maricruz: "cuando desconectamos de la Caridad no solo no alimentamos la Fe sino que nos ponemos "solo" al nivel mental, perdiendo la profundidad".
Estoy persuadido de que la verdad deja de ser verdadera, desgajada de la Caridad, y del aspecto de paciencia y espera que está incluido en la Caridad; ¿de qué nos valdría "tener razón" en "nuestras verdades" si ese "tener razón" aniquila a quien no la "tiene"?
Un abrazo
Abel
Si me olvido de ti, Jerusalén, que de mí se olvide mi diestra
Desde que estoy leyendo estos aportes me estoy acordando de los trabajadores de la hora sexta y tú Maite vas y los traes. Hay un libro muy interesante de José Miguel Pero-Sanz Elorz que se titula así y hace unos comentarios excellente sobre esto, no para regañar sino para los que somos un poco segundones. Ya lo conoces al autor y tien un excelente sentido del humor.
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¡OLÉ!
Dios es AMOR
Abel, escribimos al mismo tiempo y no te vi. Es que la comunión de los santos no es solo algo que que se recita en el Credo, es que es verdad.
De lo que dices del aporte de Maricruz, hace poco leí, creo que por aquí, que hay que preguntarse no qué es la verdad sino Quién es la verdad... y hay que recordar que no la impone a golpe de soplamocos.
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Maite, has traído a colación la parábola de los obreros, que justamente pensaba poner y por falta de tiempo no pude. !Pensamos las dos lo mismo! Es una parábola tan linda, tan esperanzadora, tan justa, que sólo un Dios como el nuestro podría haberla inventado. Un consuelo tremendo me da. Podríamos llamarla también la parábola para los que se sienten unos inútiles, buenos para nada. Otra coincidencia con vos es la de San Agustín, y la de los santos que han estado en el barro. !Tarde te amé, oh hermosura mía tan antigua y tan amada! conozco gente católica de letrerito, como gustaba decir a Castellani, que anda juzgando las actitudes cristianas y lo que es peor las intensiones, y siepre digo : !Guay, que no se equivoque núnca! !que no trastabille, porque si se cae ¿que hará? .
Me ha encantado la historia que cuentas,me hace acordar a una señora que iba a confesarse y hablaba todo el tiempo de su hija y el sacerdote le dice en un momento que cuando iba a comenzar, a comenzar qué le pregunta la señora y el sacerdote le dice a contarme sus pecados y no los de su hija.
Perdoname que insista con la divina comedia, lo que pasa que se conoce más el infierno que el purgatorio y a mí me gustó más el purgatorio, se ve que me veo allí de cuajo, auqneu mejor sería pensar en irme al cielo, pero no soy tan presuntosa.
El Dante cuando sale del infierno pasa al purgatorio que está representado como una montaña a la que hay que escalar para llegar al cielo. bien. Al pié de esta montaña se encuentra el pre-purgatorio donde en una barca que representa a la iglesia van llegando las almas guiadas por ángeles. En este primer estadio son las almas que se salvaron justo a último momento, ahí, por un pelín. Dante nos muestra al purgatorio como una gran liturgia las almas van cantando el salmo 113, van lentas no pueden correr y virgilio le explica que que no hace falta las piernas sino la voluntad que se dirige hacia Dios que es su meta.
La voluntad de estas almas es pesada, porque estaá tironeada por las malas costumbres, al ir superando los malos habitos primará el deseo por Dios, por su amor y se volverán cada vez más ágiles cuales águilas, a medida, de que vayan despojándose de los malos habitos adquiridos, y al mismo tiempo, transformándolos en virtudes. Para cada pecado hay una liturgia especial curativa, por así decirlo. Imperdibles por la pedagogía.
Entonces Dante habla con estas almas y ellas le confiesan haber haber pasado su vida en pecados y que solo in extremis respondieron al llamado de la gracia, Aquellla larga indolencia los detiene y la gracia no obra magicamente, ha de darse tiempo a la naturaleza y mira lo que dice en versos:
Nosotras..
aún en la hora última pecamos:
allí nos alumbró la luz del cielo,
tanto que, arrepentidas, perdonadas,
con paz de Dios salimos de esta vida,
y ahora por verlo duélenos el ansia. (V,52-57)
dime si no son versos preciosos. Es la nostalgia por el amor de Dios. En el purgatorio es el amor que mueve a las almas y ese deseo hará que se vayan purificansose. Pero más adelante las almas le suplican a Dante oraciones y que cuando regrese al mundo se las pida a sus deudos : !Aquí, por los de alla mucho se avanza". Ellas experimentan lo que dijo Toñi, la verdad de la Comunión de los santos y virgilio se lo dice a Dante.
Pero detras, de estos amores pienso que está;siempre el gran amor de Dios actuando, que les hace cantar a estas almas mientras caminan el Missere. Luego cantan la Saleve Regina y finalmente el himno de completas, el Oriens ex Alto. De esta manera se van preparanbdo para la entrada en el purgatorio.
Y no sigo contando, a pesar de ser una fanática del Purgatorio, porque no les quiero dar la lata. Un beso, Andrea.
Querer ir al Cielo, a Dios, tan directo como se pueda, no es presunción, es amor, estimada Andrea. Otra cosa sería que uno crea que tiene seguro pagado por sus merecimientos. Puede pasarle que, como en los seguros de este mundo, cuando toca cobrar, sale una clausulita de letra pequeñísima que no pudo leer donde dice que n o se cumplen las condiciones requeridas.
Nadie merecemos nada, todo es gracia. Y precisamente por esto, toda gracia es un motivo de gozo y alegría.
Un abrazo
Dios es AMOR
Me gustaria volver a leer La Divina Comedia de Dante, que leí antes de los 20 añosm y ya casi no la recuerdo. Solo que despú;ñes de un purgatorio tan bueno, el Cielo me resultó bastante insípido. En parte comprendo que nos identifiquemos con el purgatorio, porque es el que responde con más claridad a nuestras situaciones humanas tan volubles, a veces.
Antes que me lo diga Toñi, voy a mirar en la Biblioteca...
Dios es AMOR
Querida Maricruz : Más vale que quiero ir al cielo y esa es mi meta.Lo de la presunción lo dije porque no me creo "buenita" para irme así directamente como un rayo.
Ciertamente el Purgatorio del Dante es una mirada muy especial, pero él sabía teológia y filosofía mejoer que muchos estudiantes de letras hoy día. que digo, mucho más. Dante escribió la divina comedia en la Sema Santa del año Santo del 1300. Entre el Lunes y el Domingo de Pascua, el lo llama su conversión.
Ella refleja una onda visión cristina.
El Purgatorio me gustó por lo pedagógico-litúrgico. En cada subida de la montaña cada grupo de almas va reformando lo deformado que ha dejado en el alma las reminicencias del pecado. Y así vamos viendoa los que han pecado de ira, de envidia, de lujuria, etc. Y los remedios para cada pecado capital. Estos remedios van acompañados de "actos litúrgicos" que concisten en meditaciones de pasajes del AT o de hechos históricos dignificantes, ora el canto de salmos, ora la posición d elos cuerpos, como en el caso de los soberbos que llevn pesadas piedras que los obliga a mirar abajo y abajarse porque el que se ensalsa sera humillado y el que se humilla será ensalsado, porque de suyo el soberbio más el intelectual siempre tiene una mirada como altiva,no? . Actos litúrgicos que se acompañan de gestos y cantos y oraciones, y ejemplos. Pura pedagogía como la que tuvo Nuestro Señor con sus contemporanios.
Entonces para este grupo de soberbios se les ofrece en forma pedagógica contemplar para adquirir la humildad el meditar la Anunciación, ver la Encarnación de Dios que se abajóy a la Madre del Salvador como la "esclava" .
La segunda mirada es contemplar al Rey David, que se bajó a bailar ante el Arca de la Alianza como uno de tantos y el tercero es el caso de Trajano que en plena entrada triunfal, condescendió a atender la súplica de una pobre viuda.
Los tres casos nos muestran en definitiva la humildad como el descender de alguien superior. Acompañados por la oración también repetitiva del Padre Nuestro. Ejemplos, hay más. Muchos más y cada uno mejor que el otro.
En el Cielo, es verdad que uno se queda como esperando más y creo que ese más es Dios dentro nuestro que no llegamos a percbir del todo. Creo que nuestros pecados, son tan nuestros que los sentimos más, o los padecemos más o los padecen más los otros, o es todo esto junto. Tal vez diga una burrada tal que me manden al rincón por burra, pero me animaría a decir que experimentamos más nuestras miserias que a Dios mismo. Eso no quiere decir que no se lo pueda percibir unas veces más que otras a lo largo de la existencia. Pero no me quiero meter en líos metáfícos.
El Cielo del Dante me encantó,es música, es coros de música, y cada estadio es mejor y el encuentro del Dante con Santo domingo y con San Francisco y con San Pablo y San Pedro y mártires y personjes históricos y la Virgen allí casi,casi en la ultima estrella es sublime. !Me olvidaba de su encuentro con su amada Beatrice quien lo guia, puesto que Virgilio no puede entrar hasta el final de los tiempos por ser precristiano y que Dante lo situa en un limbo, junto a Aristóteles y otros. La verdad que esta parte de los precristianos no la recuerdo bien como Dante lo soluciona, pero que lo soluciona es fijo. Faltaba más.
bueno, Acá es recontra archi tarde, y ya no sé que dedo y que tecla o si son dedos-teclas. Es más si cuesta leer lo borran. Un, beso Maricruz. Andrea.
Querida Andrea.
Ya he descargado la Divina Comedia. La leer:e con atención.
Una cosa me ha venido al corazón leyéndote
<<<me animaría a decir que experimentamos más nuestras miserias que a Dios mismo.>>> supongo que te refieres en el Cielo, porque en la Tierra es evidente que es así.
Mira yo no puedo imaginar lo que será el Cielo, porque solo de tratar de hacerlo me quedo sin aliento. Lo que si creo por algún atisbo es que tanto más la Luz de Dios nos ilumina, tanto más claro vemos la miseria que somos, en una sola mirada se ve la "grandeza" de Dios y nuestra propia miseria, a su Luz, pero es una visión que no humilla, sino que hace exclamar como a Maria
Mi alma magnifica al Señor y mi espíritu exulta en Dios, mi Salvador.
Seguro que disfrutaré la Divina Comedia despues de leer tus impresiones.
Dios es AMOR
Querida Maricruz: Lo que quiero decir es que experimentamos más nuestros pecados, las miserías que de suyo traen. El querer y no poder, o no querer, mucho más patente o palplable que a Dios.No quiero caer en el ejemplo de "Sentir" a Dios, aunque se pueda por los sentidos. Mientras no se corra el velo, esa fuerza de contemplarlo, de poseerlo sin las restricciones propias de nuestra naturaleza herida, no será del todo perfecta. dicen que los santos lo experimentan, pero mucho más ondo y profundo les habrá tocado y les estará tocando en el cielo, donde no hay mezclas de nada de esas cosas que en la tierra te obstaculizan, porque el cielo es el ámbito celestial. Qué será no lo sé, porque ni el ojo vió ni el oído oyó.Pero de algo estoy segura y es que lo que se nos tiene preparado escapa a lo que podemos pensar, creer, esperar y sentir. Me alegro que hayas bajado la Divina Comedia. Particularmente yo la leí, para hacer honor a la verdad en unas clases de literatura guíadas por una profesora que es un don de Dios. Nos llevó todo un año leerla completa y rumiarla.no es nada fácil la lectura y claro se la aprovecha más si se tiene fe y ciertos conocimientos que si se la leé solamente como un libro, si se la lee en el sentido literario. Espero que la disfrutes, cualquier comentario si te interesa lo hacemos por mail. Un abrazo, andrea.
Pues yo leí la "Divina Comedia" hace muchos años, ¡y me encantó!, lo único que a mí me dió la sensación de que estaba "resumida", porque fué una edición de esas "populares" donde lo importante es la "pasta" para que quede bonito en la librería del comedor... (bueno "la pasta" se entiende por las tapas del libro)...
Por cierto, no "intervengo", porque la conversación está deribando hacia unos "derroteros", que no son los que yo esperaba dado el tema, aunque me gustan los aportes...
A los "Ilustrados" hay que leerlos en su "contexto", es decir ellos sobre todo "analizaban" la problemática social existente en aquella época de cambio y sus repercusiones.... Así como pretendían "comprender y estudiar" todo "el saber conocido" hasta aquella época. De hecho se les considera a muchos de ellos como "precursores" de la Sociología o de la Politología... por ejemplo. El problema ha sido cuando se han analizado sus escritos desde perspectivas "Teológicas" (salvo los que manifiestamente pretendía atacar la Fé Cristiana Católoca por ser ella, pero ni son "todos", ni muchas veces "los más importantes" culturalmente hablando), y eso sí que es Peligrosísimo, tanto como cuando se escribían tratados de Astronomía como "Conceptos Teológicos"... (por ejemplo) que era lo que pasó en ocasiones en la Edad Media y Moderna. Y en donde "no siempre estuvieron acertados" (más bien solían "mezclar" sin darse mucha cuenta) fué en los Tratados de Religión escritos desde una perspectiva "filosófica"... ¡Pero por ejemplo en "Sociología de las Religiones" nos resultaron útiles como precursores de un estudio empírico de "como el hombre se adapta y adapta los "rituales religiosos y el concepto de Divinidad" a sus diversas culturas...¡La Barbaridad sería afirmar que el hecho de la "variedad de ritualismos" religiosos nacidos de las tradiciones de los pueblos, demuestra que en realidad "cualquier religión es idéntica a otra"...y por lo tanto el Cristianismo es "una más".... Eso sí es una barbaridad nacida de una interpretación "libre" de los Ilustrados en general, basada en afirmaciones de un sólo Ilustrado: Rouseau
Pero me encanta por donde "va el tema", sólo quise añadir "un poquito más" de la parte "prosaica" del tema.
Un Abrazo
Mª Carmen
jajaja, Y si MªCarmnen a veces pasa que empiezas hablando de papas y terminas hablando de los planetas verdes. `Claro, de Voltaire en el 1778 casi fin de siglo me fuí al Dante en el 1300, como 400 años. Nada que ver. Cada época tenía sus presupuestos. Y claro Voltaire, hijo de la ilustración, y metido de cuajo con las ideas dela revolución a tal punto que el rey lo destirra, se ataca a la religión, etc, etc. Claro a Dante también lo destierran, se metió en politica, escribía, pero la religión era en ese tiempo más Cristocéntrica que otra cosa. Entre uno y otro me quedo más con el Dante. De paso, si les interesa lean esto que escribio Hans Urs von Balthasar acerca del Dante de como veía él tiempo, de su concepción de la época y los poderes, de la sociedad. Nada que ver con Voltire y el tiempo en que le tocó vivir. Pero mira por donde uno y otro descubren por distintas vías el camino de la salvación y que no es otra dada que perteneciendo a una sola Iglesia. Un Beso, Andrea.
http://.www.catholic-church.org/mscperu/consultas/cn_tiempo_dante.html
Disiento de esta conclusión, la de que el sr. Voltaire muriera reconciluado con Jesuctisto, Nuestro Señor.
Resulta que el abate Gauthier, movido por su propia iniciativa, visitó a Voltaire en marzo, cuando éste enfermó y el terror de morir sin confesión le llevó a confesarse. Sin embargo, enterado el párroco de San Sulpicio, parroquia a la que pertenecía Voltaire como feligrés de ella, le escribió al filósofo
eñor de Voltaire, Vm. ha ocurrido finalmente a la Religión; pero es preciso no hacer las cosas por mitad. Vm. es mi feligrés, y así yo me ofrezo a hacer cuanto yo pudiere.
A lo que contestó Voltaire: Vm. me ha enviado al abate Gauthier, y me he confesado con él.
"Perdonad" - respondió el párroco - "yo no lo he enviado ; su celo ha sido el que le condujo, pues yo no le conocía..."
Estas palabras movieron a risa a Voltaire... de modo que el párroco de San Sulpicio reconoció que el buen abate Gauthier había sido engañado...
Esta historia y su final se cuenta en un librito precioso y poco publicitado: EL ÉXITO DE LA MUERTE CORRESPONDIENTE A LA VIDA DE LOS TRES SUPUESTOS HÉROES DEL SIGLO XVIII, VOLTAIRE, D'ALEMBERT Y DIDEROT... por Don Joseph Domenichini.