Actual Ras Sarfand, fue en la antigüedad un importante puerto fenicio, entre Sidón al norte y Tiro al sur, a unos 15km de Sidón. Su nombre aparece ya en el siglo XIII a.C. en un listado de localidades de tiempos de Ramsés II. También aparece entre las ciudades conquistadas por Senaquerib (hacia el 700 a.C.) y más tarde mencionada también por Flavio Josefo en Ant. VIII, 13, 2.
El nombre se escribe de distintas formas: Sarepta, Sarefta, Sárapta, con tsade en el texto hebreo (Zarephath, en las transliteración tradicional), y más variantes. Es mencionada en 1Re 17,9-24 como el sitio en el que Elías permaneció durante la larga sequía, y donde hizo dos prodigios: proveer de harina y aceite inacabables a la viuda que lo acogió, y resucitar a su niño que había muerto. Precisamente a estos milagros alude Jesús en el episodio relatado por san Lucas de la visita a Nazaret.
Es mencionada también en Abd 1,19-21 como ciudad lejana que formará parte del reino restaurado de Yahvé.
Toda esta región fenicia era famosa por su industria del vidrio (Estrabón, Geografía, XVI, 25), y en las excavaciones de los años 70 del siglo XX se encontraron restos de hornos de vidrio en Sarepta.
Sarepta, con su viuda extranjera elegida por Elías y recordada por Jesús, se convierte en figura del obrar libre y soberano de Dios, que no se limita a los confines del pueblo elegido, sino que manifiesta su poder y su misericordia también en tierra pagana.