l Correggio ha pintado aqui una miríada de figuras dispuestas en amplios círculos concéntricos que se aligeran a medida que se acercan a la cúspide. En medio del vertiginoso torbellino de ángeles que parecen disolverse en la luz del cielo, está audazmente escorzada la figura de la Virgen en su Asunción.