la hora de la muerte de San Juan Evangelista, Cristo resucitado viene a buscarlo junto a los demás apóstoles, como indicaba una antigua tradición.
La cúpula no tiene linterna, lo que le permite al Corregio aprovechar todo el espacio de la bóveda para un audaz escorzo: Cristo parece realmente desplazarse volnado desde el cielo, como puede apreciarse en esta vista de conjunto.