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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
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Documentación: XXI (Sin)
Salmo 119 Shin (118,161-168)
Ver introducción general en Salmo 119 Aleph.

Sin. De la experiencia del salmista parece brotar ese verso 165: la ley de Dios es un orden, y pone al hombre en paz total. El mismo verbo hebreo es el guardar los preceptos [...]

167.168, y el aguardar la salvación 166: guardar y aguardar formas sustanciales de la peregrinación humana.



sup>161 Los nobles me perseguían sin motivo,

     pero mi corazón respetaba tus palabras;

162 yo me alegraba con tu promesa,

     como el que encuentra un rico botín;

163 detesto y aborrezco la mentira,

     y amo tu voluntad;

164 siete veces al día te alabo,

     por tus justos mandamientos;

165 mucha paz tienen los que aman tus leyes,

     y nada los hace tropezar;

166 aguardo tu salvación, Señor,

     y cumplo tus mandatos;

167 mi alma guarda tus preceptos,

     y los ama intensamente;

168 guardo tus decretos,

     y tú tienes presentes mis caminos.

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