Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
San Epafras, santo del NT
fecha: 19 de julio
canonización: bíblico
hagiografía: Abel Della Costa
Elogio: Conmemoración de san Epafras, que en Colosas, Laodicea y Hierápolis, trabajó mucho en la difusión del Evangelio, y a quien san Pablo llama carísimo consiervo, con-cautivo y fiel ministro de Cristo.

De Epafras conocemos muy poco, apenas lo que menciona el elogio del Martirologio Romano, que se atiene estrictamente al dato bíblico, sin embargo, en las tres citas que lo mencionan, se nos aparece como un cristiano en plena actividad apostólica: compañero de cautiverio de san Pablo, según dice el propio Apóstol en Filemon v. 23. Tradicionalmente se entiende que este cautiverio al que se refiere es el del 60-62 con el que termina Hechos de los Apóstoles (Hech 28,29-30), y que no sabemos si culminó en la liberación del Apóstol o en su ejecución.

La siguiente mención, con muchos datos («muchos»... dada la escasez a la que estamos acostumbrados) proviene de dos momentos distintos de la Carta a los Colosenses: en el saludo incial y en el final. Los datos biográficos sobre san Pablo que nos aporta esta carta hay que evaluarlos con prudencia, porque es una de los escritos cuya autenticidad paulina está -y posiblemente lo esté siempre- discutida, con la balanza más inclinada hacia el no, que hacia el sí. Por supuesto, eso no implica que la carta sea o no del Nuevo Testamento: siempre lo ha sido y lo seguirá siendo, y aparece en las listas más antiguas de escritos cristianos, pero la duda sobre la autoría no permite usarla como fuente para trazar la biografía del Apóstol. Sin embargo, los especialistas no dudan en que, aunque la carta sea pseudoepigráfica (es decir, puesta bajo su nombre tiempo después de la muerte de Pablo), contiene fragmentos que sí provienen de mano de Pablo, y esos fragmentos son, precisamente, los que muestran una situación semejante a la de Filemón, como la enumeración de los colaboradores del Apóstol, entre los que se contaba en esa época Epafras.

Así que, aunque la Carta a los Colosenses nos sirve escasamente para biografiar a san Pablo, sirve, y mucho, para acercarnos al personaje de Epafras: los dos fragmentos, ricos y vívidos, conservan todo su valor histórico. Nos dice allí san Pablo que Epafras enseñó a la comunidad de Colosas el Evangelio, e incluso dice más, leámoslo directamente: «El Evangelio [que llegó, fructifica y crece]...desde el día en que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en la verdad: tal como os la enseñó Epafras, nuestro querido consiervo y fiel ministro de Cristo, en lugar nuestro, el cual nos informó también de vuestro amor en el Espíritu.» (Col 1,6-8) ¡Menudo título le cede el Apóstol a Epafras!: «ministro en lugar nuestro». Aunque san Pablo sabe apreciar a sus colaboradores, sólo a unos pocos los ensalza así.

Posiblemente no sea para menos, ya que, a juzgar por el otro retazo de la vida de Epafras que la carta nos acerca, nos enteramos que no sólo llevó el Evangelio, en nombre de Pablo, a Colosas, sino que además mantiene una conexión constante, en predicación y en oración, con ésa, su comunidad -de la que además es originario-, y desde la que seguramente fue evangelizador también de Laodicea y Hierápolis, ya que las tres ciudades formaban un triángulo de no más de 20 km de separación de cada una con las otras: «Os saluda Epafras, vuestro compatriota, siervo de Cristo Jesús, que se esfuerza siempre a favor vuestro en sus oraciones, para que os mantengáis perfectos cumplidores de toda voluntad divina. Yo soy testigo de lo mucho que se afana por vosotros, por los de Laodicea y por los de Hierápolis» (Col 4,12-13).

No hay más que esto, pero ¿de cuántos personajes del Nuevo Testamento no tenemos sino mucho menos? Se afanaba en esta vida limitada y terrena por su comunidad a través de la oración, seguramente ahora que vive la vida más plena a la que todos estamos llamados, su oración es constante por toda la Iglesia.

La cuestión del cautiverio en Roma de san Pablo y sus posibles terminaciones, puede leerse en cualquier biografía del Apóstol, incluso en el artículo dedicado a su martirio en este santoral. Sobre la autenticidad paulina de Colosenses, hay soluciones para todos los gustos, y ninguna se impone con gran ventaja a las demás; puede leerse la cuestión en cualquier introducción a las epístolas de Colosenses-Efesios (que suelen tratarse juntas), por ejemplo, el Comentario Bíblico San Jerónimo, ya sea el original (que defiende la autoría paulina) o el nuevo (que la descarta), o en los Cuadernillos Bíbicos de Verbo Divino, accesibles a cualquier lector con mínimo de formación. En todo caso, lo mñás interesante para el lector medio no debe ser «tomar partido», sino entrenarse en evaluar por qué los especialistas se inclinan por una u otra solución.

Abel Della Costa
accedido 9048 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_2455
puedes agregar un comentario
nombre:
email (opt):
comentario:
Ip: 35.172.136.29
Copia este código antispam en el casillero:
© El Testigo Fiel - 2003-2021 - todos los contenidos del portal pueden reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 7.2.34