
Nació hacia 798 de un noble linaje de Westfalia. Recibió su primera formación en la abadía benedictina de Fulda, bajo Rábano Mauro, que fue abad allí de 822 a 824. Después continuó su formación en San Riquier y San Quentin. En algún momento de ese periodo se hizo monje.
Lo encontramos al frente de la escuela monástica de la abadía de Corvey, en el Weser. En 851, es ordenado como cuarto obispo de Hildesheim. Como tal, fue un importante consejero del rey Luis II el Alemán (804-876). Una ventana de la iglesia de la ciudad bretona de Pont-Croix (Finisterre) lo representa enviado a Carlos el Calvo con el obispo Liutbert.
En 860, fundó el monasterio femenino de Essen en su propia finca: aquí se encuentra también el origen de la ciudad del mismo nombre. Hacia 870, hizo trasladar las reliquias de San Marciano de Auxerre a la canonjía que fundó en Essen.
Fue inhumado en la iglesia de la abadía que fundó en Essen, y allí sus restos mortales siguen recibiendo veneración.
Traducido del artículo del P. Dries van den Akker, SJ, que cita como fuentes a LINDEN, Stijn van der: «Los santos». Amsterdam/Amberes, Contact, 1999, y SCHÜTTE, Albert: «manual de santos alemanes», Colonia, Bachem, 1941.