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El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003
Santos Marino y Asterio, mártires
fecha: 3 de marzo
†: c. 260 - país: Israel
otras formas del nombre: Astirio
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: En Cesarea de Palestina, santos Marino, soldado, y Asterio, senador, mártires en tiempo del emperador Galieno. El primero, delatado por su condición de cristiano por un compañero envidioso, profesó su fe ante el juez con palabras muy claras y, decapitado, alcanzó la corona del martirio. Asterio, por haber honrado el cuerpo del mártir al ajustarle la propia veste con que se cubría, mereció a su vez el mismo honor que él había prestado al mártir.

En la «Historia Eclesiástica», Eusebio describe el martirio de San Marino. El santo pertenecía a una noble familia de Cesárea de Palestina y se había distinguido en el ejército. Iba ya a ser condecorado con el emblema de centurión, cuando uno de sus rivales objetó que no tenía derecho de aspirar a esa dignidad, pues era cristiano y no podía ofrecer sacrificios al emperador. El gobernador, Aqueo, interrogó a Marino y como éste confesara a Cristo, le dio tres horas para reflexionar. En la puerta de la sala del juicio Marino encontró al obispo de la ciudad, llamado Teotecno, quien le condujo a la iglesia. El obispo señaló a Marino el libro de los Evangelios que se hallaba sobre el altar y la espada que éste llevaba al cinto, y le dijo que escogiese entre esos dos objetos. Marino tomó sin vacilar el libro de los Evangelios en sus manos. El obispo le dijo: «Entonces acógete a Dios y pídele que te de fuerza para ganar lo que has escogido. Vete en paz». Marino retornó a la sala del juicio y confesó su fe con la misma valentía que antes. Fue ejecutado inmediatamente.

San Astirio, un senador romano que gozaba del favor del emperador, asistió al martirio de Marino, envolvió el cadáver en su propia capa, se lo echó sobre los hombros y le dio cristiana sepultura. Eusebio no habla del martirio de san Astirio, pero Rufino lo supone en su traducción latina de la historia y, tanto el Martirologio Romano como el Menaion griego (7 de agosto) conmemoran a San Astirio como mártir; Eusebio sólo indica que los amigos de Astirio estaban aun vivos cuando él escribió la historia y «cuentan sobre él muchas otras cosas», ninguna de las cuales nos ha llegado.

Todo lo que sabemos sobre estos dos santos se basa en Eusebio, Historia Eclesiástica, lib. VII, cc. 15 y 16.

 

fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_745
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Comentarios
por Juan CarlosEsparza Quiroga (i) (190.16.182.---) - lun , 03-mar-2014, 01:48:23

Me gustan mucho las historias de los santos. Por favor les agradeceré que me los envíen diariamente. Muchísimas gracias.

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