Lo que me llama la atención es la fecha 2037 ¿ y por qué no 2015?
Porque Él mismo ha manifestado: «ni te soltaré ni te abandonaré»
- Conferencias Episcopales de similar tamaño: paises inmensos como Brasil y Mexico deben contar con mas de una conferencia episcopal, paises pequeños deben agruparse en una sola conferencia episcopal, todas las conferencias episcopales con similar numero de fieles.
¿Por qué semejante pasión por igualar? Por lo pronto la "conferencia episcopal" no debería ser un concepto tan importante: lo que importa es el obispo, la conferencia es un apoyo. Cuando la relación se invierte y los obispos se mueven como funcionarios de la conferencia... mala cosa. Pero además, visto el mal de la reunionitis y la conferentis, ¿por qué, además, agregarle la igualitis? De verdad que busco la lógica de eso y sólo me suena a simetría de escaparate.
Diocesis de tamaño adecuado: olvidarnos del absurdo de esas megadiocesis en las cuales los Obispos no pueden realizar una evangelizacion realmente efectiva.
Bueno, esta condición, o es imposible, o es contraria a la anterior. ¿Cuál es el tamaño "adecuado", "adecuado" a qué? "adecuado" es un término relacional. Yo entiendo que lo adecuado -referido a una diócesis- es a la realidad de los fieles con los que ese pastor trabaja... y por tanto "igual que" la de al lado y la de enfrente debe quedar como secundario frente a la realidad de los que pertenecen a esa diócesis.
Una diócesis que contenga una favela de Brasil es, ciertamente una diócesis conflictiva... a no, pero no importa: igualemos tamaño con la diócesis de Québec, así las dos son "adecuadas" al papelucho donde movemos las piezas del tablero evangelizador....
- Diversificacion de los Obispados Funcionales
¿"obispos funcionales"? por ahora estamos en la etapa de los obispos-funcionarios, que va bastante mal, si encima les quitamos la noción de diócesis, adiós funcionarios... más que funcionales serán ya del todo disfuncionales, mejor nombremos funcionarios laicos especializados, y ya está.
Si te entendí bien, los obispos vendrían a ser especialistas sin especialización, o sea: lo peor del amateurismo del obispado, con lo peor del profesionalismo de la especialización... madre mía, eso es como para que quede del todo claro que la Iglesia está sostenida por el Espíritu, porque si como está apenas funciona, con obispos-disfuncionales no sé qué malabarismos no habrá que hacer la Trinidad entera.
Aumentar el lapso entre la ordenacion de Diacono y de Presbitero... caso contrario va a Roma a realizar sus estudios para Presbitero.
¿todos los aspirantes a presbítero del mundo estudiando en Roma????? ¿te tomaste la fiebre? ¿abriste un mapa de Roma alguna vez? te cuento que por Roma uno camina por especial intervención divina, ahora imagina que le sumamos todos los futuros presbíteros ¡del mundo! tendremos que pedir a Dios que no aumente las vocaciones, sino más bien las vacaciones sacerdotales, a ver si se van y dejan tranquila la ciudad eterna por unos meses.
Supresion de organismos eclesiales ineptos, tales como el CELAM
No entiendo: quieres suprimir el CELAM (Conferencia Episcopal Latinoamericana) pero potenciar el trabajo de las conferencias episcopales (o sea, llámalo CELAM o como quieras, pero es lo mismo)?
Ay, Julio, Julio... la Iglesia no es una empresa, por más que quieras usar herramientas de empresa para analizarla: no le van ni los funcionarios formados en cursos de management centralizados, ni la repartición de espacios laborales idénticos, ni planes trienales de evangelización, ni nada de eso.
¿Sabes lo que le va a la Iglesia? obispos como san Porfirio de Gaza, que tan indigno se creía del obispado, que el obispo Juan de Cesarea lo tuvo que hacer sujetar por unos ciudadanos del lugar, y así quietecito, lo consagró, como quien dice "le echó la bendición"... y por supuesto fue un excelente obispo, porque no confiaba en sus planes, proyectos ni cálculos -que no tenía-, sino en que el Espíritu -muy a pesar de su deseo- lo conducía.
---------------------
«Cristo dijo en el Evangelio: Yo soy la verdad, y no dijo: Yo soy la costumbre» (San Libosio, obispo y mártir)
Lo que me llama la atención Julio, es que en donde lees la palabra OBISPO, metes mano a toda tu concepción empresarial-iglesia- anti Celan-evangelización por resultados- eficacia-
¿qué tiene que ver este tema de Kung con el Celan o con las megas diócesis?
¿Sabes lo que le va a la Iglesia? obispos como san Porfirio de Gaza, que tan indigno se creía del obispado, que el obispo Juan de Cesarea lo tuvo que hacer sujetar por unos ciudadanos del lugar, y así quietecito, lo consagró, como quien dice "le echó la bendición"... y por supuesto fue un excelente obispo, porque no confiaba en sus planes, proyectos ni cálculos -que no tenía-, sino en que el Espíritu -muy a pesar de su deseo- lo conducía.
![]()
Porque Él mismo ha manifestado: «ni te soltaré ni te abandonaré»
La verdad es que Küng será lo que quiera -o lo que pueda-, pero no se le puede negar que es capaz de abrir tantas líneas de debate a la vez que sería un chollo tenerlo en cualquier foro. Otra cosa es qué tal se arreglaría para defender algunas de las cosas que afirma
Por lo demás, yo, que soy un pealo, ¿a quién debo creer más colegiado de los dos, al Papa o a Küng? Porque se me ocurre que, cuando apela a que en la cúpula de la Iglesia habría que actuar de modo colegiado, está queriéndonos decir que el Papa, naturalmente, no actúa de ese modo, que va a su bola; vamos, como el propio Küng. No sé si hay quien confunde el espíritu colegiado con el espíritu de colegiala.
jajajajajajajaaj
---------------------
«Cristo dijo en el Evangelio: Yo soy la verdad, y no dijo: Yo soy la costumbre» (San Libosio, obispo y mártir)
La carta de Kung es aceptable y no podemos negar que razones tiene, las tendrá también el Papa y en el fondo todos tenemos que rendir cuentas a Dios y no al Papa ni a Kung. Hice mi profesorado en Cs Religiosas estudiando antes y después del Concilio todo lo que pasaba en la Iglesia y es cierto que estamos al menos en Latinoamérica a excepción de algunas Diócesis en un retroceso y en una falta de entusiamo eclesial. En la medida que se endurece la postura del Papa (a veces con la prensa malintencionada) se produce un divorcio entre Iglesia y pueblo cristiano y eso que en América Latina y Argentina en particular la gente no está al tanto de los casos de pedofilia de los países del Norte. Creo que la carta de Kung no es ofensiva sino la posibilidad de reforzar los logros del Concilio Vaticano II pero debemos esforzarnos más sino pensemos en Jesús porque en definitiva lo cristiano de nuestras cultura es lo que hay de Cristo en ella, lo que hay de Cristo en nosotros y en nuestros corazones... creo que debemos avanzar y no ir hacia atrás... Cristo es Camino, Verdad y Vida y no sólo tradición cristalizada o será que la Iglesia no es para todos o se llama católica y no es tan universal... Desde ya pido disculpas si he ofendido a alguien pero amo a Dios y a mi Iglesia y quiere que su techo nos abarque a todos los que con fe se acercan a ella... Luis Eransus
Ofensa ninguna... es tu opinión. Ahora bien, dices:
En la medida que se endurece la postura del Papa ... se produce un divorcio entre Iglesia y pueblo cristiano
Me parece que no es muy aceptable achacarle ese divorcio a este papa; en rigor, creo yo, el divorcio es mucho más profundo que el que pueda causar uno dos o tres pontificados. Tiene razón Küng cuando dice «... parece alejarse cada vez más de la gran mayoría del pueblo de la Iglesia, que de todas formas se ocupa cada vez menos de Roma y que, en el mejor de los casos, aún se identifica con su parroquia y sus obispos locales.», solo que creo que es injusto poner como sujeto de esa frase a Benedicto XVI: no es él quien se aleja cada vez más de la gran mayoría... (etc).
Es la cultura en su conjunto la que está en grandes cambios, en una mutación formidable; lo que da una sensación de alejamiento y de imposibilidad de entendernos con el mundo. Quizás para algunos de esos cambios Roma es menos sensible que lo que podemos ser nosotros individualmente (es lógico: nosotros no tenemos obligación de ser norma más que para nosotros mismos); quizás para otros cambios Roma es un poco más prudente y ve más lejos que lo que vemos nosotros individualmente, pero en todo caso mantengo que me parece injusto, muy injusto, cargar el problema en Roma o en el Papa con exclusividad, como si con quitar al Papa y dejar a los obispos guiados por la señera palabra de Kúng, el mundo volvería a ser un espacio dialogante... eso es una fantasía de café de mediatarde. Lo que no implica no ver el divorcio que señalas.
Pero cuando uno ve un problema y se pone a fantasear con la solución, pierde la preciosa oportunidad de buscarla en serio.
Por otra parte, aceptado que hay un divorcio entre el mundo actual y la Iglesia, o incluso entre los creyentes de a pie y la Iglesia, no creo que con repetir los clichés periodísticos (sida y preservativo, misa de espaldas, el discurso de Ratisbona, la canonización de Pío XII, etc...) se llegue ni al borde del problema.
---------------------
«Cristo dijo en el Evangelio: Yo soy la verdad, y no dijo: Yo soy la costumbre» (San Libosio, obispo y mártir)
La verdad es que aparte de esta lamentable carta -y de algunas otras cositas sueltas contemporáneas- no he leído nada de Küng, quiero suponer que su renombre tendrá algún sustento más respetable. ¿Alguien aquí ha leido algún libro que pudiera recomendar?
En la actualidad, Küng y Boff me suenan a algo que van en sintonía.
Al menos Boff me suena a que dejó de ser lo que empezó siendo evolucionando o virando a pensador de la Gaia ciencia con renonbre. Gaia con i latina.
A Hans, me imagino que, es víctima de sí mismo situándose en el opuesto de la suerte de un compañero suyo.
---------------------
El mundo escucha de buen grado a los maestros, cuando son también testigos.
Benedicto XVI.
amo a Dios y a mi Iglesia y quiere que su techo nos abarque a todos los que con fe se acercan a ella...
Pues ese inclusivismo no parece extenderse a los lefebvristas, a juzgar por la carta. Y no sólo la carta, y no sólo Küng. Hace poco caí a la página de la revista Concilium, entré a "Statements" (esperaba una especie de declaración de principios)... y encontré que la página está dedicada a protestar contra el hecho de que el papa haya levantado ciertas excomuniones. (Y también hace poco escuchaba a un famoso jesuita español decir en entrevista de TV que "mi Dios no es el Dios de Rouco Varela" ).
Todos somos "abiertos", menos con aquellos que no tragamos... ![]()
De todos modos el caso de los lefebvristas es muy peculiar y pienso que levanta ampollas por cierto tono de soberbia y exclusivismo que tienen todas las declaraciones que hacen ellos. Es verdad que si queremos ser mejores que lso lefebvristas deberíamos poder pasar por encima de eso y acogerlos sin reservas, pero es difícil acoger a alguien que no muestra demasiado deseo de ser acogido, sino más bien cierto permanente reclamo de ser luz y guía para los demás.
Respecto de tu pregunta de algún libro recomendable de Küng, fuera de aertículos sueltos no he leído ninguno de sus libros conocidos, sus temas caen muy lejos de mis intereses, a decir verdad. Me rondó toda la tarde la idea de un libro de él sobre la revelación, pero creo que estoy confundido y era de Barth, a quien en ese tema creo que Kúng lo sigue muy de cerca; de hecho no encontré un título específico sobre el tema en las bibliografías que consulté hoy (muy limitadas, por otra parte).
---------------------
«Cristo dijo en el Evangelio: Yo soy la verdad, y no dijo: Yo soy la costumbre» (San Libosio, obispo y mártir)
Nunca he participado en los foros, aunque desde que los descubrí he pasado mucho tiempo en ellos. El tema tan controversial de la carta de Hans Küng me ha movido a expresar mi pensamiento, el que espero que no ofenda pero ayude a aclarar un poco la situación.
En primer lugar me da la impresión que se juzga a Küng de "oídas" o de "leídas" o como quieran, pero muy pocos en el foro han leído sus libros. No me explico como se puede juzgar a un teólogo de esa categoría de esa manera, es decir: sin haber leído sus escritos, sin haberse empapado de su pensamiento. Yo he tenido la oportunidad de leer varios de sus libros e incluso he utilizado "Existe Dios?" para dar clases de Filosofía en colegios y universidades católicas y laicas , al lado de libros del gran pensador jesuita Fredrick Copleston. ¿Por qué? porque son obras suficientemente críticas y de un peso increíble para poder hacerlo. También he leído "Proyecto de una Ética Mundial ", "¿Vida eterna?" y "La iglesia católica" y quiero leer "El cristianismo. Esencia e historia". Igualmente he tenido la oportunidad de leer a Boff quien en sus últimos escritos no se ha dedicado a escribir sobre "Gaia" (han leído algo serio sobre la teoría de Gaia y sus fundamentos filosóficos?) sino sobre el problema ético de la ecología, adelantándose a lo que actualmente ha estallado sobre la conservación del planeta. Si les asustó el título de uno de sus últimos libros "Evangelio del Cristo cósmico" por favor, antes estudien y lean a otro gran jesuita Pierre Teilhard de Chardin, que fue uno de los grandes integradores del cristianismo con la teoría de la Evolución, y entonces y sólo entonces serán capaces de comprender más del tema. Ojo: que haya abandonado el sacerdocio no es argumento para rebatir sus racionamientos, eso sería una falacia ad-hominem, si mal no recuerdo. No nos dejemos llevar sin tener una base suficientemente fuerte para opinar, peor si es únicamente "periodística" porque normalmente cometen grandes errores por no estar empapados de los temas.
Estoy de acuerdo con Ewan, y les pregunto ¿por qué somos más papistas que el Papa? La infalibilidad papal se da UNICAMENTE en cuestiones de Fe, moral y costumbres y cuándo él diga EXPROFESO, que así lo es. De otra manera es tan falible como cualquiera. ¿Recuerdan la "Veritatis Splendor" de Juan Pablo II? Aún cuando era de Moral y costumbres, alguien preguntó si era doctrina infalible, el vocero bajo la cabeza y respondió "No, no lo es". Luego se podía o no estar de acuerdo con ella, era magisterio, pero podía ser analizada y criticada porque no era infalible. Y seguramente saben que también el Colegio Episcopal (no cardenalicio, que no es un grado de orden sino un título surgido por coyunturas históricas) también es infalible. Pero, aún más, el Pueblo de Dios en su conjunto es infalible, y algunos dogmas de fe han surgido de allí, de la fe del Pueblo en su conjunto.
Cuando el Concilio Vaticano II con todo el colegio Episcopal representado, decidió abandonar el concepto de cristiandad y presentar la Iglesia y la fe cristiana como una oferta más (la mejor desde nuestro punto de vista) en el conjunto mundial, fue una decisión colegiada, aunque uno de los más jóvenes obispos polacos (reconocidos siempre por su conservadurismo) voto en contra. Este era el futuro papa Juan Pablo II. ¿Tenía derecho aquel carismático y querido Papa a volver a implantar la idea de "nueva Cristiandad" oponiéndose a la idea que el Concilio había deshechado, solo porque él no estuvo de acuerdo en aquella oportunidad? ¿Es esto democrático? ¿Por qué cacareamos tanto la democracia si la Iglesia es muchas veces lo más antidemocrático que existe? De aquí, Abel, es de dónde surge el que dos pontificados (más con lo largo que fue el de Juan Pablo II) sí sean capaces de frenar aquella apertura del "Papa Bono" Juan XXIII. Las intervenciones a distintas órdenes religiosas, documentos, políticas implantadas, teólogos silenciados, etc., etc. sí fueron capaces de hacerlo, aunque estoy de acuerdo contigo: "Quizás para algunos de esos cambios Roma es menos sensible que lo que podemos ser nosotros individualmente (es lógico: nosotros no tenemos obligación de ser norma más que para nosotros mismos); quizás para otros cambios Roma es un poco más prudente y ve más lejos que lo que vemos nosotros individualmente,..." Pero eso hace que la agilidad y juventud que el concilio quiso darle a la Iglesia se este yendo para atrás, volviendo a los adornos cosméticos que Juan XXIII quiso que se quitaran. Hay opciones que urge tomar!!!
No es únicamente Küng el que ha hablado, él es simplemente el último, pero como es el "teólogo controvertido", se hace mucho espaviento. Pero ¿no recuerdan "Querida Iglesia" del maestro de espiritualidad y ortodoxo jesuita Carlos Vallés? ¿O el escrito de gigantesco biblista jesuita Cardenal Martini parafraseando a Martin Luther King, "He tenido un sueño..."? ¿Por qué siempre se reprimen los deseos de hacer avanzar a la Iglesia, mientras se perdona los conservadores que no la dejan avanzar? ¿Es que allí reflejamos nuestra inseguridad y nuestras preferencia de tener algo seguro, aunque esté mal, que buscar la verdad? Cristo rompió con todas las tradiciones farisaicas que tan arraigadas estaban en el pueblo y tanta seguridad le daban.
Sería muy bonito hacer un análisis sobre las herejías (yo lo hice durante mis estudios, pero no sé dónde lo dejé y si aún existe o se deshizo -porque en ese tiempo aún no estaban tan extendidas las computadoras personales para almacenarlos electrónicamente-). Si mal no recuerdo van a llegar a una conclusión: Todas las herejías vinieron del lado conservador, de los que no querían avanzar y aceptar verdades que los teólogos iban deduciendo y desarrollando.
Reconozcamos simplemente que hay un problema serio, que en ese problema ha tenido muchos actores de todas las categorías, y que debemos reconocerlo, no importando quien sea, y RECTIFICARLO. Que la carta de Küng es simplemente el último clamor de muchos que se han elevado. Que no debemos olvidarnos del Concilio Vaticano II y ponerlo en práctica, porque después de 45 años estamos involucionando con respecto a sus ideas. Que eso no implica que no se quiera a la persona del papa, porque ya decía Don Bosco -San Juan Bosco si no estoy mal- que si se ama a alguien hay que corregirle, y eso hacía él con su grande y querido amigo Luis Comollo. Tampoco se estaría negando que el papa es un genio en muchos aspectos y un gran teólogo. Sólo se le está haciendo ver que urge cambiar algunas cosas, por bien de nuestra querida Iglesia, de lo cual no solo tenemos derecho, sino obligación de hacerlo, si realmente la amamos
Lo cierto es que no he acabado de digerir la carta de Küng y que he leído los post en diagonal. ¡Mea culpa!
De momento sólo se me ocurre: ¡Qué Dios nos pille confesados!
Un abrazo en XT!
________________
Con el permiso de Gerard: El mundo escucha de buen grado a los maestros, cuando son también testigos. Benedicto XVI.
Pitus minor
Hola, Mac, bienvenido. Me suena tu nic, a pesar de que decías que no has participado.
Lo que aportas es interesante, ahora bien, me gstaría hacer algunas primeras precisiones (y luego, más despierto, quizás verdaderamente tratar de responder):
me da la impresión que se juzga a Küng de "oídas" o de "leídas" o como quieran, pero muy pocos en el foro han leído sus libros. No me explico como se puede juzgar a un teólogo de esa categoría de esa manera, es decir: sin haber leído sus escritos, sin haberse empapado de su pensamiento.
El tema propuesto en el hilo es muy concreto: esta carta, y creo que quien más quien menos, todos nos hemos ceñido a opinar sobre esta carta, o al menos eso es lo que vertebra el hilo. Luego puede uno ir más a su opinión de lo que oýó o leyó parcialmente, como es lógico... no me digas que has leído de todo lo que opinas en tu vida, porque simplemente, y aunque no te conozco, no te lo creo. Nos guiamos en muchísimos casos por opiniones mayoritarias, por juicios, a veces apresurados, pero en todo caso no del todo inválidos, aunque siempre corregibles; de todos modos mantengo lo dicho: lo que se habla en el hilo es de esta carta, para la que es totalmente irrelevante si uno ha leído poco, mucho o nada de lo que dijo Küng en otras ocasiones.
****
¿Es esto democrático? ¿Por qué cacareamos tanto la democracia si la Iglesia es muchas veces lo más antidemocrático que existe?
Esa palabra es tan complicada, que quizás mejor no usarla salvo en su estricto contexto político, pero no sé de dónde sacas que la Igelsia es, o debería ser, una democracia. A mí la idea de una nueva cristiandad, tan querida al anterior Papa, me disgusta tanto como a ti, así como -todos lo saben aquí- me disgustaba el anterior Papa, pero de allí a decir que no tenía derecho a intentarla, proponerla, o incluso implantarla... no sé. Pienso que el Papa, mientras sea legítimo, tiene derecho a hacer cosas de Papa, incluyendo las cosas en que se puede equivocar un Papa en el ejercicio de sus funciones, como ha pasado muchas veces en 2000 años, sobre todo el error más repetido de actuar en una época de la historia con los referentes de otra época de la historia. El Espíritu, a través de la historia, se encargará de corregirlo.
****
Partir de la base de que el conciliarismo es la "verdad oculta" de la fe católica, lástima que nadie se da cuenta, no es dar un último grito de advertencia, sino macanear... Y encima confundir conciliarismo con democracia, me parece que ya es empastarlo todo. Pero mejor dejemos en el tema del conciliarismo: Kúng, en esta carta parte de la tesis conciliarista de Constanza, que ha sido permanentemente rechazada por Roma como interpretación adecuada de las relaciones jerárquicas en la Iglesia.
Se podrá ser un poco más "papista" o un poco más "conciliarista", pero no puede caber dudas de que el conciliarismo como tal (no el conciliarismo de grado, sino de fundamento: el Concilio como autoridad máxima) no entra en las formulaciones de la igelsia Católica. De hecho, no tendríamos ninguna clase de problema con las iglesias ortodoxas si fuéramos conciliaristas, y probablemente buena parte de las escisiones de la Reforma y posteriores se hubieran evitado o suavizado. Pero no es un problema de si está bien o no que sea así, sino que de hecho no somos conciliaristas. Entonces si uno va a dar un "último grito" y resulta comienza pro falsear los elementos con que va a analizar la realidad... qué quieres que te diga.
Comparto que estamos en momentos difíciles y que el papismo extremo y a la defensiva no sólo no sirve sino que es contraproducente, pero creo que este tipo de a<portaciones como esta carta de Küng logran lo mismo: poner piedras sin ayudar en absoluto, como no sea a crear más frentes nubosos de los que ya hay, que son unos cuantos.
****
Tranquilízate que no hace falta ningún "último" grito; el último grito no está en manos de Kúng, ni tuya, ni mía, ni del Papa.
---------------------
«Cristo dijo en el Evangelio: Yo soy la verdad, y no dijo: Yo soy la costumbre» (San Libosio, obispo y mártir)
Los posts largos para más tarde.
pero es difícil acoger a alguien que no muestra demasiado deseo de ser acogido
Ahí está la Gracia: en ser siervos inútiles haciendo lo que tenemos que hacer, y Cristo ya hará lo que haiga que hacer, pues es Él quien hace las cosas.
Ha quedado muy trabalenguoso?
---------------------
El mundo escucha de buen grado a los maestros, cuando son también testigos.
Benedicto XVI.
Al decir "Gaia ciencia" estaba haciendo un juego de palabras con tres piruetas anidadas con tirabuzón, aterrizaje floreado y pitorreo final hacia mí mismo durante la ovación.
El más pintado de ETF todavía está aprendiendo a discernir cuando hay que interpretarme fundamentalísticamente y cuando no. Así que no te preocupes. Lo digo para tu serenidad, no para tu alteración.
Mostrar tu pensamiento no ofende, así como nada más lejos de mí que te sientas ofendido.
Pero en fin, el ego es lo que tiene.
No me explico como se puede juzgar a un teólogo de esa categoría de esa manera
Yo no me explico cómo has llegado a decir eso. De verdad lo pienso y así lo digo.
No hace falta juzgar demasiado ni de ninguna manera en particular. Si alguien me dice con toda su seriedad, prestigio y gravedad que sus esperanzas, y las de tantos católicos y católicas comprometidos, desgraciadamente no se han cumplido, y que se han perdido no se cuántas oportunidades de hacer no se cuántas cosas, lo mínimo que se puede esperar, hasta que no recupere cierta sensatez, es que se le tome a guasa.
Y aquí a guasa nadie se lo ha tomado.
---------------------
El mundo escucha de buen grado a los maestros, cuando son también testigos.
Benedicto XVI.
Igual me tiro de la moto diciendo que Juan Pablo II pidió que se repensara la Primacía. Y repensar no es ni ponerlo patas p'arriba ni alcanzar un mayor extremismo.
Personalmente, Benedicto XVI (JPII me pilló con los 40 aún lejanos) me maravilla a cada paso que da.
Y eso de un nuevo concilio me parece meras pataletas de crío.
Nota: esto último no lo voy a argumentar, pero lo suelto para quedarme más ancho que largo.
---------------------
El mundo escucha de buen grado a los maestros, cuando son también testigos.
Benedicto XVI.
Sí Abel. mi nick te suena porque soy tu capillero de la advocación de María Auxiliadora, además te acabo de hacer una consulta sobre la segunda lectura del Oficio de Lecturas. Como podrás ver por estos datos,no es que sea un rebelde modernista en contra de todo lo instituido sino que soy hasta muy tradicional en lo que creo de corazón, y como capillero no le he hecho una vez a la semana, como tu sugerías como mínimo, sino que todos los días ("fallé" sólo cuando me quedé sin la señal de internet, durante ese tiempo sólo lo hice una o dos veces por semana, pero jamás dejé de hacerlo). Ante de continuar con este diálogo te adjunto la carta que los teólogos de la Asociación Juan XXIII han escrito al Papa com eco de la carta de Küng. Ponla donde tu creas más conveniente (aqui mismo o en otro foro, como tu desees). No la he leído detenidamente, menos aún analizado, por tanto esta muy lejos el que esté o no de acuerdo con ella, sólo te la envío para su evaluación.
DECLARACION DE LA JUNTA DIRECTIVA DE LA ASOCIACIÓN DE TEÓLOGOS JUAN XXIII CON MOTIVO DEL V ANIVERSARIO DEL PONTIFICADO DE BENEDICTO XVI
Con motivo del quinto aniversario del pontificado de Benedicto XVI, la Junta Directiva de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII desea expresar su apoyo a la “Carta abierta a los obispos católicos del mundo” de nuestro colega el profesor Hans Küng, en la que considera el actual pontificado una de las ocasiones perdidas en los diferentes ámbitos eclesiales: el diálogo ecuménico e interreligioso, la reforma de la Iglesia, el ejercicio de la colegialidad, la incorrecta gestión delos abusos sexuales cometidos por obispos, sacerdotes y religiosos católicos en colegios, seminarios, parroquias, el mantenimiento del celibato, la prohibición del acceso de las mujeres al ministerio ordenado…
En continuidad con la carta de Hans Küng y con espíritu constructivo queremos ofrecer una serie de propuestas encaminadas a la transformación evangélica de la Iglesia católica:
1. Consideramos necesario activar y desarrollar el programa de reforma del concilio Vaticano II, que no se ha puesto debidamente en práctica y que durante el actual pontificado no sólo se ha paralizado, sino que ha ido en dirección contraria, bien sea volviendo a etapas anteriores al mismo, bien interpretándolo de forma conservadora.
2. Creemos que la actual organización de la Iglesia católica es obsoleta y responde más a una monarquía absoluta que al movimiento de Jesús, comunidad de iguales. Nos parece urgente iniciar un proceso de democratización de la Iglesia, con la participación activa de todos los creyentes católicos en la elección de los cargos de responsabilidad dentro de la misma Iglesia. Es importante recordar que, desde los orígenes del cristianismo y durante varios siglos, la Iglesia estuvo organizada y gobernada con la participación del pueblo.
3. Los cristianos y las cristianas, así como todos los dirigentes de la Iglesia deben ubicarse en el mundo de la marginación y de la exclusión social y optar decididamente por los pobres, actitud que lleva consigo la lucha por la justicia como criterio evangélico por excelencia.
4. Consideramos de imperiosa necesidad la defensa y el fomento de la libertad de expresión, de investigación y de publicación de los teólogos y la eliminación de la censura eclesiástica, que coarta la libertad de los profesionales de la teología y limita la creatividad.
5. Reclamamos que se reconozca la libertad y el derecho de reunión de las comunidades y grupos cristianos, cualquiera sea su orientación ideológica, y a todos por igual, sin privilegios para algunas, las más afines a la jerarquía, en detrimento de la exclusión de otras.
6. Pedimos que no se identifique el cristianismo con los programas políticos y las organizaciones religiosas conservadoras, como con frecuencia sucede por parte de la jerarquía, y que se respete el pluralismo político y religioso en la sociedad y en la Iglesia.
7. Exigimos que se levanten las sanciones impuestas a los teólogos y teólogas, obispos y sacerdotes, motivadas por el ejercicio de la libertad de expresión y por su compromiso con los pobres.
8. Como demostración del cambio de actitud de la Iglesia católica, consideramos necesaria la petición pública de perdón del papa por el encubrimiento y complicidad del Vaticano, así como de no pocos episcopados, en los casos de abusos sexuales en los que están implicados obispos, sacerdotes yreligiosos.
9. Pedimos que se derogen de manera inmediata cuantos decretos del Papa y de la Curia Romana han impuesto silencio durante décadas en los casos de abusos sexuales a menores y han impedido poner dichos casos en manos de la justicia.
10. Nos parece que el pontificado de Benedicto XVI está agotado y que el papa no tiene la edad ni la mentalidad para responder adecuadamente a los graves y urgentesproblemas que hoy tiene que afrontar la Iglesia católica. Pedimos por ello, con el debido respeto a la persona del papa, que presente la dimisión de su cargo.
11. Creemos necesario que se facilite el acceso de las mujeres al sacerdocio ordenado en sus diferentes grados, como sucede en la mayoría de las iglesias cristianas, para terminar por fin con siglos de injusta e injustificada discriminación de las mujeres en la Iglesia católica.
12. Nos parece igualmente necesaria la supresión del celibato obligatorio para los sacerdotes, medida disciplinar represiva de la sexualidad,que carece de todo fundamento bíblico, teológico e histórico y que no responde a exigencia pastoral alguna.
13. Por último, nos permitimos recordar que el criterio determinante de conducta, en la Iglesia de Jesucristo, no es la obediencia incondicional al papa, sino la fidelidad al Evangelio. En nombre de dicha fidelidad y en actitud de diálogo presentamos las propuestas indicadas.
JUNTA DIRECTIVA DE LA ASOCIACIÓN DE TEÓLOGOS Y TEÓLOGAS JUAN XXIII: Federico Pastor (Presidente); Juan José Tamayo (Secretario general); Alfredo Tamayo (Vicepresidente); José María Castillo(Vocal); Máximo García (Vocal)
Madrid, 21 de abril de 2010
Hola Macnuel, sé bienvenido.
Yo creo que de una persona con el prestigio de Küng (prestigio que yo no le voy a negar, aunque no haya leído ninguno de sus libros) sería exigible un mayor rigor intelectual, tanto en el diagnóstico del problema como en sus posibles soluciones, máxime cuando la carta se supone va dirigida a "todos los obispos", los cuales no creo que tengan pocas luces o recursos intelectuales. En lugar de eso se limita a escribir un panfleto, manipulando y tergiversando muchas cuestiones y llegando finalmente entre otras conclusiones a que es necesario otro concilio (si el Vaticano II aún no está implantado, pues añadamos más trabajo). Sinceramente esperaba mucho más de él en base al prestigio que tiene.
Por otro lado, no creo necesario haber leído ningún libro de Küng para poder leer esta carta...posiblemente pueda ser más objetivo acerca de su contenido alguien que no tiene prejuicios acerca de él, derivados de la lectura de sus libros (prejuicios a favor o en contra, se entiende).
Un abrazo.
apoyo a la “Carta abierta a los obispos católicos del mundo” de nuestro colega el profesor Hans Küng, en la que considera el actual pontificado una de las ocasiones perdidas en los diferentes ámbitos eclesiales
Dios los cría y ellos se juntan.
Mi simpatía hacia Juan XXIII se extendía a grupo de teólogos Juan XXIII.
No soy de letras, pero tengo entendido que "extendía" es una forma verbal de tiempo pasado.
Así mismo ( que nunca me aclaro si va todo junto ), el sujeto es "mi simpatía hacia Juan XXIII" que queda sin asignación temporal o que es atemporal... o como se diga que ya me entendéis.
Mi aversión a las letras debe tener un origen siniestro que se me oculta aún en algún recóndito pliegue cerebral. Será alguna pompa maligna?
---------------------
El mundo escucha de buen grado a los maestros, cuando son también testigos.
Benedicto XVI.