Hace un par de domingo, el domingo de Pascua, nos sobresaltábamos todos, con la noticia de los atentados en Sri Lanka, en varias iglesias, y, en varios hoteles, causando cientos de muertos y heridos. Dios los tiene en su Gloria, porque Dios es Amor infinito
Pero ahora viene mi pregunta, y, mi opinión, según el obispo de Sri Lanka, que pidió mano dura, para los asesinos, en eso, este señor es de los míos.
Ha dicho, que todos son mártires, yo no dudo, que son víctimas inocentes, pero mártires, no lo dudo mucho de los niños muertos en las iglesias, pero los que estaban en los hoteles, por qué van a ser mártires, yo con todo mi respeto por el señor obispo no lo veo
Cómo tampoco veo, que una condición para el martirio, y, es donde quiero “ayuda”, sea que el perseguidor o asesino, lo sea por odio a la fe, para mí, lo que deberá primar es que el mártir cristiano, lo sea por amor a Jesús, y, los derivados de ese amor, que abrace libremente la muerte, todo lo libre que se pueda, porque el mismo Jesús, dijo, o se lo hicieron decir los evangelistas, que, “llegara un tiempo, en que los que os quiten la vida, pensarán estar sirviendo a Dios”, así sucedió en su propio martirio, y, eso mismo movía Saulo, a perseguir a La Iglesia naciente.
Es decir, para mí, que el perseguidor lo haga porque odia a Dios, a la Iglesia, o, porque cree que es su deber sagrado, creo no marca el martirio, el martirio lo marca, el dar la vida por amor, voluntariamente, y, morir perdonando, al cacho burro del martirizador
Es más supongamos que en uno de esos países, se saca una ley que prohíbe bajo pena de muerte ir a Misa, y, celebran misas clandestinas, sabiendo que los pueden matar, pero tomando precauciones, pues si no sería suicidio no martirio, pero son descubiertos, y, se les conmina a entregar el material litúrgico, bajo pena de muerte, se niegan, y, los matan. Sería martirio
Ahora una persona que va para misa, y, su vecino chalado, ha decidido, odiar a la Iglesia, y, como sabe que dicha persona va para misa, le dispara con una escopeta y la mata, esa persona no es mártir, es la víctima de un loco
Bueno, os pido perdón, por enrollaros
Un abrazo
Maite
“No busquéis a Jesús en la tumba, no está, ha resucitado”
Sí, el concepto de martirio está un poco complicado últimamente. Al perder su referencia primera, bíblica, que está en el Apocalipsis, en el Ev. de Juan, y en algunos sitios más, el concepto ha ido "evolucionando" solo.
"Martyrion" es testimonio, y "martys" (de donde viene mártir) es simplemente "testigo", no necesariamente cruento. Para el NT cualquier testigo de Cristo es mártir, aunque no muera, simplemente por dar testimonio de Cristo.
El Apocalipsis ahonda en la conexión entre testimonio y morir por Cristo y nos da un primer concepto "técnico", por así decir, de martirio: es entregar la vida por Cristo.
Pero hasta allí es exactamente como tú dices: es la disposición del mártir lo que le hace mártir, no lo que le hagan.
El problema viene cuando martirio se identifica con algo que te hacen: lo martirizaron... ese verbo no existe en la Biblia, de hecho es un contrasentido, porque ser mártir es una actividad del creyente, no del que está en la acera de enfrente: nadie te hace testimoniar, tú eres testigo.
Se insiste en el "odium fidei" porque un poco la idea del martirio se había bastardeado en el medioevo: cualquier muerto en condiciones cruentas, aunque fueran oscuras, si era clérigo o iba mucho a misa, era mártir... así colaron en el martirologio muertos políticos que difícilmente puedan llamarse martirio. Entonces a partir del siglo XVII, con Benedicto XIV, ya se formaliza un poco más la idea de lo que puede ser admitido como martirio: el mártir es testigo contra aquel que no le deja ser testigo, es decir contra aquel que "de alguna manera" odia la fe.
Ahora bien, ese "de alguna manera" no puede ser muy rígido, porque efectivamente, no siempre el que pone al mártir en situación de martirio odia abiertamente la fe, de hecho, puede hacerlo por un amor a Dios mal entendido.
Pero ahí está lo lindo de este concepto de martirio más estilizado, por así decir: el que encarna la fe es el propio mártir, no los dogmas o la Iglesia abstracta: él, su actuación, su vida de fe, es la fe, entonces cuando lo persiguen a él actúan "in odium fidei".
El otro día fueron beatificados Angelelli y tres mártires argentinos más. La época y las circunstancias son confusas, hay mucho maremagnum político en torno a la muerte de este obispo. Quienes los mataron posiblemente iban a misa tanto como Angelelli... pero realmente Angelelli y su compromiso social representa para la Iglesia (al menos para la de hoy), lo que ella quiere ver encarnado del evangelio de Jesús: él es la fe atacada, y por lo tanto, quien lo mata por ser quien era y por hacer lo que hacía, lo mata "in odium fidei".
Es muy difícil el tema, porque parece un concepto puramente pasivo, pero el de "mártir" es un concepto teológico muy activo, envuelve realmente lo que la Iglesia percibe que Dios le pide que haga, el camino que ella tiene que seguir. Cada vez que la Iglesia reconoce un mártir, más que llevar a alguien a los altares le está diciendo a Dios: "sí, ahora entiendo lo que quieres".
-----------------
«Busca a Dios, entonces hallarás a Dios y todo lo bueno.» (M. Eckhard)
Gracias por tu respuesta, me estas aclarando mucho, es verdad la palabra mártir, significa, “Testigo”, y, de hecho el libro, por llamarle de alguna forma, donde se recogen los nombres de los elevados a los altares, se llama, “martyrlogio”, aunque no todos sean mártires.
Es verdad que el dar testimonio, es entregar la vida por Cristo, pero no tiene porque ser con derramamiento de sangre, cuando se escribe el Apocalipsis, si era lo más normal, pero yo pienso que hay santos, canonizados, y, sin canonizar, que llevaron una vida de más sufrimiento, por ser fieles al evangelio, que el mártir a lo bruto, que murió, y, al cielo.
y, me alegra que me des la razón, el mártir lo es, por su fidelidad, no porque el que lo mata, o persigue, odie, o sea más bueno que el pan estas dando en el clavo nos hemos inventado, se han inventado el verbo martirizar, pero teniendo en cuenta, que mártir es el testigo, como bien dices, nadie puede obligar a ser testigo.
Si hay algunos mártires de la Edad Media, y, otras épocas, que casi da más pena, el perseguidor, o, el asesino
Y, aquí llegamos al punto que me interesa, y, te copio literalmente a ti mismo “no siempre el que pone al mártir en situación de martirio odia abiertamente la fe, de hecho, puede hacerlo por un amor a Dios mal entendido.”
Así es, de hecho creo que es en Mateo, donde hay una bienaventuranza que dice. “llegara el tiempo, en que él que os quite la vida, pensará, hacer un servicio a Dios”, y, ese era el motivo que movía a Saulo de Tarso.
Las beatificaciones de Argentina, a las que haces mención, yo no tenía ni idea de los santos mártires, para muchos fueron un escándalo, y, como bien dices, los que les dieron el pasaporte al Cielo, eran al menos en apariencia tan católicos como ellos
En España, tenemos un problema parecido, se han beatificado miles de personas, supuestamente asesinadas por odio a la fe, en los tristes años, de la Guerra Incivil, muchos se lee su biografía, y, no hay duda, no mucha, pero claro que te maten por llevar una Biblia, un Misal, un rosario, sin darte opción, a elegir, para mí, no te hace mártir, te hace víctima, que sí, al Cielo igual, y, tampoco salvo algunos desequilibrados, los asesinos, odiaban ni a Dios, ni a Cristo, posiblemente odiasen el anti testimonio cristiano, o, lo que ellos entendían como tal, del que paseaba el Misal etc
Pero ahora llego yo, con la rebaja, Francisco Franco, q.e.p.d. directa o indirectamente, mando matar un número ingente de sacerdotes católicos, en el País Vasco, dejando ya aparte el genocidio que fue el bombardeo de Guernica, estos sacerdotes lo que hacían era estar con el pueblo llano, ese fue su delito, pero cuando se habla de su posible proceso de beatificación como mártires, saltan conque no murieron por odio a la fe, que el motivo fue otro
Claro como los asesinos eran de derechas, del gobierno fascista que se hizo a la fuerza con el gobierno de la nación, pues como iban a ser mártires, aunque diesen la vida, por ser fieles al Evangelio, que a veces algunos lo han confundido, con llevar un escapulario
Hay un caso, no sé hasta qué punto, es real porque está en una novela, de José María, Oleizola, “La Guerra del General Escobar”, que cuenta la muerte ante un paredón de un guardia republicano, católico, muerto por los fascistas, al negarse a ir contra la Republica, basándose en que le había jurado fidelidad, y, quebrantar un juramento, es perjurio, ofensa grave a Dios, y, el general Escobar, prefiere, perder la vida, o desobedecer a su conciencia, a su Dios
Todo un mártir, aunque si metemos el odio a la fe, no, porque los asesinos, no odiaban la fe, de hecho se paseaban bajo palio.
En fin, llego al final, de acuerdo contigo, el mártir nos muestra lo que Dios quiere, el amor incondicional, pues nadie ama más que quien da la vida por los amigos, el mártir entrega la vida, por Él que la entrego primero por él, y, lo hace porque sabe que va recuperar esa vida en la Resurrección, el motivo de quien le quite la vida, pienso que ante Dios, no cuenta para el martirio
Y, como cierre, los procesos de canonización, beatificación, sea de mártires o no mártires, son costosísimos, y, en el mundo, donde La Iglesia debe ser, es Sacramento de Salvación, hay muchas necesidades, mucha hambre, y, no es el chocolate del loro, a veces canonizan demás, sobre todo, porque después de esos nuevos santos, o beatos, ni se habla, en las iglesias, se sigue con los santos de siempre. Ya se que, no, nos van hacer caso, pero salvo grandes testimonios, como los que mueren entregado su vida por otros, o por ayudar a otros, debería la Iglesia ir frenando
Ay que ver, que hereje, me he vuelto
Un abrazo
Maite
“Yo conozco mis ovejas, y, mis ovejas me conocen”
Yo diría que más que la muerte, lo que les hace mártires es su vida. Vivir en países donde son minoría, donde son perseguidos, donde su día a día es soportar humillaciones y ser considerados ciudadanos de segunda, y a pesar de todo mantenerse en la fe, es lo que les hace mártires, testigos. La muerte en su caso es el colofón a una vida, no aquello que los dignifica.
Un abrazo.
"(...) el sonido del puro silencio". 1 Re 19, 12