Ono es mi proveedor de internet: todo un nombre profético, en su absurda negatividad. No me ponen internet en la nueva casa, y así puedo estar hasta el día del Juicio Final por la tarde.
Y encima no me puedo concentrar en nada... un desastre.
Bueno, como Ono no me lo arregla, ya quedará Uno solo que lo puede arreglar, el único que podría.... pero tampoco lo hace.
Dios no me quiere muy cerca de todo esto, me tiene guardado en el congelador, quién sabe hasta cuándo.
Pero para que no se crea que la va a llevar liviano, como Abraham que le planta cara, estuve traduciendo un salmo, y haciendo algunos comentarios.
Un salmo difícil, largo, complicadito, pero estupendo, el 42/43 (como busca la cierva corrientes de agua...).
Espero que les guste, está en las publicaciones ( http://.www.eltestigofiel.org/dialogo/pu_escrito.php?ide=55 )
En realidad me pasó que ya lo había traducido el año pasado, en un ataque de salmitis que tuve que dejó malheridos a varios de ellos, pero perdí todo el tocho de papeles donde estaban esas traducciones (ay! las mudanzas!), así que decidí volver sobre mis pasos, y resultó para mejor, porque vi cosas que no había visto en su momento, según recuerdo algunos puntos de la traducción anterior.
Así que los insto a que lo lean antes de que vuelva a perderlo; aunque aún así puede ocurrir que la próxima vez salga mejor.
Un abrazo a todos, trataré de conectarme más seguido, ahora que llega nuestro tercer aniversario.
Abel
Nuestro Dios es un dios que salva
ay los proveedores de internet, sinceramente mandalos a paseo, y pasate a la telefónica, si tienes una caida de servidor en menos de 12 horas te lo solucionan, no es barato, pero paga la pena.
Los de ono, ya lo dice su nombre " o no", y si es " no" como va ser " sí"
un abrazo
Maite
Ono???
Que desastre!!!!
Tu sabes que hace 3 meses nos mudamos... estábamos entre ONO y seguir con ADSL de telefónica.
El vecino que vive frente a nuestro piso (actual dirección) comentó que tenía ono, entonces mi marido le pidió de probar cómo andaba.
Era una carreta!!! y para colmo de males le comenta: peor es en sábado y domingo, casi no me puedo conectar.
Eso nos decidió pedir adsl y creo que la acertamos!
En teoría la fibra tiene que ser mucho más veloz que el teléfono pero influye una serie de elementos, entre ellos está la saturación que se produce cuando se prestan servicio de tv y se colocan demasiados clientes.
En fin, rogaremos para que el Espíritu Santo haga el milagro pues te necesitamos.
Seguramente las intenciones de nombrar a San Isidoro de Sevilla patrono de internet, fueron boicoteadas por este llamado ONO.
Creo que lo mas efectivo será rogarle a la Santisima Trinidad para que pueda volver Abel.
Un abrazo
Abel,
desgraciadamente con estas cosas, sólo queda la paciencia...
Ni qué decir tiene que si necesitas ayuda con algún tema, ya sabes....para eso estamos.
Un fuerte abrazo, y a ver si el de arriba agiliza un poco los trámites.
"Habla, Señor, que tu siervo escucha".
No les digo cuándo, para no quemarlo... pero ya me dieron fecha, ¡y hasta hora! veremos si esta vez cumplen. Si es así, ya dentro de muy poquito estaré de nuevo conectado.
Encima los muy caraduras me mandaron una carta diciendo que "lamentan ser objeto de una reclamación por mi parte, ya que hacen los mayores esfuerzos para dejar satisfechos a los clientes..." (etc) Es decir, que el responsable vengo a ser yo, que los hago objeto de mi reclamación, y no ellos, que me hicieron objeto de su inoperancia y pasividad.
No comparto la opinión que dicees, Iris, soy usuario de Ono desde que está en Paterna (hace casi tres años), y no me queejo de la velocidad ni de nada; no he tenido que llamar al servicio técnico nunca, puesto que la verdad es que no tiene fallos, por eso me sorprende esto que ocurrió. Tal vez es simplemente que hasta hace un tieempo tenían que captar clientes, y ahora ya estan consolidados y os clientes estamos dejando de interesarles.
ETF está por cumplir tres años, edad peligrosa para cualquier institución. Si en algún momento les parecee que a ETF (como portal) le deja de importar qué le pasa a Maite si no viene, o no reacciona si Eduardo está incómodo, op no afecta a nadie si tenemos un visitante que se pone chulito, o cosas así, me avisan, que lo cerramos y nos vamos todos a casa.
Otra cosa es quee pido disculpas si me han pedido en este tiempo algo que tenga que ver con el programa y no me enteré. Por ejemplo, sé que Eduardo quiere su blog, pero estoy esperando a tener internet, porque ¡no recuerdo mi contraseña de administrador para el área de blogs! (y, demás está decirlo, está en la máquina que debería estar utilizando, y en la que no tengo jamás que poner la contraseña)
No, mejor no pido disculpas, más bien "lamento ser objeto de vuestras rabietas", que es más elegante.
Un abrazo
Abel
Nuestro Dios es un dios que salva
Paciencia, hermano!
Bueno Abel, estamos como estamos. Gracias a los "los hados" ya tengo internet, porque un mes en europa y acá en casa hicieron de todo con la compu, menos tratarla bien.Ahora puedo entrar. Veremos cúanto dura.
Agua y ajo. Andrea.
Cuando vengas Señor en tu gloria, que podamos acudir a tu encuentro
Por ejemplo, sé que Eduardo quiere su blog
No hay problema, Abel. La humanidad puede privarse de mi blog un tiempo mas...:))
¡¡ Ojalá esta vez Yoko cumpla y podamos festejar los 3 años con todos " en linea " !!
Un fuerte abrazo
Eduardo
Porque tú, Dios mío, eres mi refugio
Respondamos con el lorito de Maite:
"Escúchanos Señor, y atiende nuestra plegaria"
Para que digan mal del martes y trece ciertos personajes... Pues sí, en martes y trece, le han puesto a Abel el internet....
Sí, Elena, Ddios la ha escuchado... "Demos gracias a Dios!"
Abel, parece que la cosa va mejor, no? Si así es, Felicidades y te esperamos!
Jordi
Síiiiii!!!!!
Gracias a Dios ya terminó el asunto, y ahora que ya es anécdota, la cuento.
Cuando llame el 26 de abril para pedir el traslado, me dijeron que no se podía cablear, pero nadie me sabía decir por qué. Hay Ono a uno y otro lado de mi casa, pero en mi casa no se iba a poder. Me dijeron razones absurdas, como que es vivienda protegida arquitectónicamente (la de la vecina también lo es, y tiene Ono), que había que gestionar permiso de cableo al Ayuntamiento (falso... toda la calle está ya cableada), en fin.
Charlando con el dueño (me mudaba en dos días), me dijo que cuando cablearon la calle (hace unos dos años), él no les había dad autorización para cablear en su fachada... así que llamé a Ono, y sí, efectivamente,removiendo el asunto, resultaba ser que faltaba la autorización del dueño. Lo hice llamar para concertar la entrevista donde firmaría la autorización y... Ono tardó 17 días en venir a buscarla.
Estamos ya a día 17 (el llamado del dueño fue el 1 de mayo) y con el permiso correspondiente, me dieron turno para el 24... una semanita más, pero bueno, paciencia.
Resultó que el 24 ná de ná, así que vuelta a llamar a Ono a reclamar. Todos se compadecían de que no estuviera resuelto esto, pero de información nada, nadie sabía por qué no me daban servicio.
Así pasaron los siguientes días, hasta que el dueño (que vive en la esquina) me avisó que el viernes pasado, sin avisarle, volvieron a pasar por su casa para pedir el mismo permiso.
Corolario: simplemente habían perdido el permiso, pero algún empleado tapó el problema... y así podíamos estar hasta el juicio final.
La cuestión es que quedaron conmigo para hoy a las 9 de la mañana. Estuvieron muy puntuales, para hacer una instalación que no debía durar más de una hora.
Pero resulta que cuando fueron a tender el cable hacia la caja que estaba activada para mi domicilio, que queda en la fachada de la casa de Vicenta, mi vecina, que está peleada con la dueña de la casa, y negó la autorización para pasar el cable por su fachada hasta la caja... ¡y ella tiene Ono!
-No se crea Abel que es por Ud... pero a esos, nada!
-Bueno, Vicenta, pero Ono no es para ellos, es para mí, que no tengo nada que ver... me tardaron un mes y medio en activar esta caja, quién sabe cuánto me tendrán para asignarme otra....
-Bueno, pero Ono que haga como le parezca, pero yo no los voy a autorizar.
Y se plantificó en la puerta, como para asegurarse.
Por suerte me tocó un instalador experimentado, que por teléfono arregló todo el problema y me reasignaron una nueva caja, en el edificio del otro lado. Así que se pudo instalar, aunque naturalmente el trabajito de una hora, se convirtió en el cansancio de 4 horas.
La frutilla del postre la aportó Vicenta, que cuando estaba todo instalado, llamó al instalador:
-Me lo he pensado y no hay problema, cablee por acá...
Así somos los seres humanos, la mar de simples, verdad?
Un abrazo
Abel
Nuestro Dios es un dios que salva
No sé si es un drama o bien es post para poner en "reir no cuesta nada", aunque en este caso ha costado lo suyo, vaya! Abel; me he divertido con la historia.
No hay mal que cien años dure y nadie que lo aguante. Tú has aguantado.... Felicidades!
Un abrazo
Maricruz
Has pagado por las faltas de los otros!!!
Beh, has experimentado un poco en carne propia lo que vivió Jesús.
En cuanto a los problemas de servicio y velocidad que tiene Ono en nuestra zona, para nosotros fue una total sorpresa.
Hace unos 7 años atrás teníamos Internet mediante fibra óptica.
Nuestra experiencia fue que era mucho más veloz que la vía telefónica.
Era bueno pero caro.
Leído así, resulta hasta divertido...pero de divertido seguro que no tuvo nada...lo que sorprende al final, es que tu vecina siga con vida...;P.
Enhorabuena Abel...se te echaba mucho de menos.
Un fuerte abrazo.
"Habla, Señor, que tu siervo escucha".
jAJAJAJAJAJAJAJAJA
Cuando vengas Señor en tu gloria, que podamos acudir a tu encuentro
Has pagado por las faltas de los otros!!!
¡pero le escapo al bulto de pagar por las mías..! algún día tendría que ponerme en ello, pero es que la cuenta, mamma mia ![]()
Nuestro Dios es un dios que salva
Ja, hoy viene en ABC, no estás solo Abelito
http://.www.abc.es/20061021/opinion-firmas/noticia-atropello_200610210258.html
Noticia de un atropello
Por JUAN MANUEL DE PRADA
ME había prometido no emplear jamás este rincón de papel y tinta para exponer desgracias personales; pero creo que con la que ahora me dispongo a narrar otorgo voz a muchas personas anónimas que padecen idénticos o parecidos atropellos. Hace algún tiempo contraté un servicio de conexión ADSL con la compañía Ya.com. Internet se ha convertido en una herramienta de trabajo imprescindible para el escritor: a las ventajas conocidas del correo electrónico se suma el caudal casi infinito de información que ese nuevo libro de arena nos ofrece. Llegó un momento en que la frecuencia y duración de mis navegaciones por el ciberespacio mantenían mi línea telefónica ocupada durante demasiado tiempo. La conexión de alta velocidad solventó este problema; en cambio, introdujo algunos incordios y alteraciones no siempre nimios en mi vida, eso que las compañías de internet denominan, con impertérrito sarcasmo, «incidencias»: que si un día el llamado «servidor» se caía, impidiéndome la conexión; que si otro día me quedaba sin tono de marcado en el teléfono... en fin, quien lo probó lo sabe.
A mediados de julio, coincidiendo con un apagón eléctrico que mantuvo a oscuras el centro de Madrid durante casi un día, aquellas «incidencias» cobraron un cariz más siniestro. Volvió la luz, pero mi conexión ADSL ya no regresó nunca. Durante dos meses, semana tras semana, día tras día, telefoneaba al número de atención o desatención al cliente de Ya.com, para exigir, para pedir, para suplicar que me fuese repuesta la conexión. Infaliblemente, sonaba durante largo rato una musiquita enlatada, idónea para despertar instintos homicidas en un discípulo de Gandhi. Una vez cesado el soniquete, una voz robótica me exhortaba a pulsar tales o cuales teclas del teléfono, dependiendo de la naturaleza de mi reclamación; cuando ya me empezaba a doler la yema del pulgar de tanto teclear, conseguía que al otro extremo de la línea me respondiera alguien que, por supuesto, ignoraba concienzudamente las causas de mi «incidencia» y mucho más la forma de remediarla. Las conversaciones solían concluir en laberínticas recomendaciones, siempre repetidas y siempre ineficaces, que me dejaban como estaba: esto es, sin conexión a internet. Fueron dos meses de exasperación y rabia mitigadas por mi proverbial paciencia, sólo comparable a la del santo Job. Mientras tanto, mi cotidiano trabajo se resentía: dejé de contestar la mayoría de los correos electrónicos y tuve que volver a la tradicional enciclopedia para comprobar las informaciones más elementales. Expirados los dos meses, después de que todas mis reclamaciones hubiesen resultado infructuosas (u olímpicamente ignoradas), decidí cancelar mi contrato con Ya.com.
Nunca la citada compañía se había dirigido antes a mí a través del tradicional método epistolar. Sin embargo, para formalizar mi cancelación de contrato, hube de escribirles una carta por correo certificado y con acuse de recibo. Inmediatamente, traté de contratar la conexión ADSL con otra compañía, pero me informaron de que previamente Ya.com debería «liberarme» la línea, algo tan simple como pulsar una tecla en un ordenador. Pero la sencillísima «liberación» no se produjo; pasaban los días y las semanas y el secuestro perseveraba. Llamé a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones, dispuesto a denunciar el atropello, pero supe que la compañía con la que había cesado mi relación contractual disponía legalmente de un mes para «liberalizar» mi línea. Argüí que, según me constaba, tal acción era casi instantánea; y el amable funcionario que me atendió me dio la razón, pero repitió que la ley concede un mes de plazo a la compañía, se supone que para que pueda regodearse en su felonía.
Mañana hará tres meses que estoy sin conexión de internet. Mis corresponsales electrónicos pensarán que soy el individuo más grosero del planeta. Desde este rincón de papel y tinta les pido excusas. Y espero que la narración de mi calamidad sirva de aviso para navegantes.
Son muchos los que padecen los atropellos de las compañías de internet. De Ono, fuera de esta lamentable "incidencia" no me puedo quejar, pero he pasado por Ya.com y por Wanadoo, y me resultaron tremendas.
Por un problema con Ya.com fui a defensa del consumidor de mi Ayto. para hacer una consulta, cuando desplegué los papeles la chica puso cara de "esto ya me los sé" y sólo dijo "ah... adsl..."