Bienvenida Charlotre. Lo importante es el efecto multiplicador que estas marchan producen. Una prueba de ello es que océano de por medio tú y yo y cientos de miles estamos hablando de lo mismo. Que la vida tenga sentido de valor no se consigue de la noche a la mañana. Nosotros no podemos ver qué sucede en los corazones de las personas. Mientras haya una mujer , un hombre, un joven que haya comprendido que la vida merece ser apreciada y defendida todo tiene sentido. Y merece la pena. Vaya que si.
Andrea.
Porque Él mismo ha manifestado: «ni te soltaré ni te abandonaré»
Hola, Satsang, bienvenido, estoy de acuerdo contigo; en dos cosas, la primera en que es algo muy personal, traer un hijo al mundo.
La segunda en que habrá mujeres que seguirán abortando.
Claro que es una decisión personal, por eso existe la paternidad responsable, pero no el asesinato responsable, porque eso es el aborto, un asesinato, el embrión, o, el feto abortados, no son un proyecto de futuro, desde la concepción, el ser vivo de cada especie de mamífero, no sólo el hombre, posee, su propio ADN, el que tendrá, cuando muera de viejo, su, propia identidad sexual, aunque no pueda saberse hasta un tiempo determinado de la gestación, es otro ser, distinto del padre y de la madre que lo gesta, por lo tanto, la decisión personal, es antes de concebir, no cuando ya hay un ser que simplemente esta completando su formación, lo que seguirá después de nacido, si en casos en que la madre no pueda hacerse cargo del hijo, debe poder optar por darlo en adopción, nunca por matarlo, que es lo que hace el aborto.
Los matrimonios, y las parejas tienen todo el derecho a usar medios de control de concepción, aunque en el caso, de los católicos, se limite a los naturales, pero esto, no es el tema, pero una cosa es impedir que un óvulo, que no es más que una célula, sea fecundado, y otra, es matar, a un ser concreto.
El segundo, es verdad, habrá mujeres desesperadas, y mujerzuelas hembras preñadas, que dejaran arranquen de modo violento el fruto de su vientre, claro que sí, del mismo modo, que siempre habrá, explotaciones, blasfemias, violencias, guerras, el mal esta ahí, pero por el hecho de que éste, yo como cristiana, no me puedo sentar y mirar para otro lado, si no, me pasara, lo que dice Ezequiel.
Cuando una mujer esta agobiada y tentada de acudir al aborto, no me refiero a las que lo toman como una juerga, lo hace porque no se le da otra salida, y, ahí es donde tiene que entrar la sociedad, empezando por el Estado, dando a toda mujer la ayuda necesaria, no sólo para seguir adelante con su gestación, si no, para la crianza de su hijo, debe también facilitar las adopciones, que es una vergüenza, que los que quieren adoptar tengan que ir hacerlo al extranjero, y, donde no llegue el Estado, debe actuar cada ciudadano honesto, no hay que ser creyente, allí donde uno, vea que hay peligro de que una madre, destroce la vida de su criatura, de la criatura que lleva dentro, y de paso la suya, al menos psicológicamente, quien este cerca debe hacer todo lo posible por impedirlo, sin moralismos, sin juicios, a veces los casos son lejanos, y sólo se puede para los que somos creyentes orar.
Por supuesto que la mujer que aborte, salvo casos de maldad manifiesta, no debería ir nunca a la cárcel, empezando porque las cárceles no valen para nada; como mucho como almacén de delincuentes, para proteger a la sociedad, pero claro esta no es el caso, incluso pienso que la Iglesia no debería aplicar la excomunión a la madre, que siempre, o casi siempre actúa forzada, si no por alguien concreto, su pareja, padres, amigos, si por el ambiente, por el miedo.
Sin embargo, los que lo practican, y los que con su orientación, inducen a él, para esos, la pena de cárcel debería ser muy dura, y la excomunión a los políticos que lo legalizan, si son católicos, me parece de justicia.
En cuanto a la manifestación, me parece una forma de testimonio, aunque no valga para nada, al gobierno de España, sólo le interesa, lo que quiere, él, si fuese a favor y fuesen 4 bichos, pues diría que iban cinco millones.
Pero lo dicho, el deber de luchar contra el mal, existe, aunque sepamos que el mal seguirá coceando.
Un abrazo
Maite
“No envidiéis a los que obran mal”