Hola, Abel, me parece del todo razonable lo que me dices. La pedagogía inteligente es una gran virtud. Pero personalmenete tiendo a ser un tanto bruto, a veces. Pienso que es un fallo general que nos afecta a todos que cuando alguien nos afea la conducta o los dichos, cuando alguien nos corrige, tendemos a tomarlo a mal, como si reconocer la autoridad moral del otro o de lo que nos doice el otro, supusiera algún tipode humillación. Pienso en Moisés, en que cuando bajó dle monte con las tablas -cosa más dura...- se encontró que su gente andaba ligeramente descarriada. ¿Ocultó las tablas? ¿Se cuidó Dios de no darlas hasta que Moisés pudiera tener a su gente embridada y receptiva?
Ser corregido siempre es duro, pero quizás no lo sea menos ser maestro del que yerra. Siempre es más cómodo que a uno le respeten sus miserias y dejar a otros con las suyas. De todas formas, estoy contigo en la importancia del tacto en todas estas cosas, aunque sin que tal tacto implique jamás que el otro pueda interpretar con que ciertos males no son tales. Además de que cuando alguien corrige jamás debe olvidar que él, a su vez, es sin duda merecedor de corrección. Esto último ayuda...: "mira, eres un piltrafilla, pero yo... uf, si te contara".
Un saludo
Se trata precisamente de eso: que el otro, el destinatario del precepto, es verdaderamento un "otro" y un "alguien", no un mero receptor de preceptos. Con que quien se plantee enseñar mire al otro como una persona, seguramente encontrará un lenguaje adecuado para transmitirle la exigencia moral.
El precepto es "no matarás (tú )", no "no matar"; "no robarás (tú )", no "no robar". Cuando en foros y charlas nos planteamos problemas morales solemos olvidar esa dimensión esencial de la moral: que siempre se dirige a alguien.
«Sí, he hablado de grandezas que no entiendo, de maravillas que me superan y que ignoro.»
Salvo que se entienda como unitivo tener [no hace falta ser grosero para contestar. N.Moder.]
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Jajajajajajaja.
Señó moderadó, era una cita del mensaje nº 46580 de este mismo hilo, que lleva con esas palabras puestas desde 2008.
No es una cita sino un recorte, que lo aisla del contexto en el que estaba dicho. Posiblemente, además, o lo pasé por alto en 2008 sin darme cuenta, o le mandé un mail a Gerardo pidiéndole que se tranquilice un poco.
El criterio general sigue siendo el mismo: cuida tu lenguaje, yo cuido el mío, y todos cuidamos el de cada uno, y el lenguaje del foro se modera solo. Sin ñoñerías, por supuesto, que somos educados pero no idiotas.
Abel
What?
Como dice Proverbios, ¿luchas? ¡PRESUMES!
Pienso, que si el marido es infiel, deberian separarse, o sea, la mujer nunca tiene que sentirse obligada a realizar el acto conyugal, si no quiere al marido, por motivos muy legitimos de que es un promiscuo, ahora bien, si pese a la infidelidad del marido, lo sigue queriendo, creo que al hacer el acto conyugal, si hay peligro de contagio, deben usar medios para protegerse. Esque, si una pareja, porque esta uno contagiado, no realiza el acto conyugal, se puede romper, el acto sexual, es imprescindible, para mantener el amor de pareja. Hay una norma moral en la iglesia, pero hay excepciones, y este caso sería una.
no tiene q sentirse obligada, pero es común q se vea obligada.
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El mundo escucha de buen grado a los maestros, cuando son también testigos.
Benedicto XVI.
Andrea, si arreglas al marido, arreglas a la mujer y a la familia.
Si arreglas a la mujer, no arreglas ni al marido ni a la familia, ni en el fondo a ella del todo.
A mí no me "arregla" nadie, yo me las "arreglo" sola y, cuando estoy "arreglada", toda mi familia lo está: depende tanto de la mujer!!!