Antón Peña es Vocal de la Junta Nacional del Foro Español de la Familia, organizador de la gran manifestación que ha recorrido las calles de Madrid en la tarde el sábado 18 de junio. Su participación en el máximo organismo del Foro lo es en calidad de representante de la Federación Cívica de Plataformas Autonómicas del Foro de la Familia, presente en 10 CCAA, y de la que es presidente.
Al término de la manifestación expresó a Veritas sus primeras impresiones. "Yo no sabría calcular, puedo decirle que en algunos tramos en los que la altura de la calzada permitía una visión de la manifestación yo solo veía una riada de gente, una marea humana. La manifestación ha desbordado todas las previsiones".
"Si nos basamos en los datos ofrecidos por la organización, y los que se han dado desde la COPE podríamos andar entre el millón y medio y dos millones de personas, muy superior la cifra a la que parece está ofreciendo la SER que cita a la Delegación del Gobierno, que según parece está dando la cifra de ciento sesenta y cinco mil personas. La verdad es que simplemente haciendo un sencillo cálculo matemático de los autobuses aparcados cerca del Retiro se superaría la cifra. Solo el hecho de ofrecerlas ya me parece ridículo", añadió.
Si bien la Junta Nacional del Foro Español de la Familia no tiene fijada fecha para valorar la manifestación esta no obstante será inminente: "Hemos hablado algunos miembros de la Junta, el presidente José Gabaldón, el vicepresidente, Benigno Blanco, y con Ignacio Arsuaga, presidente de la plataforma HazteOir, y hemos comentado la necesidad de convocar una junta urgente para felicitarnos por el éxito, hacer una valoración de la respuesta y programar la continuidad de estas acciones, estrategias futuras por que aquí no vamos a parar".
Algunas iniciativas para dar continuidad a este movimiento social familiar ya están sobre la mesa: "Un grupo de jóvenes de Castilla León me hicieron la propuesta de que este tipo de manifestaciones se llevasen a las capitales de provincia y yo por supuesto en la reunión que tengamos la expondré. Lo que sí puedo asegurarle es que no vamos a parar hasta que se nos oiga".
La manifestación era una clara misiva al gobierno de Zapatero, ahora se esperaría como lógica la respuesta y la atención no prestada hasta el momento: "Lo único que se me ocurre decir es que ¡ojalá! El Gobierno responda con prontitud. Aunque solo sea por el más mínimo sentido democrático tendría que escucharnos. No obstante dudo mucho del sentir democrático del talante democrático al menos en base a lo demostrado hasta ahora. Tengo mis dudas pero sinceramente ojalá me equivoque y en breve podamos ver que nos llaman, nos reciben y nos escuchan".
El apoyo de la Iglesia a esta manifestación ha sido explícito contando con la presencia de algunos obispos, como el arzobispo de Madrid, Cardenal Rouco: "El arzobispo de Madrid ha estado al comienzo y ha saludado a los presentes en la cabecera de la manifestación, pero después con mucho criterio y sentido común se ha retirado y ha ido entre el público, al igual que otros obispos que también han estado presentes en la manifestación".
"La manifestación era organizada por una plataforma laica, civil y no religiosa, por lo que resultaba lógico que los obispos no figurasen en la cabecera de la misma. Otra cosa es que en algunos temas comulguemos con los mismos principios de, por ejemplo, la Iglesia católica", añadió.